Aumenta a 850 la cifra de muertos por la ofensiva israelí en Líbano durante la guerra de Irán

El último informe del Ministerio de Sanidad contabiliza 850 víctimas mortales, incluidos 107 menores y 32 trabajadores de la salud, tras los bombardeos recientes, además de más de dos mil personas heridas y hospitales obligados a cerrar

Guardar
Imagen 2GIM2FFK6NGGTPS5NWHXH5ISME

El número de personal médico fallecido ha registrado un aumento destacado en el último reporte de las autoridades sanitarias, después de que se rescataran cuerpos de trabajadores sanitarios entre los restos de un centro de atención primaria en Burj Qalauiya, lugar que fue escenario de un ataque que provocó más de diez muertes. Este dato se suma a la grave situación derivada de la ofensiva de las Fuerzas Armadas israelíes en el sur de Líbano, donde la cifra total de víctimas mortales ha alcanzado las 850 personas, incluidas 107 menores, según informaciones del Ministerio de Sanidad recogidas por diversas agencias de noticias.

De acuerdo con el Ministerio de Sanidad, citado por el Centro de Operaciones Sanitarias de Emergencia y publicado por el medio de referencia, al menos 2.105 personas han resultado heridas desde que el 2 de marzo comenzaron los bombardeos en territorio libanés, en el contexto del conflicto entre Irán e Israel. El balance oficial más reciente, publicado el sábado, situaba el número de muertes en 826, por lo que se han sumado 24 fallecimientos en las últimas 24 horas conforme con los registros ministeriales.

PUBLICIDAD

El último recuento también subraya la afectación directa que los ataques han tenido sobre las infraestructuras sanitarias. Cinco hospitales han cerrado sus puertas de forma obligada a causa del impacto de los ataques, lo que ha limitado la capacidad de respuesta ante la emergencia sanitaria en la región. El Ministerio de Sanidad ha hecho públicas estas cifras en el marco de su informe más reciente, remarcando el deterioro de las condiciones de atención y la elevada presión sobre el sistema de salud libanés.

La evolución de los datos diarios, divulgada por el Ministerio y reportada por diferentes medios, evidencia la gravedad de la situación humanitaria que atraviesa el sur libanés en una zona donde los menores, el personal sanitario y la población civil continúan siendo los grupos más vulnerables. La recuperación de cadáveres entre los escombros, entre ellos trabajadores sanitarios en Burj Qalauiya, ilustra los riesgos a los que se expone el personal médico que asiste a los heridos y las dificultades crecientes para brindar asistencia en terreno.

PUBLICIDAD

El incremento de víctimas mortales, junto con las cifras de heridos y la paralización de hospitales, configuran una crisis sanitaria sostenida, según datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad y difundidos durante la jornada. La institución ha insistido en la necesidad de garantizar protección para quienes trabajan en las unidades médicas y ha reiterado su preocupación por la tendencia ascendente de las cifras.

Los informes oficiales reflejan que los ataques no solamente se han dirigido a objetivos militares o estratégicos, sino que han alcanzado infraestructuras sanitarias fundamentales para el tratamiento de la población afectada en el sur del país. Los cierres forzosos de centros médicos y la muerte de profesionales sanitarios dificultan la respuesta a la emergencia y agudizan las consecuencias de los bombardeos en la población civil, según publica el Ministerio y recogen diversas fuentes informativas.

Las cifras proporcionadas durante la última actualización constituyen el balance más reciente desde el inicio de la ofensiva, situando en primer plano los efectos de la guerra en Líbano a raíz de la escalada regional entre Irán e Israel, según coincide la cobertura de los medios locales e internacionales que han accedido a los datos.