Araqchi asegura que Irán está dispuesto a facilitar el paso de buques japoneses por el estrecho de Ormuz

Tras el reciente aumento de la tensión en la región, el responsable iraní de Exteriores afirmó que existe disposición para autorizar el tránsito marítimo japonés por Ormuz, siempre que medie coordinación bilateral, según una entrevista con medios nipones

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Durante una conversación telefónica con la agencia japonesa de noticias Kyodo, Abbas Araqchi, responsable de Relaciones Exteriores de Irán, afirmó que la navegación de buques japoneses por el estrecho de Ormuz ha figurado entre los temas tratados en recientes contactos con el ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi. En el contexto de los ataques iraníes dirigidos contra embarcaciones en la zona, realizados después de que Estados Unidos e Israel lanzaran una ofensiva sorpresa contra territorio iraní el 28 de febrero, Araqchi expuso que existe disposición para autorizar el paso de buques japoneses por el paso estratégico, siempre que la coordinación entre ambos gobiernos esté presente. Según informó el medio Kyodo, el funcionario iraní sostuvo que “no hemos cerrado el estrecho. Está abierto”.

De acuerdo con Kyodo, Araqchi destacó que la disposición de garantizar el tránsito seguro a países como Japón no excluye a ninguna nación interesada en mantener el comercio y las relaciones en la región, aunque insistió en que cualquier tránsito debe ser coordinado directamente con las autoridades de Teherán. En este sentido, la comunicación permanece activa entre los respectivos ministerios exteriores, aunque los detalles sobre el contenido de los intercambios no se han divulgado públicamente, conforme puntualizó el diplomático.

El medio también consignó que Araqchi enmarcó estas acciones en lo que describió como una respuesta a lo que calificó como “agresión ilegal y no provocada” por parte de Estados Unidos e Israel. Subrayó que la reacción de Irán se justifica como un acto de defensa y que esta posición se mantendrá durante tanto tiempo como resulte necesario. Según reportó Kyodo, Araqchi precisó que esto no impide que Teherán ofrezca “asistencia a otros”, aun cuando se profundizan las preocupaciones respecto a la seguridad en la región.

El Gobierno iraní ha formulado reiteradas peticiones a la comunidad internacional, entre las que se incluye a Japón, requiriendo condena contra los ataques dirigidos hacia la República Islámica durante la denominada operación ‘Furia Épica’. Araqchi expresó aprecio por la postura tradicionalmente considerada "equilibrada y justa" de Japón y por la relación bilateral de larga trayectoria que mantienen ambos países, según recogió la agencia.

Mientras tanto, la postura de Tokio también se ha visto condicionada por recientes acontecimientos. Según publicó Bloomberg, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, durante su visita a Washington al inicio de la semana, discutió con autoridades estadounidenses los límites legales que restringen la participación de Japón en los esfuerzos encabezados por el presidente Donald Trump para asegurar la reapertura del estrecho de Ormuz. No obstante, se señaló el compromiso japonés de incrementar las importaciones de petróleo proveniente de Estados Unidos, así como de fortalecer la cooperación bilateral para el desarrollo de tecnología de misiles.

Por su parte, el presidente estadounidense expresó que Estados Unidos no requiere apoyo externo para las operaciones en el estrecho, expresando críticas hacia los miembros de la OTAN y hacia Japón, China y Corea del Sur, que hasta ese momento no habían accedido a enviar buques a la zona, de acuerdo con Bloomberg. Trump calificó la negativa de estos países como un "error muy estúpido" y cuestionó la falta de respaldo a la propuesta de misión naval estadounidense, tildando de “cobardes” a aquellas naciones que se rehusaron a respaldar con recursos militares los esfuerzos para garantizar seguridad en Ormuz.

En medio de este escenario, Japón se sumó al grupo de cinco potencias europeas —Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Países Bajos— que manifestaron su disposición a contribuir en los esfuerzos por resguardar la seguridad en la principal vía marítima de exportación de petróleo, situación reportada por Bloomberg. Esta decisión, sin embargo, se da en paralelo a la postura de los mismos países de no participar directamente en la “simple maniobra militar” propuesta por la administración Trump en la zona de Ormuz.

La tensión en torno al estrecho se produce en un contexto de volatilidad en los precios del petróleo y una creciente preocupación internacional por la seguridad de uno de los corredores marítimos más transitados del comercio energético. De acuerdo con medios japoneses y Bloomberg, el intercambio diplomático continúa entre las partes involucradas mientras se analiza la mejor manera de garantizar la navegabilidad de la ruta sin recurrir a la confrontación directa.