La cifra de desplazados en Líbano por la ofensiva israelí supera ya el millón

Las autoridades libanesas reportan que ya son 1.049.329 los registrados ante la actual crisis, mientras 132.742 permanecen en centros de refugio y el balance de víctimas mortales ascendió a 886 desde el inicio de la última ofensiva

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Entre los más afectados por la actual crisis en Líbano se encuentran los profesionales de la salud, con un reporte de al menos 38 fallecidos y 69 heridos tras los ataques israelíes recientes, según cifras oficiales. Este dato se incorpora a la evaluación general de daños y refleja la magnitud del impacto de la ofensiva sobre el personal de primera línea, según informaciones de la Unidad de Riesgos y Desastres, organismo adscrito a la Presidencia del Consejo de Ministros.

El Gobierno libanés notificó que el número de personas desplazadas internas sobrepasó el millón, con un registro exacto de 1.049.329 individuos forzados a abandonar sus hogares desde el 2 de marzo, día en que se inició la última ofensiva militar israelí en territorio libanés. De acuerdo con lo divulgado por la Unidad de Riesgos y Desastres y reproducido por diferentes medios, 132.742 de los desplazados residen actualmente en uno de los 622 centros oficiales de acogida organizados por las autoridades. El resto se ubica temporalmente en viviendas particulares, en la mayoría de los casos acogidos por familiares o conocidos.

El Ministerio de Sanidad recogió que el balance de víctimas mortales ha escalado hasta las 886 personas, mientras que el conteo de heridos alcanzó los 2.141 durante el mismo periodo, detalló la Unidad de Riesgos y Desastres según consignó la prensa local e internacional. La situación humanitaria, agravada por la enorme cantidad de desplazados, ha presionado a los servicios sanitarios y logísticos en todo el país.

A lo largo de las últimas semanas, las autoridades han alertado sobre la creciente dificultad para atender las necesidades básicas de los desplazados, en particular en materia de atención sanitaria, refugio y suministro de alimentos. Las instalaciones de acogida funcionan a plena capacidad y se enfrenta la escasez de recursos médicos y personal capacitado, reportó la Unidad de Riesgos y Desastres de acuerdo con el balance divulgado a la prensa. El Gobierno insiste en la urgencia de recibir apoyo internacional, tanto en insumos médicos como en asistencia logística y financiera.

Reportes institucionales señalan que la ofensiva israelí, que comenzó el 2 de marzo, ha provocado graves daños a la infraestructura local, lo que dificulta la provisión de servicios básicos como electricidad, agua potable y atención de emergencia. El continuo desplazamiento de personas incrementa el riesgo de propagación de enfermedades y obstaculiza las campañas de vacunación y los tratamientos médicos para patologías crónicas.

El Ejecutivo detalló además que, respecto a la seguridad de los profesionales de la salud, se han implementado nuevas medidas de protección, aunque reconocen que estas resultan insuficientes ante la magnitud de los ataques. El sector sanitario se considera especialmente vulnerable por la presión de trabajo y la destrucción parcial de varios centros médicos.

La Unidad de Riesgos y Desastres, según reportó la prensa, advirtió de los efectos prolongados que la cifra de desplazados podría tener sobre la economía libanesa. El incremento de personas desplazadas presiona aún más sobre la infraestructura general y dificulta los procesos de recuperación y reconstrucción. Organizaciones humanitarias internacionales han reiterado a las autoridades la necesidad de facilitar corredores seguros y reforzar las medidas de protección para la población desplazada y los equipos de socorro.