El partido Siumut abandona la coalición a cuatro en Groenlandia poco antes de las elecciones danesas

Tensión política en Nuuk tras la salida de una de las formaciones de gobierno, mientras figuras clave renuncian a cargos por las inminentes votaciones en Dinamarca y crecen desafíos externos sobre el futuro de la isla autónoma

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La dimisión de Vivian Motzfeldt al frente del Ministerio de Exteriores de Groenlandia, tras haberse reunido recientemente con el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, se sumó a una serie de movimientos políticos en Nuuk que suceden en un periodo marcado por tensiones internacionales. Según informó Europa Press, la salida de Motzfeldt, figura relevante en las gestiones ante el gobierno estadounidense durante la denominada crisis con Washington y las presiones del presidente Donald Trump sobre la isla, coincidió con la retirada del partido Siumut de la coalición de gobierno de Groenlandia, a solo días de las elecciones parlamentarias anticipadas en Dinamarca.

El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, hizo público el viernes que la líder de Siumut comunicó la decisión de su partido de abandonar la actual coalición de cuatro partidos, decisión que Nielsen afirmó respetar, al tiempo que expresó decepción mediante un mensaje difundido en redes sociales. De acuerdo con Europa Press, el motivo principal de esta ruptura dentro del ejecutivo reside en la postulación de dos ministras de las otras fuerzas integrantes de la alianza a las próximas elecciones generales danesas, programadas para el 24 de marzo.

Según detalló el medio, la coalición estaba compuesta hasta ahora por los grupos Demócratas, Inuit Ataqatigiit, Atassut y Siumut. Con la salida de este último, la mayoría parlamentaria sigue vigente, ya que los tres partidos restantes mantienen 19 escaños en el Inatsisartut, frente a una oposición que suma 12, incluidos los 8 de Siumut, en una cámara de 31 miembros. El Gobierno de Groenlandia confirmó en un comunicado la renuncia de Motzfeldt como ministra de Exteriores, una decisión que refuerza el clima de cambio político existente en la isla.

Europa Press reportó que las ministras que optan por escaños en el Parlamento danés, el Folketing, son Anna Wangenheim, encargada de Sanidad y representante de Demócratas, y Naaja H. Nathanielsen, responsable de Industria y miembro de Inuit Ataqatigiit. Ambas han anunciado que dejarían sus puestos en el Gobierno autónomo groenlandés si resultan electas en Copenhague, gesto que remite a la dualidad institucional entre la administración local y el vínculo formal con Dinamarca.

El partido Siumut convocó una rueda de prensa para dar a conocer oficialmente su postura y sostuvo que las ministras incumplieron la legislación vigente al no comunicar con antelación su candidatura ni pedir una licencia especial para el periodo de campaña. Esta acusación subraya las discrepancias normativas y políticas en un contexto donde Groenlandia mantiene una autonomía significativa sobre su administración interna, aunque asuntos de mayor calado como la política exterior y la defensa continúan bajo control danés.

La decisión de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, de adelantar las elecciones al 24 de marzo surgió, según publicó Europa Press, como una estrategia para consolidar su posición tras gestionar la crisis generada por la presión estadounidense sobre Groenlandia. Esta presión incluyó el intento de Donald Trump por negociar algún tipo de control sobre la isla, situación que intensificó el debate sobre la relación bilateral y la autonomía groenlandesa.

Groenlandia reúne en torno a 57.000 habitantes bajo un régimen administrativo subsidiario de Dinamarca, situación que ha generado tensiones recurrentes acerca de los límites de su autogestión, en especial en áreas sensibles como los recursos naturales y la representación internacional. El reciente abandono de Siumut altera el equilibrio político local en vísperas de un proceso electoral danés que tendrá consecuencias en la dinámica legislativa y en las relaciones entre Nuuk y Copenhague, mientras la región enfrenta desafíos externos que actúan como presión constante sobre su futuro político.

Europa Press consignó que, pese a la salida de Siumut y la renuncia de Motzfeldt, los partidos que permanecen en el ejecutivo reiteraron su propósito de sostener el liderazgo del territorio en medio de un entorno internacional convulso, marcado tanto por el interés estratégico de potencias extranjeras como por la discusión interna en Dinamarca respecto al futuro de la isla autónoma.