Nairobi, 9 mar (EFE).- La escasez de lluvias, entre octubre y diciembre pasados, sumió a casi 26 millones de personas de África oriental en el "hambre extrema", alertó este lunes la organización humanitaria Oxfam International.
"La próxima temporada seca no solo será difícil, sino que podría ser el golpe de gracia que lleve a las comunidades más allá de cualquier posibilidad de recuperación. Se necesita financiación urgente ahora para salvar vidas en toda la región", dijo la directora de Oxfam en África, Fati N'Zi-Hassane, en un comunicado publicado por la ONG en X.
"Las comunidades aquí no han contribuido prácticamente en nada a la crisis climática mundial, pero están pagando el precio más alto. Las familias luchan cada día para sobrevivir a sus consecuencias. No podemos fallarles", añadió.
Según Oxfam International, que tiene sede en Nairobi, la crisis por la sequía afectó principalmente a Somalia, Kenia y Etiopía, donde el costo del agua aumentó un 2.000 % en las zonas más perjudicadas, y 58 millones de personas carecen de acceso a agua potable.
En algunas partes de Somalia, las familias pagan entre 1 y 1,50 dólares por un solo bidón de agua, en comparación con los 0,06 dólares de 2025, mientras que en el norte del país, las comunidades dependen de camiones cisterna, pero el incremento en el costo de la gasolina impulsa aún más los precios al alza.
En Somalia, la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en fases (CIF, estándar internacional para medir las crisis alimentarias), reveló el 24 de febrero que la cifra de personas que enfrentan hambre casi se ha duplicado desde principios de 2025, hasta 6,5 millones.
En ese país, se espera que una de cada tres personas se encuentre en situación de hambre crítica entre febrero y marzo de 2026.
En las zonas áridas y semiáridas de Kenia, las comunidades reportan cosechas reducidas, mientras que en Etiopía registran pérdidas de cultivos debido a la escasez de las dos últimas temporadas de lluvias, según Oxfam.
La red de sistemas de alerta temprana contra la hambruna FEWSNET estimó que algunas regiones sufrieron pérdidas de producción de entre el 34 % y el 54 % por déficit de precipitaciones.
Sólo en Somalia, se estima que 1,4 millones de cabezas de ganado murieron en 2025, y otros 2,5 millones están en riesgo.
En los condados del norte de Kenia, la mortalidad animal por hambre y enfermedades está aumentando, mientras que la producción de leche se ha reducido a más de la mitad; y en Etiopía la escasez de lluvias ha debilitado al ganado.
"La escasez de lluvias en la última temporada en Somalia, Kenia y Etiopía está provocando una emergencia alimentaria e hídrica para millones de personas que aún intentan recuperarse de la sequía más larga y grave registrada, que se extendió de 2020 a 2023, durante la cual se produjeron cinco temporadas de lluvias consecutivas sin lluvias", concluyó Oxfam. EFE