Teherán advierte de "represalias" si EEUU ataca la infraestructura iraní, tras el ultimátum de Trump

Un portavoz militar iraní sostiene que si instalaciones energéticas del país son destruidas por adversarios, todas las infraestructuras tecnológicas y de agua de Estados Unidos e Israel en Oriente Próximo serán blanco de ataques, según medios estatales

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Las fuerzas militares iraníes dejaron claro que, en caso de sufrir daños en sus instalaciones de energía y combustible por parte de adversarios, se dirigirán contra infraestructuras estadounidenses e israelíes de tecnología, energía y agua en Oriente Próximo. Según informó la televisión estatal iraní (IRIB), el portavoz del Cuartel General Central de Khatam al Anbiya, uno de los mandos militares centrales en Irán, subrayó que la respuesta sería inmediata y de gran alcance si llegara a producirse un ataque contra el sector energético iraní. Esta advertencia surge tras el ultimátum emitido por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con acciones directas contra las centrales eléctricas de Irán en el marco de la reciente escalada de tensiones por el estrecho de Ormuz.

El medio IRIB detalló que, en respuesta a la amenaza estadounidense, portavoces militares en Teherán criticaron las declaraciones de Trump sobre haber "borrado a Irán del mapa", calificando esas afirmaciones como un intento fallido de mostrar fortaleza tras lo que consideran una “derrota estratégica” de Washington en la región. Algunas autoridades iraníes manifestaron que Trump está “vendiendo como una victoria” el resultado de la reciente ofensiva contra territorio iraní, y subrayaron que para Teherán el objetivo es presionar por la salida definitiva de las fuerzas estadounidenses de Oriente Próximo, para evitar nuevos ataques.

De acuerdo con IRIB, el portavoz del cuartel militar agregó que la sangre derramada y el sacrificio de los iraníes no serán ignorados por la intervención de potencias extranjeras. En palabras del portavoz, “No dimos sangre, no arriesgamos la vida para que un extranjero venga a decir 've a la derecha o a la izquierda'”, subrayando la posición iraní frente a cualquier injerencia foránea.

Las declaraciones iraníes se produjeron horas después de que el presidente Trump lanzara desde redes sociales un ultimátum requiriendo la reapertura del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas. Según consignó IRIB, Estados Unidos vincula esta exigencia a los recientes ataques iraníes contra buques en este corredor estratégico, acciones que fueron reivindicadas por la Guardia Revolucionaria de Irán como respuesta directa a la ofensiva sorpresa de fuerzas estadounidenses e israelíes en territorio iraní ocurrida el 28 de febrero.

El medio IRIB detalló que Trump no sólo descartó públicamente la posibilidad de negociar un alto el fuego con Irán, sino que insistió en que Estados Unidos está “arrasando” al país, cuando la campaña militar conjunta con Israel ya superó los 21 días. En su mensaje, Trump también restó importancia a los análisis iraníes que señalan la falta de logros de Washington en la región.

Sobre este trasfondo, IRIB dio cuenta de que la Guardia Revolucionaria de Irán continuó asumiendo la autoría de ataques en el estrecho de Ormuz, en lo que consideran parte de su respuesta militar a la ofensiva estadounidense-israelí. Según la televisión estatal, los ataques también han alcanzado territorio israelí y otras posiciones vinculadas a Estados Unidos en Oriente Próximo, entre ellas bases militares. El objetivo declarado por las autoridades iraníes es incrementar la presión militar y política para modificar la presencia de Estados Unidos y sus aliados en la región, mientras se mantienen las hostilidades y aumentan las amenazas recíprocas.

En el mismo contexto, la televisión estatal iraní añadió que los portavoces del Cuartel General Central de Khatam al Anbiya reiteraron que cualquier acción militar contra las infraestructuras clave de Irán provocaría la multiplicación de objetivos para la respuesta iraní, expandiendo la escala de las hostilidades a instalaciones de servicios básicos controladas por Washington o Tel Aviv en la zona. Según publicó IRIB, el mensaje buscó advertir a los responsables estadounidenses sobre el alcance regional que podrían adquirir las represalias.

Durante los últimos días, los intercambios de amenazas han marcado la relación entre Teherán y Washington, con ambos lados rechazando la posibilidad de una desescalada y manteniendo posturas firmes en torno al control del estratégico estrecho de Ormuz. El conflicto se desarrolla en un contexto de alta militarización de la zona, con ataques directos contra infraestructuras, flotas comerciales y bases, según lo reportado por IRIB.

Según la información difundida por medios oficiales iraníes, la intervención estadounidense-israelí en territorio iraní ha generado respuestas militares no sólo contra embarcaciones en el estrecho, sino también contra objetivos israelíes y estadounidenses en múltiples ubicaciones de Oriente Próximo. El medio IRIB subrayó que las autoridades militares iraníes ven la situación actual como una extensión del pulso geopolítico por la presencia de las grandes potencias en la región, a la vez que insisten en que la única solución pasa por la retirada completa de las fuerzas extranjeras.

Las posiciones encontradas mantienen una zona de tensión constante en Oriente Próximo, mientras continúan los pronunciamientos cruzados sobre nuevas posibles acciones y represalias. Según IRIB, tanto las Fuerzas Armadas iraníes como sus interlocutores estadounidenses muestran determinación a sostener sus estrategias, y la inseguridad en las rutas marítimas del golfo Pérsico permanece como uno de los puntos más delicados de la crisis regional.