Petro anuncia una nueva operación militar con "éxito" contra las disidencias de las FARC en Valle del Cauca

Cinco integrantes de la columna Jaime Martínez murieron, cuatro fueron obligados a rendirse y uno fue capturado durante un despliegue de la Armada Nacional en Bajo Calima, donde también incautaron trece armas largas, según fuentes oficiales

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Cuatro miembros de la columna Jaime Martínez resultaron obligados a rendirse y otro fue capturado por la Armada Nacional durante una operación militar en Bajo Calima, en el departamento de Valle del Cauca, donde también se incautaron trece fusiles, según informó el presidente de Colombia, Gustavo Petro, a través de sus redes sociales. La acción militar dejó un saldo total de cinco personas muertas vinculadas a ese frente perteneciente a la disidencia del Estado Mayor Central (EMC) de las extintas FARC. Petro hizo pública la noticia este miércoles y calificó el operativo como un “éxito militar en la lucha contra el narcotráfico”, de acuerdo con lo publicado por distintos medios como Europa Press.

La operación estuvo dirigida contra la estructura que lidera ‘Marlon’, identificado como Iván Jacobo Idrobo Arredondo, uno de los principales cabecillas del EMC. Este colectivo, según detalló Europa Press, se articula bajo el mando superior de Néstor Vera Fernández, conocido como ‘Iván Mordisco’. Las fuerzas militares colombianas han reforzado sus intervenciones en la región durante las últimas semanas, en respuesta a la creciente actividad de estas disidencias armadas y sus vínculos con el narcotráfico.

El despliegue militar en el Bajo Calima, reportó Europa Press, se inscribe en una serie de ofensivas sostenidas del Ejército y la Armada colombiana contra las facciones disidentes surgidas tras la firma del acuerdo de paz con las FARC. Las autoridades consideran estas estructuras como responsables de ilícitos relacionados con el narcotráfico, la extorsión y el control territorial en zonas estratégicas del suroeste colombiano.

La columna Jaime Martínez figura entre los grupos disidentes con mayor actividad en el Valle del Cauca, y se estima que forma parte del ala del Estado Mayor Central, caracterizada por una resistencia a la desmovilización pese a los acuerdos de paz y a la apertura de diálogos con el Gobierno. La operación reciente contra esta facción busca debilitar sus capacidades logísticas y operativas.

El medio Europa Press detalló que la acción militar en Bajo Calima ocurre en un contexto de creciente presión sobre el grupo liderado por ‘Iván Mordisco’, ya que días antes otros dos hermanos del jefe disidente resultaron detenidos en operativos similares. Además, el martes se produjo la muerte de Erlinson Echavarría Escobar, alias ‘Ramiro’, quien era jefe del Frente 18 del EMC, junto a otros siete integrantes, tras un bombardeo del Ejército Nacional en Ituango.

Este incremento en la ofensiva estatal responde a los lineamientos del Gobierno de Gustavo Petro, enfocados en reducir la incidencia de grupos armados ilegales y organizaciones narcotraficantes a través de operaciones coordinadas entre diferentes ramas de las Fuerzas Armadas. El presidente colombiano ha reiterado su compromiso con la seguridad territorial, subrayando la importancia de estas acciones en la consolidación de la paz y el control institucional en las regiones afectadas por la presencia de grupos armados ilegales.

Según informó Europa Press, junto con las bajas y las capturas, la incautación de trece armas largas busca debilitar el poder de fuego de la columna Jaime Martínez en la zona. Las autoridades han explicado que el control de las rutas y la incautación de armamento representa un golpe significativo contra la logística de las disidencias, impactando su capacidad para realizar acciones ofensivas y para mantener su influencia en los corredores de movilidad estratégica.

La serie de acciones recientes evidencia la persistencia de un conflicto armado fragmentado, donde grupos como la columna Jaime Martínez mantienen actividades ilícitas pese a los esfuerzos institucionales por reestablecer el control y ofrecer alternativas de reintegración a los excombatientes. El Estado Mayor Central, como recoge Europa Press, constituye una de las principales agrupaciones de exintegrantes de las FARC que no se incorporaron al proceso de paz, optando por mantener estructuras armadas activas y operaciones de narcotráfico en diversas regiones del país.

El despliegue militar realizado en Bajo Calima muestra la coordinación entre la Armada Nacional y el resto de las Fuerzas Armadas en los esfuerzos por contrarrestar el fortalecimiento y expansión de estas disidencias. El Gobierno de Colombia, respaldado por las operaciones anunciadas por Petro, manifiesta la continuidad de una política orientada al desmantelamiento de las organizaciones criminales, poniendo el foco en líderes identificados y corredores clave para el tráfico de drogas y armas.

La situación de seguridad en las zonas rurales del Valle del Cauca y en otros departamentos como Antioquia permanece sujeta a la respuesta institucional, según los informes difundidos por Europa Press. La eliminación de cabecillas y la detención de integrantes de los grupos disidentes representan para las autoridades intentos de minar la capacidad de reorganización y mando en estructuras como las del EMC, además de enviar un mensaje de no tolerancia frente a los rebrotes de violencia asociados al narcotráfico y la criminalidad organizada.