El CICR ve un "empeoramiento" del impacto sobre los civiles en Líbano por el recrudecimiento de los ataques

Miles de habitantes en la frontera sufren desplazamientos y temen por su seguridad tras el aumento de bombardeos, mientras organismos internacionales exigen respeto a la población y la protección de infraestructuras esenciales como hospitales, escuelas y servicios básicos

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Las alertas de evacuación lanzadas por las fuerzas israelíes abarcan actualmente zonas cada vez mayores del sur del Líbano, el valle de la Becá y Beirut, lo que ha desencadenado desplazamientos masivos de la población y ha transformado comunidades enteras en áreas deshabitadas temporales. Según informó el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), muchos residentes han optado por permanecer en áreas afectadas a pesar del riesgo, mientras otros se han visto forzados a buscar refugio al aire libre bajo la amenaza constante de bombardeos. El CICR ve con preocupación que estas amenazas han repercutido no solo en la seguridad física de la población civil, sino también en el deterioro de infraestructuras esenciales, como escuelas, hospitales y servicios básicos.

De acuerdo con el reporte publicado por el CICR, la jefa de la delegación en Líbano, Agnès Dhur, enfatizó que el recrudecimiento de los ataques israelíes ha profundizado la grave situación humanitaria, incrementando de forma notoria el impacto sobre la vida cotidiana de los civiles. Dhur señaló en un comunicado que los bombardeos han motivado que muchos ciudadanos se encuentren “bajo el estruendo de los aviones de guerra, temiendo por sus vidas y la seguridad de sus seres queridos”. La funcionaria indicó que en las zonas bajo orden de evacuación solo se observan movimientos de regreso intermitentes, cuando algún habitante arriesga su seguridad para verificar el estado de su vivienda o recuperar pertenencias fundamentales durante los periodos de menor intensidad de los ataques.

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Según consignó el medio al citar el comunicado de la responsable del CICR, no todos los residentes han podido desplazarse hacia otros lugares. Dhur explicó que, para algunos, quedarse no responde a una sensación de protección sino a la falta de alternativas viables: “han optado por permanecer en las zonas afectadas a pesar del peligro, no porque se sientan seguros, sino simplemente porque no tienen adónde ir”.

El Comité Internacional de la Cruz Roja subrayó que las obligaciones de las partes en conflicto respecto a la población civil deben mantenerse en todo momento. El organismo enfatizó, en palabras de Dhur, que “una orden de evacuación no exime a las partes en conflicto de sus obligaciones en virtud de las leyes de la guerra, incluida la de no matar a quienes no participan en los combates”, recordando que la protección de los civiles, tanto si deciden partir como quedarse, es un principio recogido en el Derecho Internacional.

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Agnès Dhur insistió, según reportó el CICR, en que el derecho de los civiles a regresar a sus hogares debe garantizarse, y recalcó que “los hospitales, las escuelas y las redes de agua y electricidad deben protegerse para que puedan atender a estas poblaciones cuando regresen”. El Comité insistió también en que el uso de armas explosivas pesadas en zonas densamente pobladas debe evitarse para reducir el daño a la infraestructura y las personas, ya que la destrucción de servicios esenciales compromete la supervivencia de quienes permanecen o desean retornar a sus comunidades de origen.

El CICR alertó de un “empeoramiento” del impacto de los ataques ante el aumento de los bombardeos sobre el sur de Líbano y otras regiones del país. Según las evaluaciones de la organización humanitaria, las acciones militares no solo han intensificado el desplazamiento masivo de la población, sino que están dejando consecuencias difíciles de revertir sobre instalaciones fundamentales para el bienestar colectivo. El medio detalló que la organización llamó, con carácter de urgencia, a todas las partes en conflicto a cumplir con la protección de la población civil y la infraestructura crítica, para impedir una profundización de la crisis humanitaria en el país.

Este llamado se enmarca en las históricas preocupaciones del CICR por el respeto a las leyes internacionales humanitarias, en especial en contextos de recrudecimiento de la violencia. La protección de infraestructuras como hospitales y escuelas se presenta como un requisito indispensable para la recuperación futura de las zonas afectadas, y el restablecimiento de la normalidad en la vida cotidiana de miles de habitantes, detalló el CICR.