El multitudinario adiós al periodista y escritor Raúl del Pozo, en imágenes. De la Reina Letizia, a Ana Rosa Quintana

Figuras del ámbito periodístico, cultural y político, junto a la Reina Letizia, despidieron este martes en Madrid a uno de los referentes de la crónica española, homenajeado por colegas y familiares que destacaron su legado único y su carácter entrañable

Guardar

Al término de la jornada, la capilla ardiente instalada en la Casa de la Villa de Madrid congregó a una notable cantidad de rostros conocidos y allegados del periodista y escritor Raúl del Pozo. Familiares y amigos, en particular su hermana Angelines del Pozo, destacaron el profundo arraigo que sentía el fallecido por la capital española. "Con lo que él quería a Madrid, que decía que no quería salir de Madrid y hay que respetarlo hasta el último momento y dejarlo en Madrid, porque le gustaba mucho y era su vida, era devoción", expresó Angelines ante las cámaras. El homenaje al comunicador, considerado uno de los periodistas más relevantes de las últimas décadas, reunió este martes 10 de marzo a representantes del periodismo, la cultura y la política, en señal de respeto hacia la figura que marcó la crónica nacional.

Según informó el medio que cubrió el evento, el fallecimiento de Raúl del Pozo, ocurrido a los 89 años en su domicilio madrileño, sucedió apenas una semana después de la muerte de Fernando Ónega, lo que acentuó el impacto en el ámbito periodístico español. El encuentro en la Casa de la Villa constituyó una ceremonia de despedida donde se reflejó el aprecio y el reconocimiento que colegas y líderes políticos sentían hacia el escritor y cronista. La presencia de la Reina Letizia sorprendió al entorno, ya que tras cerrar sus actividades en el Palacio de La Zarzuela optó por acercarse a presentar personalmente sus condolencias y rendir tributo al periodista.

Entre los profesionales que se pronunciaron ante la pérdida, Ana Rosa Quintana, quien era vecina del fallecido, expresó que "se ha ido alguien irrepetible. Tenía muchísima vida, ha vivido muchísimo y muy intensamente. El cronista de toda la Transición, escritor, poeta... Y para mí, alguien de la familia, con el que pasábamos juntos la Nochebuena. Lo admiraba como periodista, pero fundamentalmente como amigo. Terrible", publicó la fuente. Además de Quintana, figuras como José María García, Pedro J. Ramírez junto a Cruz Sánchez de Lara, Marta Flich, Arturo Pérez-Reverte, Pilar Cernuda, y Paloma Segrelles madre e hija, se sumaron a la despedida, subrayando la trascendencia del legado periodístico de Del Pozo.

El medio señaló que dirigentes políticos del ámbito nacional también asistieron al velatorio, entre ellos Alberto Núñez Feijóo, Reyes Maroto y José Luis Martínez-Almeida. Este último afirmó que la pérdida del comunicador es "irreparable en mayúsculas" y anunció que el Ayuntamiento de Madrid prepara un homenaje para reconocer la contribución de Raúl del Pozo, quien "estaba enamorado de Madrid y le queremos corresponder porque siempre lo vamos a llevar en el corazón, en el recuerdo", detalló Martínez-Almeida a la prensa reunida en la capilla ardiente.

Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, describió a Del Pozo como "un gran profesional pero también una gran persona. Muy buen amigo, era muy buena gente, le teníamos mucho aprecio y le vamos a echar mucho de menos, de verdad", consignó la fuente periodística. Estos reconocimientos públicos resaltaron tanto la dimensión profesional como el carácter personal del homenajeado, quien supo ganarse la consideración y el afecto de sus contemporáneos en diferentes campos.

El dispositivo de despedida, coordinado en la Casa de la Villa, reflejó la magnitud de la figura de Raúl del Pozo, cuya trayectoria se identificó con los momentos clave de la historia reciente de España. Tal como publicó el medio que cubrió el acto, la reunión de distintas generaciones del periodismo y la vida institucional aportó una mirada colectiva sobre el impacto de la obra del cronista. La discreción de la familia, que optó por mantener un segundo plano, permitió que fueran las voces de quienes le conocieron en su faceta pública las que predominaban en esta jornada de adiós.

La muerte de Raúl del Pozo marcó otro momento de luto para el periodismo español, en una semana especialmente sensible tras la reciente pérdida de Ónega. Según detalló la fuente, el legado tanto literario como periodístico de Del Pozo, así como su papel en la narración de la Transición española y sucesos posteriores, permanece en el recuerdo de una comunidad que reconoció su contribución de manera mayoritaria. El encuentro de homenaje en la capital simbolizó el profundo vínculo entre el cronista y la ciudad de Madrid, así como el aprecio unánime de sus pares y responsables institucionales.