El Gobierno se reúne mañana con sector agroalimentario y pesquero para abordar medidas por conflicto en Irán

Productores agrícolas, pescadores y miembros de la industria alimentaria buscan soluciones inmediatas ante la presión económica ocasionada por la inestabilidad en Oriente Próximo, reclamando acciones desde el Ejecutivo para mantener la actividad y evitar un aumento de costes insostenible

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La Confederación Española de Pesca (Cepesca) y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP) han alertado en los últimos días sobre el riesgo de que la actividad pesquera nacional frene debido al encarecimiento abrupto de los costes vinculados a la actual crisis en Oriente Próximo. Estas organizaciones han avanzado que, en el encuentro de este lunes con representantes gubernamentales, solicitarán la adopción de mecanismos que mitiguen los gastos en el sector, entre los que destacan la reducción del precio del combustible, ayudas estatales por buque y una posible revisión temporal del IVA en los productos pesqueros. El objetivo de estas demandas se centra en garantizar la continuidad de la pesca y evitar disrupciones en el suministro alimentario, en un contexto marcado por una inestabilidad geopolítica que ya repercute en la economía nacional.

Según informó el medio, el Gobierno ha organizado para este lunes una serie de reuniones entre altos funcionarios y representantes de los sectores alimentario, pesquero y agrario, en respuesta al aumento de presiones económicas resultado del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. De acuerdo con el texto, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, abrirá la jornada estableciendo un diálogo con Cepesca y la FNCP, quienes expondrán la necesidad de apoyo estatal inmediato frente al incremento de costes que afronta la flota.

Tal como detalló la fuente, entre las peticiones concretas que llevará la patronal pesquera figura la creación de medidas que disminuyan el precio de los carburantes para barcos, así como el aumento de los límites de ayudas directas que el Estado concede, pero gestionadas por buque, en vez de por empresa. Además, sostienen la conveniencia de evaluar la opción de suspender o reducir temporalmente el IVA sobre los productos relacionados, una vía para aliviar la presión financiera a lo largo de toda la cadena de valor pesquera.

Después de la reunión con el sector pesquero, Planas y el ministro de Economía, Empresa y Comercio, Carlos Cuerpo, se reunirán cerca del mediodía en el Ministerio de Economía con representantes de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), así como con el sector de fertilizantes y piensos, según consignó la fuente original. Ya en horario vespertino, a las 18:00, el responsable de Agricultura tiene previsto un nuevo encuentro con las principales organizaciones profesionales agrarias —Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones— y con portavoces de cooperativas agroalimentarias, continuando así la ronda de consultas directas con los grupos demandantes de soluciones ante la escalada de precios.

Estas reuniones suceden pocos días después de un encuentro de alto nivel mantenido el pasado jueves entre miembros del Ejecutivo, sindicatos y representantes empresariales. De acuerdo con el texto, la reunión estuvo encabezada por las vicepresidentas primera y segunda, María Jesús Montero y Yolanda Díaz, junto a la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen; el titular de Economía, Carlos Cuerpo, y la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz. El principal objetivo de dicho encuentro fue abordar posibles mecanismos de protección social y económica ante el deterioro de las condiciones derivadas del conflicto en Oriente Próximo.

Tras esa cita, Carlos Cuerpo anunció que el Gobierno se encuentra elaborando un real decreto ley que incluya respuestas fiscales para frenar el alza en los costes energéticos. Según publicó la fuente, la propuesta gubernamental se enmarca en el diseño de apoyos destinados especialmente a la agricultura y al transporte por carretera, sectores que también se ven intensamente afectados por la coyuntura geopolítica. A pesar de la presión existente, el Ejecutivo ha mostrado reservas sobre la reedición de medidas como la bonificación de 0,20 euros por litro de carburante aplicada durante la guerra en Ucrania, así como sobre nuevas rebajas al IVA en alimentos. Según explicó Cuerpo, la posición oficial consiste en estudiar con detalle cada alternativa antes de decidir si se aplican estos mecanismos compensatorios de manera análoga a episodios anteriores.

El ministro de Economía enfatizó que la respuesta estatal priorizará los sectores que más sienten el impacto de la guerra, principalmente el campo y el transporte, y que la estrategia del Gobierno para mitigar los efectos sobre la economía nacional se compone de cuatro ejes centrales. Los primeros dos se centran en avanzar en la transición hacia energías renovables, electrificación y adaptación ecológica, considerados factores clave para moderar la vulnerabilidad ante crisis externas. Los otros dos puntos buscan reducir el coste de la electricidad y del conjunto de la energía, priorizando para ello medidas fiscales específicas.

Según remarca la información original, el plan que prepara el Ejecutivo apuesta por el rigor, la flexibilidad y la capacidad de adaptación para responder a la evolución del conflicto en Oriente Próximo y su impacto económico interno. Las autoridades han dado prioridad a establecer contactos directos con los sectores más expuestos, a fin de identificar soluciones que permitan mantener la actividad y frenar un posible aumento insostenible de costes para agricultores, pescadores y actores de la industria alimentaria.