La Guardia Revolucionaria ordena la evacuación de cinco instalaciones energéticas en tres países del Golfo

Tras el comunicado oficial, ciudadanos y trabajadores de diferentes plantas petroleras en Emiratos, Qatar y Arabia Saudí se ven obligados a alejarse urgentemente de sus puestos ante amenazas directas de represalias y posibles acciones militares en áreas clave

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La evacuación urgente de empleados y ciudadanos en instalaciones energéticas de Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Arabia Saudí ha generado una rápida respuesta en los sectores productivos y la vida cotidiana de estas naciones, tras la emisión de un comunicado oficial de la Guardia Revolucionaria de Irán. Según detalló la agencia de noticias Tasnim, esta fuerza ordenó el desalojo inmediato de cinco puntos estratégicos, tras catalogarlos como “objetivos legítimos” y advertir sobre posibles “contraataques” en cuestión de horas, después de denunciarse un ataque sobre el yacimiento de gas de South Pars en la región costera de Asaluyé.

De acuerdo con Tasnim, entre los sitios señalados por la Guardia Revolucionaria de Irán figuran la refinería saudí Samref, el yacimiento de gas Al Hosn y el complejo petroquímico de Jubail en Emiratos Árabes Unidos, así como el complejo petroquímico Mesaied y la refinería de Ras Lafan en Qatar. Este último incluye tanto la fase 1 como la fase 2 de la infraestructura, y afecta además a la Mesaieed Holding Company, filial de la empresa multinacional Chevron. El comunicado puntualizó la necesidad de abandonar estos recintos, recomendando a la población buscar refugio lejos de las zonas identificadas.

El anuncio surgió después de que las autoridades de Irán denunciaron públicamente ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel contra South Pars, uno de los mayores yacimientos de gas del mundo. Según lo informado por Tasnim, el incidente habría causado incendios en varios segmentos de las instalaciones, aunque la Guardia Revolucionaria evitó vincular de forma explícita la alerta de evacuación con estos hechos, limitándose a subrayar el estatus de los recintos energéticos como “objetivos legítimos”.

Desde el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, Estados Unidos e Israel han mantenido una campaña militar dirigida a intereses iraníes, lo que ha derivado en contragolpes por parte de Irán sobre activos estadounidenses en la región de Oriente Próximo. El medio Tasnim reportó que este ciclo de ataques y represalias ha traspasado límites territoriales, afectando hasta a una decena de países vecinos y exponiendo la vulnerabilidad de la infraestructura energética en la zona.

La sucesión de incidentes ha acentuado la preocupación en los países del Golfo, que ya registran una tendencia creciente de operaciones aéreas que impactan instalaciones de petróleo, gas y productos petroquímicos. Según las declaraciones recogidas por Tasnim, la situación incrementó la tensión regional y obligó a tomar medidas preventivas para salvaguardar al personal y la población residente en torno a estos complejos.

La implicación de empresas internacionales como Chevron evidencia el alcance global de la crisis, ya que la advertencia de la Guardia Revolucionaria involucra no solo a compañías y empleados nacionales de los países del Golfo, sino también a firmas multinacionales y a trabajadores extranjeros. Tasnim consignó que la directiva de evacuación se ha expandido sin distinción entre locales y foráneos, acentuando la magnitud de la amenaza percibida.

En este panorama, la falta de confirmación acerca de la relación directa entre el ataque en South Pars y la identificación de los nuevos “objetivos legítimos” subraya la complejidad del conflicto y la incertidumbre que rodea la evolución de los acontecimientos en la región, según puso de relieve el medio Tasnim. La rápida sucesión de comunicados y contramedidas apunta a que tanto los países afectados como los actores internacionales mantienen vigilancia constante ante la posibilidad de nuevas repercusiones militares sobre el sector energético del Golfo.