Lukashenko recibe en Minsk a una delegación de EEUU para abordar "problemas globales"

El mandatario bielorruso mantuvo una reunión clave con representantes estadounidenses, subrayando la necesidad de resolver retos internacionales y mostrar voluntad para analizar la situación de Oriente Próximo y Ucrania, mientras crece la preocupación por la escalada global

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El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, destacó durante un encuentro oficial la importancia de analizar junto a Estados Unidos no solo la situación en Ucrania y Oriente Próximo, sino también otros desafíos internacionales que afectan a la estabilidad global. Según informó la agencia Europa Press, esta reunión con una delegación estadounidense tuvo lugar el jueves en Minsk y estuvo encabezada por el enviado especial del país norteamericano, John Coale.

Lukashenko señaló que la agenda de temas entre ambas partes ya había sido preparada con antelación. El mandatario enfatizó su disposición a discutir cualquier cuestión relevante tanto con la delegación norteamericana como con el Gobierno de Estados Unidos, y animó a sus interlocutores a ampliar el enfoque hacia problemas regionales y globales. En palabras del propio mandatario, recogidas por la Presidencia bielorrusa y citadas por Europa Press, “por lo tanto, como siempre, estoy dispuesto a discutir cualquier tema y a responder a cualquier problema. Pero les insto a abordar los problemas regionales y no solo los de Ucrania u Oriente Próximo sino también los globales”.

Durante la reunión, Lukashenko expresó también que consideraba relevante que el Gobierno de Estados Unidos escuchara su perspectiva sobre asuntos internacionales, especialmente en relación con Oriente Próximo. “Creo que mi punto de vista sobre los asuntos globales, especialmente la situación en Oriente Próximo, les resultará importante, ya que están luchando contra nuestros aliados. Y estoy dispuesto a hablar con franqueza sobre este tema”, expresó el líder bielorruso durante su intervención ante John Coale en la capital del país.

En ese contexto, John Coale le preguntó a Lukashenko por su opinión respecto a la ofensiva lanzada de manera conjunta por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero. La respuesta del presidente de Bielorrusia incluyó una solicitud expresa de que su postura fuera comunicada directamente al presidente estadounidense, Donald Trump. Lukashenko precisó durante este intercambio, según consignó Europa Press, que “a pesar de ciertos errores, en mi opinión, cometidos por Estados Unidos, sigo apoyando a su presidente”.

La reunión reportada constituye la más reciente de una serie de contactos sostenidos entre Lukashenko y John Coale en el contexto de las crecientes tensiones geopolíticas internacionales. De acuerdo con Europa Press, el último encuentro de este tipo se había producido en diciembre de 2025. Coale ocupa el puesto de enviado especial estadounidense en Bielorrusia desde noviembre del mismo año, un nombramiento realizado por el presidente Donald Trump. Su misión, según detalló el citado medio, consiste no solo en acercar posiciones con Lukashenko —considerado un estrecho aliado de Vladimir Putin—, sino también en profundizar las negociaciones orientadas a la liberación de presos políticos bielorrusos.

Estas conversaciones entre Estados Unidos y Bielorrusia se contextualizan en un periodo de marcada preocupación internacional por la escalada de enfrentamientos y crisis en escenarios clave como Ucrania y Oriente Próximo. El interés de ambas partes en abordar temas más allá de los conflictos inmediatos refleja la percepción de que los retos de la seguridad internacional requieren enfoques multilaterales y discusión entre actores estatales con posturas divergentes y alianzas definidas.

La agencia Europa Press detalló que Lukashenko mantiene una estrategia de interlocución directa con Washington a pesar de las diferencias sobre políticas internas y asuntos regionales. Durante las conversaciones actuales, la delegación estadounidense busca también avances en torno a la situación de los presos políticos en el país euroasiático, que representan un punto sensible en las relaciones bilaterales, en particular para actores occidentales que denuncian restricciones a las libertades civiles bajo el gobierno bielorruso.

En lo referente a política exterior, la declaración de Lukashenko en apoyo a Donald Trump, aunque matizada con críticas a ciertas acciones recientes de Estados Unidos, confirma la línea de diálogo que el mandatario bielorruso pretende mantener con la administración estadounidense. Ello se produce mientras la situación en Oriente Próximo continúa generando repercusiones directas en la política internacional, dada la intervención militar estadounidense junto a Israel contra Irán y las implicaciones de este enfrentamiento en los equilibrios regionales.

La ronda de negociaciones entre ambas delegaciones abordó, según fuentes citadas por Europa Press, cuestiones vinculadas a la cooperación en materia de seguridad, los conflictos en curso y la posibilidad de hallar soluciones diplomáticas a corto y largo plazo que beneficien tanto a las partes afectadas como a la estabilidad internacional.

El enfoque de Lukashenko puso de relieve la perspectiva bielorrusa sobre la necesidad de desplegar canales de diálogo, aún en momentos de incertidumbre y escalada de tensiones globales, con vistas a contribuir a la resolución de los principales focos de conflicto en el escenario internacional.