Blázquez se reúne con Ribera y Rocamora mirando al futuro de 'Hispanos' y 'Guerreras'

La federación traza junto a los entrenadores nacionales el camino deportivo hacia las próximas citas olímpicas y mundiales, poniendo énfasis en el trabajo formativo, la renovación de plantillas y el salto de jóvenes talentos a los equipos mayores

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Rocamora, seleccionador nacional femenino de balonmano, subrayó la relevancia de las categorías inferiores y señaló que durante el verano reciente se vivió uno de los periodos más destacados para la base de este deporte, a pesar de considerar más relevante la cantidad de jugadoras que llegan a la selección mayor. Esta reflexión se expuso en el marco de una reunión estratégica celebrada entre el presidente de la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM), Francisco Blázquez, y los entrenadores nacionales Jordi Ribera y Joaquín Rocamora, según informó la propia RFEBM. El encuentro, realizado este miércoles, sirvió para definir los objetivos de futuro y los desafíos inmediatos a los que se enfrentan tanto el equipo femenino, conocido como las 'Guerreras', como el masculino, los 'Hispanos', dentro del ciclo olímpico rumbo a Los Ángeles 2028.

De acuerdo con la información difundida por la RFEBM, Blázquez y el cuerpo técnico nacional perfilan una hoja de ruta orientada a reforzar el trabajo de base, la renovación paulatina de los equipos y la progresión de jóvenes promesas hacia las selecciones absolutas. Las recientes clasificaciones y resultados de los combinados españoles representan los primeros pasos de un proceso que apunta hacia las próximas grandes citas internacionales del balonmano, incluyendo el Campeonato de Europa 2026 y el Mundial 2027, torneos que asignarán plazas directas para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Las 'Guerreras', que acaban de iniciar una nueva etapa bajo la dirección de Rocamora, aseguraron ya su presencia en la fase final del Europeo, explicaron en la nota de la RFEBM. Este primer objetivo logrado se traduce en una valiosa oportunidad para consolidar el nuevo ciclo y permitir que los talentos emergentes adquieran experiencia en competencias de máxima exigencia. Rocamora destacó que el enfoque de trabajo no solo se sitúa en el largo plazo, sino que también obliga al equipo a mantener la máxima competitividad en cada torneo, siempre defendiendo el valor de representar tanto al deporte como al país. Según explicó el seleccionador, el orgullo y el compromiso constituyen la base sobre la que debe construirse tanto el presente como el futuro del balonmano femenino español.

En lo respectivo a los 'Hispanos', el grupo prepara el cruce del play-off clasificatorio que determinará su acceso al Mundial 2027. Tal como consignó la RFEBM, este reto es el siguiente paso en un proceso de renovación iniciado durante el Europeo 2026. Jordi Ribera, máxima autoridad en el banquillo masculino, incorporó de forma estable a jugadores como Antonio Serradilla y Marcos Fis, considerados nuevas piezas fundamentales para el futuro próximo de la selección. La integración de estos deportistas, sumada al relevo generacional paulatino, constituye una apuesta clara por mantener la competitividad de España en el escenario internacional.

A nivel de selecciones de formación, el balonmano español ocupa el primer lugar del ranking tras protagonizar un verano que la federación calificó de histórico. Durante los meses de julio y agosto, las distintas categorías subieron al podio en tres ocasiones, mostrando el efecto de las políticas de desarrollo deportivo impulsadas desde la RFEBM. Según reportó el organismo, estos logros refuerzan la convicción de que el trabajo en la base es esencial para el éxito sostenido de los equipos mayores.

Blázquez manifestó ante los seleccionadores la importancia de mantener un modelo ya consolidado en los últimos años, que ha resultado tanto en éxitos inmediatos como en la proyección de talentos hacia la élite. Según detalló la federación, la continuación de esta estrategia constituye una prioridad, tanto por los resultados presentes como por el objetivo de garantizar la presencia competitiva española en los principales torneos de balonmano a nivel mundial y olímpico.

La planificación descrita por la RFEBM para los conjuntos nacionales incluye tanto la consolidación de plantillas como la renovación paulatina, siempre con el objetivo de facilitar el salto de jóvenes talentos que han demostrado su capacidad en las categorías menores. Entre los temas discutidos, la federación enfatizó la necesidad de coordinar esfuerzos a medio y largo plazo sin renunciar a la exigencia competitiva que caracteriza la historia reciente del balonmano español.

La reunión de Blázquez con Ribera y Rocamora representa, según la RFEBM, el lanzamiento de un nuevo ciclo deportivo orientado a las grandes citas internacionales. Mientras los retos más inmediatos se centran en el Europeo 2026 y el camino hacia el Mundial 2027, la visión a futuro permanece puesta en la obtención de plazas para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y en la aspiración de que los equipos español logren mantenerse en la élite mundial.