UNICEF denuncia la muerte de más de 80 niños por los ataques de Israel contra Líbano

Cifras oficiales señalan que decenas de menores han perdido la vida y cientos han resultado heridos en el contexto de enfrentamientos recientes, mientras organizaciones humanitarias advierten sobre el creciente desplazamiento familiar y las condiciones precarias en los refugios libaneses

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En los últimos seis días, el número de menores fallecidos en Líbano alcanzó un incremento del 25%, registrando 412 muertes infantiles en el contexto de intensificados ataques militares. Esta actualización, divulgada por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), muestra el impacto directo del conflicto sobre la niñez local y la rapidez con que la violencia incrementa el saldo de víctimas. Según información recogida por UNICEF y reportada por medios internacionales, la situación en Líbano refleja una crisis humanitaria de gran alcance que afecta de modo particular a los niños y niñas.

De acuerdo con el monitoreo publicado por UNICEF, la cifra oficial de menores fallecidos por los ataques israelíes desde el 2 de marzo es de 83, acompañada de otros 254 niños y niñas heridos. El director regional de UNICEF para Oriente Próximo y Norte de África, Edouard Beigbeder, detalló que, en promedio, cada día mueren más de diez menores y aproximadamente 36 sufren lesiones en distintas regiones de Líbano. En un periodo más amplio de los últimos 28 meses, el país ha registrado un total de 329 muertes infantiles y 1.632 niñas y niños heridos a causa del conflicto.

El medio que reportó las cifras consigna también que los continuos enfrentamientos han obligado al desplazamiento masivo de pobladores. Cerca de 700.000 personas han tenido que abandonar sus hogares, incluidos aproximadamente 200.000 niños y niñas, aumentando así el número de desplazados acumulados durante anteriores episodios de violencia. Estas familias desplazadas residen actualmente en refugios temporales que, según la denuncia de UNICEF, presentan condiciones de hacinamiento y falta de calefacción, incrementando la vulnerabilidad de los menores.

Edouard Beigbeder, en declaraciones recogidas por los medios, expresó: “La continua escalada de hostilidades en Líbano y el devastador impacto que está teniendo en los niños y niñas resultan profundamente preocupantes”. Añadió que “niños y niñas están muriendo y resultando heridos a un ritmo alarmante, las familias huyen de sus hogares por miedo y miles de menores duermen ahora en refugios fríos y hacinados”. Además, UNICEF solicitó a todas las partes involucradas en el conflicto que protejan tanto la vida de la población civil como la infraestructura básica, haciendo mención específica a escuelas y refugios, y subrayó la obligación de cumplir con el derecho internacional humanitario.

Naciones Unidas también ha expresado preocupación frente a las infracciones contra las normas humanitarias y ha condenado los repetidos ataques a la población civil. Según publicó el medio informativo, las autoridades libanesas han cifrado en aproximadamente 400 el número de víctimas mortales, consecuencia de la reciente oleada de bombardeos por parte de Israel. Estas acciones fueron presentadas por Israel como una respuesta al lanzamiento de proyectiles de Hezbolá, quien a su vez retaliaba por la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, en el marco de la ofensiva conjunta encabezada por Israel y Estados Unidos contra Irán desde el 28 de febrero.

Durante los meses recientes, Israel ha realizado ataques aéreos reiterados sobre Líbano, pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024. Las justificaciones ofrecidas por las autoridades israelíes apuntan a la necesidad de responder ante acciones de Hezbolá, sosteniendo que dichas operaciones no vulneran el pacto vigente. No obstante, tanto las autoridades libanesas como el propio grupo chií han manifestado críticas e hicieron llamados reiterados al término de dichos ataques, una postura avalada por la condena de organismos internacionales.

El acuerdo de alto el fuego estipulaba el retiro por parte de Israel y Hezbolá de sus respectivas fuerzas en el sur de Líbano, aunque el ejército israelí mantiene actualmente cinco posiciones militares dentro del territorio libanés. Beirut y líderes de Hezbolá demandan el desmantelamiento de estos puestos como condición esencial para una desescalada efectiva, mientras persisten las tensiones y los desplazamientos internos en la población.

Frente a este escenario, UNICEF insiste en la urgencia de acciones inmediatas destinadas tanto a la protección de la infancia como a la reducción de la violencia, alertando que el conflicto continúa dañando gravemente a la población civil, y en particular a los sectores más jóvenes, quienes ven amenazados sus derechos fundamentales y su seguridad física por el avance de los enfrentamientos.