Irán reivindica ataques contra una refinería y depósitos de combustible en Haifa

Drones iraníes impactaron instalaciones energéticas en el norte de Israel, según el Ejército persa, mientras continúan los enfrentamientos regionales y se eleva la tensión tras cientos de víctimas en territorio iraní y represalias en varios países vecinos

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La declaración de las autoridades iraníes acerca de que no consideran el alto el fuego como una opción inmediata marca la continuidad de las hostilidades en el actual conflicto regional. Según consignó la agencia estatal IRNA, el Ejército iraní reivindicó un nuevo ataque aéreo contra infraestructuras energéticas en el norte de Israel, concretamente en la ciudad de Haifa, donde drones de la Fuerza Aérea de Irán impactaron en una refinería de petróleo y depósitos de combustible. El anuncio, difundido por el Ejército persa este martes, forma parte de la prolongación de los enfrentamientos iniciados tras el lanzamiento de una ofensiva coordinada por parte de Estados Unidos e Israel a finales de febrero.

De acuerdo con la información publicada por la agencia IRNA, la operación se produjo como respuesta directa a los ataques lanzados el 28 de febrero desde Washington y Tel Aviv, cuyo objetivo declarado era eliminar el liderazgo de la República Islámica de Irán. Como consecuencia de esta ofensiva masiva, el saldo de víctimas mortales en territorio iraní supera los 1.200, según datos proporcionados por las propias autoridades iraníes y reproducidos por medios estatales.

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Tal como detalló IRNA, las Fuerzas Armadas iraníes extendieron sus operaciones más allá de las fronteras nacionales, dirigiendo ataques no solo contra Israel, sino también contra posiciones y objetivos vinculados a Estados Unidos en otros países de la región. Las acciones de represalia han dado lugar a la intensificación de los combates y a la multiplicación de bajas en el conjunto del área de influencia.

El medio iraní señaló que, en respuesta a la ofensiva inicial, la estrategia de Teherán consiste en aumentar la presión militar y política contra los intereses israelíes y estadounidenses. Entre las consecuencias de esta escalada figuran al menos una decena de muertes en Israel resultantes de las acciones de represalia, según datos proporcionados por las fuentes oficiales citadas por IRNA.

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El conflicto, que este martes alcanza su undécimo día, continúa escalando con la implicación de nuevos actores regionales y la extensión de operaciones a una decena de países, reportó IRNA. La postura de las autoridades iraníes, reflejada en sus mensajes públicos, sostiene que las represalias forman parte de una “respuesta aplastante al enemigo”, en tanto la cúpula militar del país se mantiene en alerta sin contemplar por ahora negociaciones para cesar las hostilidades o la entrada en vigor de un alto el fuego.

Las instalaciones energéticas atacadas en Haifa representan un objetivo de especial valor estratégico para el gobierno iraní, declaró el Ejército persa a través de la agencia estatal, en un contexto donde el impacto sobre las infraestructuras clave aumenta las tensiones y complica la gestión de la crisis para las autoridades israelíes.

Mientras tanto, la información oficial proveniente de Irán y difundida por IRNA hace hincapié en la continuidad de los ataques y en la determinación de responder ante cada acción hostil proveniente de Israel y Estados Unidos. La noticia difundida por el medio estatal refuerza la percepción de un incremento en los riesgos de una expansión regional de la guerra, en medio de una alta cifra de víctimas civiles y militares, tanto en territorio iraní como en Israel y países vecinos afectados por la extensión de las operaciones.

Los acontecimientos recientes no solo han afectado al ámbito militar, sino que han generado una situación de alarma en sectores económicos y sociales directamente relacionados con las infraestructuras energéticas, tanto en Israel como en toda la región. Según reportó IRNA, la continuidad de los ataques y la negativa a negociar un alto el fuego anticipan mayores repercusiones en los próximos días, mientras los gobiernos involucrados mantienen sus posturas y prolongan las hostilidades.