Santander y BBVA destacan la fortaleza de la economía española ante la incertidumbre geopolítica

Ignacio Juliá y Peio Belausteguigoitia, líderes de las principales entidades financieras, señalaron que el país mantiene indicadores positivos, mientras destacan la resistencia del sector bancario y subrayan la importancia del crecimiento sobre el bienestar social y el desarrollo económico

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La banca tradicional ha experimentado en los últimos años una transformación interna significativa, centrada en la segmentación de negocios e innovación digital, que, según sus principales directivos, fortalece su posición frente a la volatilidad internacional. De acuerdo con lo publicado por el medio ABC, durante el 32º Encuentro Financiero organizado por Deloitte y este periódico, los responsables de Banco Santander España y BBVA España analizaron el actual contexto de incertidumbre provocado por el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, subrayando la resiliencia de sus entidades y de la economía española.

Ignacio Juliá, consejero delegado de Santander España, afirmó que el sector bancario se encuentra más sólido y solvente que antes de la crisis financiera, resultado de la gestión y las lecciones aprendidas ante eventos imprevistos. Según detalló ABC, Juliá remarcó la capacidad del sistema para afrontar eventuales crisis derivadas del entorno geopolítico y defendió que tanto la banca europea como la española han evolucionado para convertirse en instituciones más robustas. El ejecutivo anticipó que la estrategia del banco prioriza la personalización del servicio, enfoque que busca poner al cliente en el centro de la operación y que implica cambios profundos en la cultura corporativa y el modelo operativo.

Por su parte, Peio Belausteguigoitia, director de BBVA España, recordó que las previsiones macroeconómicas señalaban un crecimiento del 2,4% para la economía nacional en 2026, de acuerdo con el análisis de BBVA Research. Según consignó ABC, el directivo advirtió que la evolución de la situación en Oriente Próximo podría influir en los precios de la energía y, por extensión, en la inflación general, lo que agrega incertidumbre a las proyecciones económicas. Belausteguigoitia indicó que el impacto final de la crisis dependerá de su duración y de cuánto se prolongue la tensión en los mercados energéticos, mientras que la volatilidad persiste condicionando las decisiones empresariales y la reacción de los mercados financieros.

Dentro de ese marco, ABC reportó que los responsables de ambos bancos coincidieron en que el sector bancario afronta el contexto actual con preparación para posibles escenarios negativos. El consejero delegado de Santander España manifestó su expectativa de que el conflicto internacional tenga una corta duración y propuso, en línea con el consenso del mercado, adoptar una política de "esperar y ver" antes de tomar medidas concretas.

En el plano nacional, Juliá valoró positivamente los indicadores macroeconómicos de España, señalando que el producto interior bruto crece a un ritmo superior al doble de la media europea. No obstante, identificó la simplificación de procesos internos como un requisito para mantener y ampliar este dinamismo. Tal como publicó ABC, el ejecutivo puntualizó que el crecimiento económico sigue siendo la clave tanto para el bienestar social como para el desarrollo, situando este objetivo en el centro de la agenda sectorial.

En cuanto a las prioridades concretas para este año, Peio Belausteguigoitia, según recogió ABC, detalló que BBVA se centrará en la captación de nuevos clientes y en consolidar el crecimiento del crédito, con especial atención a las pequeñas y medianas empresas y las empresas de mayor tamaño. El directivo subrayó la posición ventajosa de la banca tradicional frente a los neobancos, enfatizando la mayor capacidad de respuesta y asesoría personalizada ofrecida por los bancos convencionales.

Otro punto abordado por los ejecutivos fue la integración de canales de atención. Según consignó ABC, Belausteguigoitia expuso que el propósito hacia el futuro reside en que cada empleado del banco pueda consultar en tiempo real la última interacción que haya tenido un cliente, con el fin de mejorar la experiencia y la eficiencia en el servicio. Esta transformación tecnológica busca facilitar la gestión integral del cliente, fortaleciendo la relación con la entidad.

En el caso del Santander, Juliá apuntó a la importancia de la segmentación de los negocios de banca de empresas y banca privada. El ejecutivo explicó para ABC que este proceso facilita establecer diálogos diferenciados y asesorías ajustadas a las características y preferencias de cada cliente, optimizando la atención en función de los distintos patrimonios y objetivos.

La digitalización ha propiciado un avance notorio en la satisfacción de los usuarios. Según datos presentados por Juliá y recogidos por ABC, la satisfacción de clientes del Santander creció ocho puntos porcentuales en el último año, efecto atribuido a mejoras en la experiencia digital. El directivo describió un proceso de "pequeña revolución" organizativa después de dos años de beneficios récord, planteando el reto de sostener estos resultados mediante la transición de un modelo de banco de producto a otro centrado en el cliente y con presencia relevante en el ámbito móvil.

Respecto al papel de la inteligencia artificial, el medio ABC puntualizó que Belausteguigoitia expresó cautela sobre la aplicación masiva de esta tecnología, reconociendo su potencial de cambio disruptivo, pero advirtiendo que aún no existen casos concretos extensibles a gran escala. El líder de BBVA citó “La promesa está ahí, y que puede ser disruptiva es clara. Cuándo se aterrizará de forma significativa esa promesa pues es lo que no es sencillo determinarlo”.

Por su parte, Juliá adelantó que la inteligencia artificial permite analizar las dos mil millones de interacciones registradas por la entidad, lo que, según indicó, incrementará la competitividad del banco. No obstante, advirtió que este avance tecnológico puede disminuir la diferenciación entre experiencias digitales de distintas entidades financieras.

ABC relató que ambos ejecutivos, durante su intervención en el encuentro sectorial, reivindicaron la resistencia de sus bancos como un factor clave para mantener la estabilidad económica nacional. El sector, expresaron, se encuentra mejor preparado que en etapas anteriores para enfrentar escenarios adversos y contribuir al crecimiento económico. La postura expresada defiende la solidez de la banca como motor fundamental para el bienestar social, impulsando procesos de innovación para adaptarse a las demandas tanto del entorno económico como del cliente final.