Sacyr gana la reconstrucción de un hospital de Chile que se incendió en 2021, por 95,2 millones de euros

La constructora española ha sido seleccionada para rehabilitar áreas esenciales de un importante centro sanitario público en Santiago afectado por un siniestro, con el objetivo de restablecer servicios clave y garantizar la atención a pacientes de alta complejidad

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Las obras contemplan la renovación de unos 25.000 metros cuadrados dentro del Hospital Clínico San Borja Arriarán, uno de los centros públicos más relevantes de la red sanitaria en Chile y pieza clave para la atención de casos de alta complejidad en Santiago. El proyecto, asignado a Sacyr Ingeniería e Infraestructuras, apunta a restituir el funcionamiento de espacios críticos que resultaron severamente dañados tras el incendio registrado en 2021. Entre las áreas incluidas en el plan de reconstrucción figuran imagenología, hemodinamia, gastroenterología, alimentación y diversas dependencias administrativas, lo que permitirá reanudar servicios fundamentales a miles de usuarios. Según informó la empresa española mediante un comunicado, el Servicio de Salud Metropolitano Central, dependiente del Ministerio de Salud chileno, adjudicó la ejecución del contrato con un valor de 95,2 millones de euros.

De acuerdo con la información publicada por Sacyr, el alcance de las obras se centra en la rehabilitación integral de las áreas dañadas del Centro de Diagnóstico y Tratamiento (CDT), así como de la Placa del hospital, parte esencial del funcionamiento del recinto. El siniestro, ocurrido en 2021, alteró gravemente la capacidad operativa e impactó tanto la atención médica como la gestión del hospital, que dispone de 549 camas y una cobertura orientada principalmente a pacientes con requerimientos de alta complejidad en la Región Metropolitana.

El medio oficial del grupo constructivo detalló que el proyecto tiene como objetivo recuperar la oferta de servicios del hospital, asegurando la continuidad asistencial para la comunidad y la operatividad total en las áreas clínicas y administrativas comprometidas tras el incidente. La renovación permitirá el restablecimiento de tecnologías médicas y equipamiento, así como la actualización de instalaciones esenciales para la atención especializada, características que son fundamentales para mantener los estándares y la capacidad resolutiva que demanda un centro de estas dimensiones.

Según dio a conocer Sacyr en su comunicado, la adjudicación refuerza la posición de la firma española dentro del sector hospitalario chileno. Con esta obra, la empresa suma ocho proyectos hospitalarios en Chile entre los ya construidos y los que se encuentran en desarrollo, además de operar dos de ellos bajo régimen de concesión, lo que implica también la gestión operativa del establecimiento. La compañía ha desarrollado más de 80 hospitales a nivel internacional, repartidos en nueve países, y acumula un total de más de 18.000 camas entregadas al sistema de salud.

El Hospital Clínico San Borja Arriarán figura como referencia dentro del sistema público por el volumen y la complejidad de los pacientes atendidos en él. El incendio de 2021 dejó inoperativos sectores clave, lo que generó una presión considerable sobre la red hospitalaria de la Región Metropolitana y afectó la continuidad de la atención. La intervención de Sacyr busca revertir esta situación y devolver la funcionalidad total, permitiendo que el centro vuelva a responder a los requerimientos de salud de su población objetivo.

A lo largo del desarrollo de este proyecto, el Servicio de Salud Metropolitano Central ejercerá labores de supervisión, asegurando el avance conforme a las necesidades identificadas tras el siniestro. La inversión de 95,2 millones de euros se enmarca en la estrategia del Ministerio de Salud de Chile dirigida a fortalecer la red hospitalaria pública, especialmente en zonas donde la demanda sanitaria exige instalaciones sofisticadas y equipos de alta tecnología médica.

Tal como consignó el comunicado de Sacyr, la reconstrucción del San Borja Arriarán se suma a otras iniciativas ejecutadas por la compañía en el país, consolidando una presencia sostenida en el ámbito de infraestructura sanitaria. Las obras no solo contemplan la rehabilitación de espacios, sino también la modernización de sistemas internos y redes de soporte, elementos decisivos para mejorar la experiencia y la seguridad tanto de los pacientes como del personal sanitario.

La importancia de restituir áreas como imagenología, hemodinamia y gastroenterología radica en su papel dentro del diagnóstico y tratamiento de patologías complejas. Estas unidades sirven a pacientes derivados de distintas comunas de Santiago, y su falta de funcionamiento tras el incendio implicó derivaciones y traslados que incrementaron la carga en otros establecimientos públicos. La reposición de la capacidad operativa normal se traduce en una reducción de tiempos de espera y en la recuperación de la oferta habitual de procedimientos especializados para la población.

El comunicado de Sacyr también subraya que la experiencia internacional de la empresa es un activo relevante en la ejecución de proyectos de alta exigencia técnica como el que se emprende en el hospital chileno. En sus antecedentes destacan contratos similares de restauración y construcción de instalaciones hospitalarias en Europa y América Latina, donde han intervenido recintos de alto flujo y alto requerimiento tecnológico.

En el contexto del proceso de reconstrucción, la articulación entre autoridades sanitarias y la empresa adjudicataria permitirá garantizar la aplicación de criterios de calidad orientados a la seguridad y funcionalidad en cada etapa, con cronogramas de avance definidos en conjunto para minimizar el impacto sobre las necesidades asistenciales diarias.

El proyecto del Hospital Clínico San Borja Arriarán representa, según el informe de la propia empresa, una de las mayores inversiones recientes en el sistema hospitalario público chileno tras el incendio. La estructura renovada reforzará el acceso a servicios médicos para una parte significativa de la población urbana de la capital, contribuyendo a la estabilidad de la red de atención dentro de la Región Metropolitana.