
La extradición de Celso Gamboa y Edwin López hacia los Estados Unidos quedó sujeta a varias condiciones fijadas por un tribunal costarricense, entre ellas que la justicia estadounidense no imponga la pena de muerte ni condenas superiores a 50 años de prisión y contemple la posibilidad de reducción de la sentencia y el reconocimiento de los nueve meses de prisión preventiva cumplidos en Costa Rica. Según informó el diario costarricense 'El Mundo', este proceso fue aprobado días antes del traslado de ambos acusados.
El exministro de Seguridad de Costa Rica Celso Gamboa y Edwin López, conocido como 'Pecho de Rata', fueron extraditados este viernes a los Estados Unidos a solicitud del Gobierno estadounidense, de acuerdo con lo reportado por 'El Mundo'. Ambos fueron detenidos en junio del pasado año bajo acusaciones de narcotráfico. El traslado se realizó desde el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría hacia el estado de Texas, donde enfrentarán cargos de tráfico de drogas, delitos asociados a una red criminal y lavado de fondos ilícitos. Según consignó el medio costarricense, las penas por estos delitos contemplan castigos que van desde los 10 hasta los 50 años de prisión.
De acuerdo con el relato del fiscal general de Costa Rica, Carlo Díaz, a través de un mensaje compartido en redes sociales, esta extradición representa la primera vez que ciudadanos costarricenses han sido enviados a Estados Unidos por este tipo de causas tras la aprobación de una reforma constitucional en el país centroamericano. “Costa Rica manda un mensaje contundente, nadie puede utilizar nuestra nacionalidad para evadir a la Justicia”, afirmó Díaz en la grabación difundida, recogida por el diario 'El Mundo'. El funcionario calificó este caso como “un hito trascendental en la lucha contra el tráfico internacional de drogas”.
Gamboa, quien durante los años 2014 y 2015 ejerció como ministro de Seguridad en el gobierno de Luis Guillermo Solís, también ha ocupado los cargos de fiscal general adjunto y magistrado de la Sala III del Tribunal Supremo. Según publicó 'El Mundo', sobre él pesa la acusación de haber coordinado la exportación de droga desde Costa Rica a los Estados Unidos con envíos de hasta 600.000 dólares cada uno. Edwin López, en tanto, está señalado como líder de una organización criminal implicada en la producción y exportación de estupefacientes y con responsabilidad en el blanqueo de capitales.
El historial de ambos sospechosos, la magnitud de los cargos, así como la cantidad de recursos involucrados en la actividad ilícita, fueron factores determinantes para que las autoridades de ambos países colaboraran en este proceso de extradición, informó 'El Mundo'. El acuerdo entre las autoridades judiciales costarricenses y estadounidenses incluyó también garantizar que se respete el tiempo de nueve meses que Gamboa y López han permanecido en prisión preventiva desde su detención en Costa Rica en 2023.
La extradición solo fue posible gracias a la modificación de la Constitución aprobada el año anterior, permitiendo por primera vez que costarricenses puedan ser juzgados en el extranjero por petición de otra nación en materia de crimen organizado y narcotráfico, según el repaso de antecedentes legislativos hecho por 'El Mundo'. La Fiscalía costarricense argumentó que esta cooperación judicial reforzará la lucha contra el crimen transnacional y fortalece la imagen del país en el combate al tráfico de drogas.
El envío de Gamboa y López a territorio estadounidense marca un precedente judicial para casos similares en el futuro, de acuerdo con expertos citados por 'El Mundo', quienes consideran que este proceso puede incentivar nuevas solicitudes de extradición en el marco de la colaboración internacional en materia de justicia. En Texas, ambos deberán comparecer ante las autoridades federales para responder a los cargos formales relacionados con narcotráfico y lavado de dinero.
Las investigaciones que derivaron en la detención de Gamboa y López estuvieron guiadas por agencias de seguridad tanto costarricenses como estadounidenses, que rastrearon las operaciones transnacionales de la supuesta red delictiva, conforme relató 'El Mundo'. Los procedimientos incluyeron el seguimiento de rutas, movimientos financieros y presuntos nexos con otras organizaciones criminales de la región.
El proceso judicial en Estados Unidos deberá determinar la responsabilidad penal de cada uno de los acusados y si existen más implicados en la trama detectada. La extradición también contempla medidas para que las condenas impuestas sean compatibles con la normativa de derechos humanos y la legislación costarricense, en particular respecto a la prohibición de la pena de muerte y la limitación de la pena máxima a 50 años de prisión.
Celso Gamboa, cuya carrera en el sector público incluyó roles clave en la administración de justicia y la seguridad nacional, seguirá bajo la supervisión de la justicia estadounidense junto con López. Mientras tanto, la Fiscalía de Costa Rica valora el impacto de esta acción en el combate a las estructuras criminales del narcotráfico internacional.