Neobancos ven en las pymes mexicanas un mercado subatendido y con alto potencial

Guardar

Ciudad de México, 11 mar (EFE).- Las pequeñas y medianas empresas (pymes) continúan siendo uno de los segmentos más subatendidos del sistema financiero mexicano, pero también uno de los más atractivos para los neobancos, que prevén ampliar su cartera de crédito y base de clientes en un contexto de mayor formalización empresarial, señalaron directivos del banco digital Covalto.

Durante una conferencia de prensa, David Poritz, cofundador de la entidad, explicó que las pymes combinan una demanda de financiamiento aún no resuelta por la banca tradicional con buenas perspectivas de negocio para las instituciones financieras digitales.

Por su parte, Mark McCoy, director general de Covalto, destacó que la rapidez en los procesos de crédito representa una de las principales ventajas frente a los bancos tradicionales.

“Nuestras ventajas competitivas, principalmente en la parte de crédito, viene siendo nuestra agilidad, el tiempo respuesta que damos a nuestro cliente es sumamente ágil, especialmente si se compara con toda la banca tradicional”, afirmó.

Covalto es un banco digital mexicano enfocado en financiamiento para empresas. La compañía nació en 2015 como la fintech Credijusto y se convirtió en banco tras adquirir en 2020 la institución financiera Finterra, lo que le permitió operar con licencia bancaria y ampliar su oferta de servicios financieros para pymes.

Según detalló Poritz, la institución tiene como meta alcanzar una cartera de crédito de 50.000 millones de pesos (unos 2.778 millones de dólares) hacia 2030, mientras que para 2026 se fijó el objetivo de llegar a 12.000 millones de pesos (cerca de 667 millones de dólares).

En paralelo, el banco busca incrementar su base de clientes de 15.000 a 20.000 pymes para 2026, con un enfoque en empresas pequeñas y medianas con operaciones más estructuradas.

Los directivos señalaron que, tras una década de operaciones, la entidad ha alcanzado rentabilidad en los dos últimos años y ha registrado crecimientos superiores al 50 % en su cartera y captación, lo que consideran una señal del potencial del segmento pyme.

También apuntaron que la informalidad sigue siendo uno de los principales retos del ecosistema empresarial en México, aunque observaron un interés creciente de las empresas por incorporarse al sector formal.

Según McCoy, sectores como servicios, alimentos, transporte y comercio concentran hoy buena parte de la demanda de financiamiento, impulsada por la digitalización y la necesidad de capital de trabajo.