Cantabria tiene cinco incendios forestales activos de los 31 provocados ayer

A primera hora, las autoridades concentraban esfuerzos en controlar focos en zonas rurales, mientras la comunidad acumulaba ya 186 siniestros en marzo, manteniéndose la alerta en la región por condiciones meteorológicas similares y alto riesgo, según el Gobierno regional

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Las autoridades de Cantabria informaron que, hasta la mañana del 22 de marzo, la región acumulaba un total de 186 incendios forestales durante el mes, lo que subraya el riesgo persistente debido a las condiciones meteorológicas. Esta información fue confirmada por el Gobierno regional, que mantiene la alerta y refuerza las labores de control ante la continuidad del peligro de nuevos focos. El principal frente de actuación se mantiene en los incendios activos que afectan zonas rurales de diferentes municipios.

De acuerdo con la información reportada por el Gobierno de Cantabria y recogida por diversos medios, a las 7:00 de esa jornada seguían activos cinco incendios forestales, de un total de 31 que se habían originado la jornada anterior, el sábado. Los esfuerzos de los equipos de emergencia se enfocaban en los municipios de Arredondo, Miera, Silió—perteneciente a Molledo—, Esles en Santa María de Cayón y Pandillo, en Vega de Pas. El director general de Montes y Biodiversidad de Cantabria, Ángel Serdio, detalló que la situación meteorológica actual no experimentaba cambios notables comparada con días previos.

El Ejecutivo autonómico informó que si bien en las últimas horas se había logrado sofocar distintos focos, las condiciones ambientales—sin lluvias relevantes ni descensos notables de temperatura—impiden bajar el nivel de riesgo, de modo que la Consejería de Desarrollo Rural mantiene operativo el nivel 2 del plan de lucha y extinción en todo el territorio cántabro. Según la información oficial, ese nivel implica la movilización de recursos ampliados y la coordinación de distintas unidades para responder con rapidez y eficacia a las posibles reactivaciones o nuevos siniestros.

Tal como consignó el Gobierno de Cantabria, la mayor parte de los incendios de marzo han tenido lugar en entornos rurales y áreas de monte bajo alto riesgo de propagación. Las autoridades alertan sobre la facilidad con la que el fuego se extiende bajo las actuales condiciones, agravadas por la ausencia de precipitaciones y la continuidad de rachas de viento intermitentes que pueden potenciar las llamas y dificultar los trabajos de extinción.

Ángel Serdio explicó que los equipos de intervención, tanto personal del servicio público como brigadas de refuerzo, se distribuyen en función de la evolución de los focos. El despliegue tiene como metas proteger las masas forestales, limitar daños a la biodiversidad y evitar impactos sobre la población y los bienes materiales en núcleos próximos a las zonas afectadas.

En cuanto al origen de los incendios, el balance de la Consejería indica que la mayoría se atribuye a la acción humana, aunque el parte oficial no proporciona detalles sobre posibles investigaciones en curso para identificar a los responsables de los fuegos iniciados de manera intencionada o negligente.

El balance histórico de marzo muestra que este tipo de episodios tiende a multiplicarse en la región durante días con baja humedad y temperaturas suaves, según reportó el propio Gobierno de Cantabria. El mantenimiento de la alerta pretende anticipar una posible recrudecimiento ante un previsible repunte de las condiciones de riesgo, mientras los operativos de vigilancia y control permanecen desplegados de manera preventiva. La ciudadanía ha sido exhortada a extremar la precaución y a colaborar con las indicaciones de los servicios de emergencias para evitar nuevos siniestros.