Mueren once personas por un deslizamiento de tierra en una mina en el sur de RDC

Al menos once fallecidos fueron hallados en una explotación de Kakanda tras un derrumbe provocado por intensas precipitaciones, según la sociedad civil local, que denuncia la ausencia de controles y la precariedad que persiste en el sector congoleño

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El secretario territorial de la sociedad civil en Kakanda, Gabriel Kalenga, confirmó que varios de los fallecidos intentaban extraer minerales para subsistir tras la salida de los trabajadores chinos de la mina. Según consignó el medio Actualité, el deslizamiento de tierra ocurrido en una explotación minera de esa ciudad, situada en el sur de la República Democrática del Congo (RDC), dejó al menos once personas muertas. El incidente, que se suma a una serie de tragedias similares recientes en la región, fue provocado por intensas precipitaciones que debilitaron la estructura del terreno.

El portal de noticias Actualité informó que las labores de recuperación de cuerpos continuaron tras el desastre, logrando extraer once cadáveres de entre los escombros originados por el deslizamiento. El suceso agravó la situación de inseguridad y precariedad en el sector minero congoleño, donde numerosas minas, frecuentemente explotadas en condiciones irregulares, se han convertido en lugares recurrentes de accidentes fatales.

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Gabriel Kalenga aportó detalles sobre lo ocurrido, señalando que los ciudadanos implicados en la tragedia buscaban minerales como medio de supervivencia después de que los responsables chinos abandonaran la explotación minera. Explicó al medio Actualité: “Cuando los chinos se fueron, nuestros hermanos fueron a buscar minerales para sobrevivir. Lamentablemente, tuvo lugar un deslizamiento de tierra”.

La República Democrática del Congo ha experimentado decenas de incidentes similares en los últimos años. El medio Actualité puntualizó que las causas principales de estos accidentes se encuentran en la falta de controles y de medidas de seguridad, así como la persistente precariedad en las condiciones laborales del sector minero. Estas explotaciones, que producen importantes beneficios económicos, muchas veces funcionan al margen de las regulaciones oficiales y carecen de la supervisión adecuada.

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Este nuevo deslizamiento de tierra evidencia la vulnerabilidad de quienes trabajan en estas minas, en medio de la continua demanda global de minerales. El historial de accidentes mortales en el país africano ha encendido diversas denuncias por parte de agrupaciones de la sociedad civil, que reclaman intervenciones más estrictas por parte del gobierno y de las autoridades correspondientes para garantizar la seguridad y los derechos de los mineros.

Según destacó Actualité, la ausencia de regulaciones efectivas y el incumplimiento de las que existen permiten que estas actividades mineras continúen operando sin suficientes garantías para los trabajadores implicados. Las lluvias intensas, que suelen ser frecuentes en la zona, incrementan el riesgo de deslizamientos en explotaciones construidas con escasas medidas de protección, agravando la tasa de siniestralidad en la industria.

Los incidentes en Kakanda reflejan una problemática extendida a nivel nacional, donde cientos de personas han perdido la vida en circunstancias similares durante los últimos meses. Actualité recordó que la situación se repite periódicamente en diferentes puntos del país, consolidando al sector minero como uno de los más inseguros y expuestos a tragedias humanas por la combinación de precariedad, irregularidad y falta de control efectivo.

Las reacciones oficiales tras el reciente derrumbe todavía no se han concretado, mientras aumentan las presiones de colectivos sociales y familiares de las víctimas para obtener explicaciones y garantías que reduzcan las posibilidades de nuevos accidentes. Actualité reiteró en su reporte que la problemática requiere respuestas urgentes para evitar que siga creciendo la lista de víctimas en la minería congoleña, impulsada tanto por la demanda internacional como por la falta de alternativas económicas en las comunidades locales.