Limitar alquileres y las viviendas sociales, en el centro de las municipales en Francia

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Ángel Calvo

París, 10 mar (EFE).- La política inmobiliaria, con las limitaciones a los alquileres o la disponibilidad de viviendas sociales son unas de las principales líneas de fractura en las elecciones municipales francesas de ciudades como París, Niza o Biarritz, con precios por metro cuadrado de los más altos de Europa.

El control de los pisos turísticos en esas y en otras ciudades que reciben muchos visitantes, que han proliferado en los últimos años en muchos casos saltándose las restricciones de los ayuntamientos para evitar la pérdida de viviendas para los residentes, es otra de las prioridades que aparece en los programas electorales.

París es un caso paradigmático y el más extremo de esa situación, con un precio medio por metro cuadrado de 9.827 euros al comenzar 2026, después de un incremento del 20,7 % en los dos últimos años, lo que tiene como colofón una sangría de habitantes (137.000 entre 2012 y 2023, un 5,8 % del total).

Esa caída de la población ha sido particularmente acusada en los distritos con la vivienda más cara, como el VII, el de la Torre Eiffel, donde los precios rondan los 14.000 euros por metro cuadrado, y en el que el número de habitantes ha sufrido un desplome de casi el 16 % en ese periodo.

Eso no lo ha podido evitar el dispositivo de las 'zonas tensionadas', 1.434 municipios de los aproximadamente 35.000 de Francia, en los que la demanda supera a la oferta y donde los propietarios no pueden subir los alquileres más que el indicador de la inflación cuando cambian de inquilino o cuando se renueva el contrato.

Tampoco el de los alquileres 'encuadrados', que en París está en vigor desde 2019 y que se ha extendido con carácter experimental por ahora a 69 ciudades, que permite imponer un recorte del alquiler cuando supera en más del 20 % la referencia oficial del mercado en ese área.

Uno de problemas de eficacia de esos dispositivos es que para puentearlos muchos propietarios se han lanzado al negocio de los pisos turísticos -potencialmente mucho más rentables-, que según un estudio del propio Ayuntamiento de París a partir de los anuncios revisados llegaron a ser 98.000 en julio de 2024.

El gobierno de la todavía alcaldesa, Anne Hidalgo, ha intentado limitarlo reduciendo desde 2025 a 90 días a año el tiempo en que los particulares pueden alquilar sus viviendas, en lugar de los 120 de antes, pero no ha sido suficiente.

El candidato socialista para la alcaldía, Olivier Grégoire, que ha formado parte del equipo de Hidalgo, propone ahora crear una "brigada de protección de la vivienda" para luchar contra las "decenas de miles de pisos turísticos ilegales".

Su otra gran medida estrella es crear 60.000 nuevas viviendas de gestión pública, la mitad de carácter social para personas con muy bajos recursos y la otra mitad con niveles de alquiler "abordables", al menos un 25 % más baratos que el precio del mercado.

La otra gran favorita para conseguir las riendas del Ayuntamiento, la candidata de la derecha Rachida Dati, no quiere aumentar el número de viviendas sociales, que en París ya cumple el mínimo legal del 25 % y pretende dedicar una parte del dinero que hasta ahora se dedicaba para eso (para comprar edificios luego transformados) a la renovación del parque y a impulsar el comercio.

Sobre todo, Dati quiere intervenir en las reglas de atribución para que la vivienda social "vuelva a ser una herramienta de justicia y de eficacia", lo que significa en primer lugar expulsar a los residentes delincuentes o a los que causen problemas de vecindario y cederlos de forma prioritaria a "trabajadores de primera línea" como asistentes de guardería o empleados municipales.

La candidata de extrema derecha Sarah Knafo, que no tiene posibilidades de ser elegida alcaldesa pero puede pesar en la segunda vuelta, es la única que quiere suprimir la limitación de alquileres y dar marcha atrás a la creación de viviendas sociales con la venta de una parte del parque.

En cuanto a la izquierda radical de La Francia Insumisa (LFI), su cabeza de lista Sophia Chirkirou considera que la urgencia en materia de vivienda en París son las 10.000 personas que cada noche duermen en la calle y propone una "brigada del derecho a la vivienda" con la misión de identificar pisos turísticos y sacarlos al mercado del alquiler. EFE

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