El metanero ruso Arctic Metagaz, que transporta gas y sufrió un ataque con drones ucranianos cerca de las aguas territoriales de Malta y Libia, ha comenzado a acercarse a la isla italiana de Lampedusa, lo que eleva las preocupaciones sobre la seguridad marítima en esa área del Mediterráneo. Según reportó el diario Malta Times, el buque se encuentra a la deriva y continúa en posesión de su peligrosa carga después del rescate de los tripulantes.
De acuerdo con Malta Times, la Dirección de Puertos y Yates de Transporte de Malta emitió una advertencia formal sobre la situación del barco. El informe precisa que el Arctic Metagaz está “fuera de control” y que, debido a los daños sufridos, no puede cumplir con las maniobras requeridas por las normas de navegación. La advertencia destaca que la presencia de gas a bordo incrementa el riesgo para la navegación y la seguridad en la zona, en especial ahora que la nave se aproxima a territorio italiano.
Malta Times consignó que los servicios de rescate malteses lograron evacuar sanos y salvos a los treinta tripulantes rusos que se encontraban a bordo, luego del ataque perpetrado el 3 de febrero. El ataque, atribuido a drones ucranianos, ocurrió mientras el Arctic Metagaz navegaba cerca de las costas libias, a poca distancia de la zona de influencia de Malta, según detallan fuentes marítimas citadas por Malta Times. El operativo de salvamento se realizó bajo condiciones de riesgo, dadas la naturaleza de la carga y la situación inestable del buque tras el impacto.
El gobierno ruso ha reaccionado oficialmente al incidente. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, describió el ataque como un acto “terrorista”, según publicó Malta Times. El Ministerio de Transporte ruso, por su parte, explicó que el buque había partido desde el puerto de Murmansk, en la región noroeste de Rusia, y transportaba una carga que, según las autoridades, cumple con la regulación internacional vigente en materia de transporte de sustancias peligrosas.
Adicionalmente, el Malta Times informó que el Arctic Metagaz se encuentra bajo sanciones impuestas por Estados Unidos y el Reino Unido por presuntamente formar parte de la denominada “flota fantasma” de Rusia, una red de embarcaciones sospechadas de operar al margen de normas internacionales, eludiendo regulaciones y restricciones impuestas como consecuencia de la guerra en Ucrania. Estas sanciones complican aún más el contexto en el que debe resolverse la crisis del metanero.
La situación ha obligado a las autoridades marítimas de la región a incrementar su vigilancia y a emitir recomendaciones y advertencias dirigidas tanto a embarcaciones comerciales como a naves deportivas que naveguen en el área próxima. Malta Times detalló que se han reforzado los procedimientos de monitoreo para evitar incidentes adicionales, dada la potencial peligrosidad de un barco que transporta gas y navega sin capacidad de maniobra.
El episodio ocurre en un contexto de máxima tensión en las rutas marítimas del Mediterráneo, especialmente debido al conflicto entre Rusia y Ucrania y las implicaciones que este mantiene en la seguridad de los corredores energéticos globales. Según el Malta Times, la incertidumbre creada por el Arctic Metagaz afecta tanto a la planificación de navegación como a la percepción de seguridad internacional en esta parte del mar Mediterráneo.