Confebús cree que el descuento de 20 céntimos es "insuficiente" y reclama ayudas directas

La patronal del transporte por carretera urge medidas adicionales frente al aumento de los costes energéticos y la caída de la demanda turística, reclamando transferencias directas, rebajas fiscales y una reforma normativa para enfrentar la crisis abierta por el conflicto internacional

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Entre las consecuencias económicas destacadas por el sector del transporte por carretera, se situó el impacto directo en el turismo, con pérdidas estimadas de entre 73 y 110 millones de euros para el transporte terrestre relacionado con este ámbito debido a la crisis internacional y la disminución de viajes internacionales. En este contexto, la Confederación Española de Transporte en Autobús (Confebús) expresó que las recientes medidas gubernamentales anunciadas para mitigar los efectos económicos derivados del conflicto en Oriente Próximo resultan insuficientes para atender la grave situación que afrontan las empresas del sector, informó el medio.

Según publicó el medio, la patronal del transporte en autobús manifestó en un comunicado que tanto la bonificación de 20 céntimos por litro de carburante como la ayuda de 975 euros para vehículos de gas no responden de forma adecuada a la urgencia y especificidad de los desafíos actuales. Confebús detalló que estos apoyos no compensan la subida sostenida de los precios del gas, la electricidad y, especialmente, del petróleo, factores que han incrementado notablemente los costes operativos de las empresas. El coste del combustible representa entre el 25% y el 35% de dichos costes, lo cual refuerza la petición de medidas más contundentes.

El medio consignó que la organización atribuyó parte de la difícil coyuntura al encarecimiento de la energía, fenómeno que considera central en la crisis que afecta actualmente al sector. Además de los problemas provocados por el aumento de los precios, la inestabilidad geopolítica está generando una caída en la demanda turística internacional, lo que repercute directamente en la actividad y rentabilidad del transporte por carretera. Para Confebús, la suma de estos factores exige una reacción más decidida desde la administración central.

En su comunicado, citado por el medio, Confebús propuso varias alternativas que, a su juicio, podrían contribuir a aliviar la situación: una reducción temporal del Impuesto Especial de Hidrocarburos de al menos 25 céntimos por litro, transferencias directas de 1.500 euros por vehículo para las empresas de transporte y la reducción o el aplazamiento de las cotizaciones a la Seguridad Social. El medio detalló que estas demandas buscan reducir la presión financiera inmediata que experimentan las compañías dedicadas al transporte de pasajeros en autobús.

Además, la patronal del sector pidió la revisión de la normativa reguladora de los contratos públicos, en particular mediante la adaptación de la Ley de Desindexación y la inclusión de cláusulas que permitan la revisión de precios en función de las variaciones en el coste de las diferentes formas de energía. Según reportó el medio, estas modificaciones legales serían necesarias para garantizar la viabilidad de los contratos y evitar que las empresas asuman en solitario las consecuencias de los vaivenes energéticos y económicos del mercado internacional.

El medio comunicó que Confebús también solicitó campañas de impulso al transporte público, con el argumento de que el uso generalizado de este tipo de movilidad representa una herramienta eficaz para el ahorro energético, una meta de interés general en el contexto actual. Al mismo tiempo, la organización reclamó una aceleración y ampliación de las ayudas públicas destinadas a la descarbonización del transporte, especialmente en lo referente al apoyo para renovar las flotas de vehículos existentes.

De acuerdo con el medio, la patronal insistió en la necesidad de que las respuestas del Gobierno se adapten a las características concretas del transporte de viajeros en autobús, sector que combina una fuerte dependencia del coste energético y una estrecha relación con los flujos turísticos nacionales e internacionales. Según el comunicado recogido por el medio, la Confederación subrayó que la estabilidad y continuidad del sector dependen de la adopción de respuestas excepcionales que cubran tanto las necesidades inmediatas como los desafíos estructurales derivados del contexto energético y geopolítico actual.