La UE ve una "escalada mortal" el ataque de Pakistán a un hospital en Kabul que ha dejado más de 400 muertos

Las autoridades europeas urgieron a Pakistán y al gobierno de Afganistán a detener inmediatamente las hostilidades, tras un bombardeo a un centro sanitario de Kabul que provocó cientos de víctimas y generó preocupación internacional por ataques contra civiles

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El comunicado conjunto de la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, y la comisaria europea de Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, incidió en la necesidad de que todas las partes implicadas adopten "todas las medidas posibles para minimizar el riesgo de causar daño a la población civil", subrayando la protección que el Derecho Humanitario otorga a instalaciones médicas y civiles, conforme a los Convenios de Ginebra. De acuerdo con la información consignada por el medio, la Unión Europea sostiene que las instalaciones dedicadas al cuidado y atención médica no deben ser blanco de ningún tipo de ataque.

Según informó la Unión Europea, el ataque perpetrado el lunes en Kabul dejó más de 400 muertos y 250 heridos, lo que ha sido considerado por el bloque como una "escalada mortal" en las hostilidades entre Pakistán y Afganistán. La intervención de las autoridades europeas ocurrió luego de que los talibán denunciaran que un bombardeo realizado por el ejército de Pakistán impactó contra el Hospital de Tratamiento de Adicciones Omid, una instalación con capacidad cercana a las 2.000 camas en la capital afgana. El suceso se registró alrededor de las 21:00 horas locales (17:30 horas en España), según precisó el portavoz adjunto del gobierno talibán, Hamdulá Fitrat.

El organismo europeo pidió el cese inmediato de hostilidades e instó a las partes a ejercer la máxima contención para evitar nuevas víctimas y garantizar la protección de los civiles. Mencionó también la obligación de respetar los convenios internacionales relacionados con la protección de los derechos humanos y la seguridad de infraestructuras civiles. El Servicio de Acción Exterior de la UE (SEAE) también sumó su voz a la comunidad internacional en los llamamientos por un alto el fuego inmediato y la reanudación del diálogo entre Islamabad y las autoridades de facto de Kabul, detalló la Unión Europea.

El Gobierno afgano confirmó que el número de víctimas asciende a al menos 400 personas fallecidas y otros 250 heridos como consecuencia directa del bombardeo que, según afirmó, fue ejecutado por el ejército paquistaní contra el centro especializado en el tratamiento de adicciones. El portavoz Hamdulá Fitrat divulgó estos datos en un mensaje a través de sus redes sociales, reforzando la versión oficial afgana de que el objetivo del ataque fue un entorno estrictamente sanitario.

En contraste, las autoridades de Pakistán negaron que el ataque afectara a un hospital y defendieron que las acciones militares estuvieron dirigidas contra infraestructuras militares en Kabul y la provincia de Nangarhar. Según afirmó el ministro de Información paquistaní, Ataulá Tarar, tras los bombardeos se produjeron detonaciones secundarias, lo que, según declaró, evidenciaría la presencia de grandes acopios de municiones en los sitios atacados. Además, señaló que la infraestructura técnica y los almacenes de armamento en dos localizaciones de la capital afgana quedaron prácticamente destruidos como resultado de estos ataques calificados de precisión.

Tal como publicó la fuente, la situación en la frontera entre Pakistán y Afganistán ha mantenido niveles elevados de tensión y episodios de violencia durante años, agravados por las actividades del grupo Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, y las acusaciones por parte de Islamabad hacia India y el gobierno de Kabul por un supuesto respaldo a este grupo, acusaciones que ambas capitales han rechazado. La misma fuente detalló que este contexto provocó un incremento en los enfrentamientos a finales de febrero, cuando Pakistán realizó una serie de bombardeos en Afganistán contra presuntos objetivos del TTP y de Estado Islámico, lo que a su vez desencadenó ofensivas militares por parte de las autoridades talibanes afganas en el área fronteriza.

La declaración de la Unión Europea pone énfasis en que el respeto al Derecho Internacional Humanitario y a los convenios internacionales es un deber de todos los actores en conflictos armados, especialmente respecto a la protección de las instalaciones dedicadas a servicios esenciales como la salud. Según consignó el medio, el bloque comunitario insiste en la urgencia de retomar el diálogo entre ambos países y subraya que las operaciones militares nunca deben comprometer a la población civil ni a los recintos de atención médica.

El ataque al hospital en Kabul y la respuesta militar de Pakistán reflejan un escenario de inestabilidad regional que afecta las relaciones diplomáticas y la seguridad de la población en ambos países, según reportó el medio de referencia. Las autoridades europeas reiteraron la importancia de buscar una solución pacífica y colaborativa que frene la escalada de violencia y estabilice la relación bilateral entre Afganistán y Pakistán, mientras continúa el seguimiento internacional sobre el desarrollo de los acontecimientos.