La ONU ve "fundamental" la libre navegación en el estrecho de Ormuz, que vincula a petróleo y fertilizantes

Naciones Unidas advierte que mantener el flujo marítimo en esta zona estratégica resulta vital para la economía global, el suministro de alimentos y la estabilidad de los mercados, resaltando el riesgo que supondría un cierre para los costos mundiales

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El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha expresado preocupación por el impacto que tendría un posible cierre del estrecho de Ormuz sobre el acceso a los fertilizantes en el mundo, situación que dispararía el costo de estos productos y, en consecuencia, el de la producción alimentaria. Según reportó la ONU, la importancia de preservar la libre navegación en esta zona se relaciona directamente no solo con la economía global, sino también con la seguridad alimentaria, ya que por este paso marítimo estratégico circulan insumos esenciales como el petróleo y los fertilizantes.

De acuerdo con el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, quien habló en rueda de prensa, el mantenimiento del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz resulta esencial desde dos puntos de vista: el respeto al Derecho Internacional y el papel que este angosto corredor marítimo desempeña para la economía global. Según detalló el medio, el portavoz subrayó que una interrupción en el flujo de embarcaciones tendría consecuencias inmediatas en los costos vinculados a operaciones logísticas de la propia ONU, así como en la distribución y abastecimiento de bienes de consumo y ayuda humanitaria que dependen de la navegación por este trayecto.

Durante su intervención, Dujarric remarcó que un incremento en el precio del petróleo derivaría en un aumento generalizado del costo de las actividades de Naciones Unidas y de las cadenas logísticas internacionales, afectando tanto los alimentos como otros suministros de carácter humanitario. Según consignó la ONU, el estrecho de Ormuz juega un papel central en el transporte mundial, ya que una proporción significativa del petróleo y los fertilizantes exportados globalmente atraviesan este paso. En palabras del portavoz, “el cierre del estrecho de Ormuz afectará el acceso mundial a los fertilizantes, lo que incrementará su costo y, a su vez, el coste de la producción de alimentos”.

Este señalamiento coincide con una escalada reciente en los precios del petróleo, que llegó a superar los 115 dólares por barril durante la jornada del lunes, aunque posteriormente los precios del Brent y del West Texas Intermediate descendieron por debajo de los 90 dólares tras declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien anticipó una posible resolución rápida del conflicto armado que afecta a la región. Tal como publicó la ONU, la volatilidad en el precio del crudo evidencia la alta sensibilidad de los mercados energéticos a los acontecimientos político-militares que rodean el estrecho, así como la dependencia de las rutas de suministro concentradas geográficamente.

En este contexto, la tensión geopolítica ha aumentado. Informó la ONU que la Guardia Revolucionaria iraní anunció el permiso de paso a barcos de países árabes o europeos que decidan expulsar a los embajadores de Israel y Estados Unidos, mientras que Ali Lariyani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional iraní, advirtió sobre la dificultad de alcanzar algún tipo de seguridad en el estrecho mientras prosigan las acciones militares de Estados Unidos e Israel contra Irán. El medio agregó que el presidente estadounidense, Donald Trump, respondió a las amenazas sobre posibles interrupciones del flujo de crudo con una advertencia: un ataque militar “20 veces más fuerte” en caso de que Irán cumpla sus advertencias.

Según explicó el portavoz Dujarric en la sede de la ONU, el riesgo de aumento de precios en alimentos y bienes básicos provocaría una afectación global, ya que muchas operaciones internacionales de ayuda humanitaria y logística se verían impactadas directamente por la subida de costos en los fletes marítimos y los insumos energéticos. Este fenómeno tendría efectos especialmente nocivos en los países más vulnerables.

La dependencia mundial de los combustibles fósiles quedó en evidencia en las declaraciones del portavoz de Naciones Unidas, quien recalcó que gran parte del suministro energético global depende de unas pocas áreas del planeta, lo que representa un factor de vulnerabilidad. “Esto subraya una vez más nuestra adicción a los combustibles fósiles, donde los suministros se concentran en unas pocas regiones del mundo”, sostuvo Dujarric, en declaraciones recogidas por la ONU. A raíz de la situación, destacó como una oportunidad para fortalecer el desarrollo y la adopción de energías renovables a escala internacional.

El medio precisó que la postura de Naciones Unidas en defensa de la libre navegación en el estrecho de Ormuz ha sido fundamentada tanto en los principios jurídicos del Derecho Internacional como en los riesgos económicos derivados de un eventual cierre de este paso estratégico. Según informó la ONU, los efectos no se limitarían exclusivamente al sector energético, sino que provocarían un encarecimiento de los fertilizantes y la subsiguiente elevación del precio de los alimentos básicos a nivel global, alterando los mercados y generando incertidumbre en las cadenas de suministro internacionales.

La situación continúa evolucionando a medida que persisten las tensiones entre Estados Unidos, Irán e Israel en torno al control y la seguridad del estrecho de Ormuz, zona por la que circula una quinta parte del comercio mundial de petróleo. Por lo tanto, el seguimiento internacional de los acontecimientos en esta área permanece en primer plano, en tanto que Naciones Unidas insiste en la necesidad de respetar las normas internacionales que garantizan el tránsito seguro de las embarcaciones.