El balance de muertos por los ataques de Israel en Líbano supera la barrera de los 1.000

Más de un centenar de niños figuran entre las víctimas de los bombardeos de Israel, que han dejado también cientos de heridos y decenas de fallecidos en las últimas horas, según cifras oficiales difundidas por el gobierno de Líbano

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El Ministerio de Sanidad libanés comunicó que cuarenta trabajadores del sector salud han perdido la vida desde que comenzaron los bombardeos israelíes en Líbano, mientras otros ciento siete resultaron heridos. Según informó el gobierno libanés, la ofensiva incluyó una serie de ataques recientes que han provocado decenas de muertes y numerosas víctimas entre la población civil, incluyendo personal esencial en hospitales y centros médicos. En las últimas 24 horas, las acciones militares dejaron un saldo de treinta y tres personas fallecidas y ciento cincuenta y dos personas heridas, conforme a las estadísticas difundidas oficialmente y citadas por diversos medios.

De acuerdo con los datos difundidos en un comunicado oficial del Ministerio de Sanidad y publicados por diversas plataformas de información, el total de víctimas mortales tras los ataques perpetrados por el ejército israelí desde el dos de marzo ya superó el millar. Específicamente, el reporte cifró en mil una las personas muertas como resultado de los bombardeos, entre ellas ciento dieciocho menores de edad. Además, se contabilizan dos mil quinientos ochenta y cuatro heridos, una cifra que incluye a trescientos sesenta y cinco niños.

El medio reportó que las fuerzas israelíes actúan en el marco de una respuesta a lanzamientos de proyectiles por parte de Hezbolá, el partido-milicia chií, los cuales se produjeron como reacción al asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Este homicidio tuvo lugar durante la ofensiva del veintiocho de febrero, en la que Estados Unidos también participó, según detalló el gobierno libanés en su pronunciamiento.

La ofensiva reciente representa una continuación de las hostilidades que han caracterizado la frontera entre Israel y Líbano durante los últimos meses. Como detalló el Ministerio de Sanidad citado por varios medios internacionales, decenas de bombardeos israelíes se llevaron a cabo pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024. Autoridades israelíes han justificado estas operaciones como medidas para frenar actividades de Hezbolá, asegurando que no contravienen el pacto de cese de hostilidades, argumento que ha generado controversia tanto entre funcionarios libaneses como dentro de la propia organización Hezbolá.

El medio explicó que tanto las autoridades en Líbano como los portavoces de Hezbolá han manifestado su condena a la ofensiva, calificándola como una violación a los acuerdos alcanzados previamente. La Organización de las Naciones Unidas también ha expresado su desaprobación respecto a la continuidad de los bombardeos, señalando las repercusiones que estas acciones tienen sobre la población civil.

El impacto de las hostilidades sobre la infancia ha quedado reflejado en las cifras oficiales, que atribuyen a los ataques israelíes la muerte de más de un centenar de niños y lesiones a más de trescientos menores, tal como consignó el Ministerio de Sanidad libanés. La integridad de la infraestructura sanitaria se ha visto gravemente comprometida, ya que los bombardeos han provocado bajas significativas entre los profesionales de la salud y han dificultado el acceso a atención médica, según explicaron fuentes oficiales.

De acuerdo con las autoridades libanesas citadas por el mismo comunicado, las consecuencias humanitarias incluyen no solo la cifra elevada de muertes y heridos, sino también el desplazamiento de centenares de familias y la sobrecarga de hospitales y servicios de emergencia. Varias organizaciones internacionales han advertido sobre el deterioro de la situación, recordando que la persistencia del conflicto impide la entrega eficaz de ayuda y pone en riesgo la vida de los más vulnerables.

El gobierno de Líbano resalta en sus informes la gravedad de la situación para la población civil, enumerando las pérdidas humanas y la cantidad de niños afectados. La información publicada sostiene que, pese a los compromisos internacionales y las condenas de Naciones Unidas, los ataques continúan, exacerbando la crisis en la región. El Ministerio de Sanidad libanés continúa actualizando las cifras mientras crecen las demandas para una solución que permita frenar la escalada y atender las necesidades de la población afectada.