Teherán revive ligeramente y sus calles se llenan de retratos de Mojtaba

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Jaime León

Teherán, 10 mar (EFE).- Teherán recobró ligeramente este martes cierta vida con más viandantes y negocios abiertos que en días pasados a pesar de que continúan los bombardeos, en unas calles que se empiezan a llenar de retratos del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí.

La ciudad ha permanecido prácticamente desierta desde el comienzo la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero y el asesinato del entonces líder supremo Alí Jameneí, por cuya muerte se declararon siete días de suspensión de todas las actividades y 40 días de luto oficial en todo el país.

Con el fin del parón, algunos vecinos de Teherán se han atrevido a salir a unas calles que están lejos de ser lo que eran antes de la guerra, pero la diferencia es visible.

Ello a pesar de que la capital vivió anoche los que han sido hasta ahora los bombardeos más prolongados de la guerra con continuas explosiones pasada la medianoche que se alargaron al menos media hora.

Por la zona de Saadabad, en el este de la capital, había personas esperando el autobús y bancos llenos de clientes que buscaban realizar sus operaciones bancarias en un país donde el internet global sigue cortado y el nacional no funciona bien.

El tráfico también ha aumentado, pero lejos de los espesos atascos habituales de esta urbe de 10 millones de personas, aunque ahora se desconoce cuántos vecinos siguen aquí porque muchos han huido de una capital sometida a continuos bombardeos.

Si desde el 28 de febrero solo estaban abiertos establecimientos de alimentación, hoy abrieron peluquerías, floristerías, tiendas de ropa y muebles, entre otros.

Y es que la población se acostumbra a las ya habituales explosiones.

“La vida sigue”, dice a EFE una joven que trabaja en un restaurante y que sirve comida al mediodía a pesar de que es Ramadán y en teoría está prohibido comer hasta la caída del sol.

“Vengo a trabajar y ya está, qué voy a hacer”, dice.

Un compañero suyo de trabajo adopta un flemático tono y dice “esto es Oriente Medio”, para explicar el conflicto.

No todos se lo toman con esa aparente calma. Un vecino de la ciudad explica cómo su hijo de siete años dice “van a atacar” cuando escucha el sonido de los cazas que suele preceder las explosiones.

El niño también dice “van a lanzar bombas y misiles” ante un preocupado padre que se pregunta si le quedará algún tipo de trauma a su hijo.

Este regreso a las calles se produce en medio de una lluvia que las autoridades indican que puede continuar siendo tóxica, después de que Israel atacase cuatro depósito de petróleo en las provincias de Teherán y Alborz que provocaron una nube química con aspecto apocalíptico.

Los efectos de esa nube tóxica y la lluvia negra que la siguió son visibles con coches blancos aún cubiertos de ceniza, negrura y charcos de color del carbón.

El gran cambio es la aparición en las calles de retratos de Mojtaba Jameneí, quien fue elegido nuevo líder supremo de la República Islámica en la madrugada del domingo por la Asamblea de Expertos, en el que el tercer cambio de líder en los 47 años de vida de la República Islámica tras Alí Jameneí y Ruholá Jomeiní.

Su retrato, de aspecto severo, comienza a mirar a esos viandantes que se atreven a salir en numerosos puntos de la ciudad en medio de la incertidumbre acerca de cómo dirigirá la República Islámica. EFE