Irán rechaza las "amenazas vacías" de Trump y le recomienda que "tenga cuidado" para "no ser eliminado"

En medio de la escalada en Oriente Próximo tras ataques de Estados Unidos e Israel, Alí Lariyani responde a Trump y advierte sobre nuevas represalias, mientras Irán lamenta más de 1.200 fallecidos y confirma operaciones militares en la región

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Las autoridades iraníes confirmaron este martes que más de 1.200 personas han perdido la vida a raíz de la ofensiva conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel en la región desde el 28 de febrero, lo que ha generado una escalada de tensión y múltiples operaciones militares en Oriente Próximo. Entre las víctimas reportadas por Irán se encuentran altos funcionarios del gobierno y del Ejército, incluido el principal asesor de seguridad de Alí Jamenei, quien fue asesinado durante los ataques. Según recogió el medio de comunicación, la respuesta de Irán ha consistido en el lanzamiento de misiles y drones dirigidos tanto a objetivos en Israel como a intereses estadounidenses ubicados en diversos países de la zona, especialmente bases militares.

De acuerdo con información publicada por la prensa, Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, intervino públicamente a través de sus redes sociales para responder a las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump. Lariyani calificó como “amenazas vacías” los mensajes de Trump, en los que el mandatario afirmó que, si Irán bloquea el paso de petróleo en el estrecho de Ormuz, el país asiático sería golpeado “20 veces más fuerte por Estados Unidos”. El funcionario iraní recomendó al líder estadounidense “tener cuidado” para “no ser eliminado”, y agregó que “la nación no tiene miedo de sus amenazas vacías”.

El medio consignó que Lariyani subrayó la resistencia histórica de Irán frente a adversarios de mayor envergadura que Trump. En su mensaje reproducido en medios internacionales, el secretario insistió en que “incluso otros más grandes (que Trump) no lograron eliminar a la nación iraní” y reiteró la advertencia de que Trump debe actuar con cautela para no correr el riesgo de ser “eliminado”.

La ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel ha tenido repercusiones directas en la cúpula militar y política iraní. Entre los fallecidos se encuentran varios ministros y oficiales de alto rango del Ejército, situación que, según reportó la prensa, desencadenó la reacción iraní marcada por una serie de ataques con misiles y vehículos aéreos no tripulados dirigidos a Israel y a posiciones estadounidenses en la región.

En cuanto a las acciones militares, las fuerzas iraníes han dirigido sus ataques sobre bases militares asociadas a Estados Unidos en varios países del área, mientras que Israel también ha sido blanco de los ataques reportados. Según los datos publicados, este ciclo de hostilidades ha complicado aún más la estabilidad en Oriente Próximo y ha incrementado la preocupación sobre un posible incremento de la violencia a mayor escala que involucre a otras naciones.

El contexto de estas acciones está directamente vinculado con la escalada iniciada a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel emprendieron una ofensiva militar contra Irán. Las autoridades de Teherán consideran que esta respuesta militar forma parte de un esfuerzo por defender la soberanía nacional y responder a la muerte de altos funcionarios, incluido el asesor de Alí Jamenei.

La prensa recogió también que la disputa verbal entre Alí Lariyani y Donald Trump ha tenido como marco la vulnerabilidad que implica el control del paso de petróleo por el estrecho de Ormuz, una de las rutas estratégicas más relevantes para el comercio mundial de hidrocarburos. Trump advirtió con represalias múltiples si el cruce era bloqueado, mientras que el gobierno iraní rechazó de manera categórica estas amenazas.

Dentro de Irán, la retórica consignada en medios nacionales busca enfatizar no solo la capacidad de resistencia del país ante presiones externas, sino también el precedente de que, en el pasado, adversarios considerados poderosos no lograron alcanzar sus objetivos sobre la nación iraní. Esta postura, refrendada por Lariyani, aparece tras los ataques que han provocado pérdidas a nivel político y militar para Irán en un contexto de alta tensión.

El reporte internacional recogió además que la situación actual mantiene el riesgo de que haya ampliaciones en los enfrentamientos, debido al intercambio de ataques y la posibilidad de que otras fuerzas en la región puedan involucrarse directa o indirectamente en el conflicto.

A lo largo de los días siguientes a los ataques, las declaraciones desde Teherán han insistido en la idea de que el país no aceptará injerencias foráneas y responderá a las agresiones externas, según lo informado por diversos medios. Los líderes iraníes han subrayado también la importancia de la seguridad nacional como eje central de sus acciones en la región, en consonancia con las operaciones militares efectuadas desde el inicio de la ofensiva.

Por otra parte, las cifras de víctimas presentadas por las autoridades iraníes han sido tomadas en cuenta por organismos internacionales y por diversos gobiernos como un indicio del impacto humano y material de la escalada militar que afecta a la región de Oriente Próximo. Estas cifras, reportadas por la prensa, reflejan un patrón de violencia sostenida que todavía no muestra indicios de disminuir.

En conclusión, la situación entre Irán, Estados Unidos e Israel continúa marcada por un ambiente de tensiones políticas, respuestas militares y amenazas cruzadas, con declaraciones de alto nivel que insisten en la capacidad de resistencia de cada parte involucrada y la disposición a continuar las operaciones militares mientras persistan los ataques y las amenazas externas, según han informado los medios internacionales.