EEUU declara como "terrorista" a la rama en Sudán de la organización islamista Hermanos Musulmanes

El Departamento de Estado responsabiliza a una facción islamista de perpetrar acciones violentas contra civiles en África nororiental, respaldada militarmente por Irán y fundada en la ideología extremista, bloqueando bienes en territorio estadounidense y sancionando a sus integrantes

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La organización Hermanos Musulmanes en Sudán, considerada responsable de haber reclutado a más de 20.000 combatientes en el actual conflicto sudanés, enfrenta nuevas sanciones tras haberse documentado actos de violencia extrema cometidos contra civiles, ejecuciones masivas y ataques selectivos según raza, etnia o vínculos percibidos con grupos opositores. Según informó el Departamento de Estado de Estados Unidos, los integrantes de esta facción habrían recibido adiestramiento y apoyos logísticos por parte de la Guardia Revolucionaria de Irán, lo que amplía la preocupación internacional respecto al rol de Teherán en la promoción y el respaldo de organizaciones consideradas terroristas en la región.

De acuerdo con lo publicado por agencias oficiales y reportado por diversos medios estadounidenses, Washington ha clasificado este lunes como “terrorista” a la rama sudanesa de Hermanos Musulmanes, en una decisión que sucede a medidas similares adoptadas previamente contra filiales del mismo grupo en Egipto, Líbano y Jordania. Esta acción forma parte de una estrategia orientada a restringir el alcance, el financiamiento y la influencia de movimientos islamistas considerados responsables de desestabilización, uso sistemático de la violencia y propagación de ideologías extremistas.

Tal como detalló el Departamento de Estado, Hermanos Musulmanes en Sudán está integrado por el Movimiento Islámico Sudanés y su brazo armado, la Brigada Baraa bin Malik, ya designada previamente como organización terrorista en septiembre de 2025. Según precisó el comunicado oficial difundido por el organismo dirigido por Marco Rubio, los efectivos de esta brigada han intervenido en acciones bélicas que incluyeron asesinatos colectivos de civiles en áreas controladas por el grupo, así como la aplicación reiterada de ejecuciones sumarias.

El respaldo otorgado por la Guardia Revolucionaria de Irán a esta facción sudanesa ha sido detallado por las autoridades estadounidenses como elemento central en el refuerzo de sus capacidades militares y de organización. Según lo consignado por el Departamento de Estado, el régimen iraní financia y dirige “actividades malignas” en varias regiones mediante apoyo logístico, formación y provisión de recursos, afianzando alianzas con organizaciones armadas bajo ideología islamista violenta. La administración estadounidense remarcó este vínculo como evidencia de la responsabilidad de Irán, definido por Marco Rubio como “el principal Estado patrocinador del terrorismo a nivel mundial”.

Las nuevas medidas adoptadas por Washington implican el bloqueo total de propiedades e intereses de la rama sudanesa de Hermanos Musulmanes que se encuentren en territorio estadounidense o bajo jurisdicción de ciudadanos de Estados Unidos. Esta decisión busca aislar económicamente al grupo, obstaculizando el acceso a recursos fundamentales para la ejecución de acciones consideradas terroristas. “Estados Unidos utilizará todas las herramientas disponibles para privar al régimen iraní y a las secciones de Hermanos Musulmanes de los recursos necesarios para participar o apoyar el terrorismo”, expuso el secretario de Estado en declaraciones citadas por el propio Departamento de Estado.

El medio estadounidense precisó que esta serie de medidas se integra en los esfuerzos más amplios emprendidos por la administración actual para reforzar la seguridad nacional y la de sus aliados en Oriente Próximo. Washington busca mediante sanciones y la designación de organizaciones terroristas limitar la capacidad de grupos armados de reclutar, adiestrar y financiar operaciones en contextos de conflicto prolongado, como el de Sudán.

Previamente, en enero, Estados Unidos ya había incluido en sus listas de grupos terroristas a varias ramas nacionales de los Hermanos Musulmanes, concretamente en Egipto, Jordania y Líbano, marcando una acción coordinada que se centra en contener la influencia regional de la organización, la cual ha sido vinculada históricamente con la promoción de agendas islamistas y episodios de violencia política.

El Departamento de Estado también recordó que la designación de la Brigada Baraa bin Malik como organización terrorista ocurrió en septiembre de 2025, lo que precede a la ampliación del alcance sancionador de esta semana. Con este contexto, Washington reafirma su postura frente a las redes transnacionales de apoyo al extremismo, haciendo especial foco en los lazos identificados entre movimientos locales sudaneses y actores estatales internacionales como Irán.

Las acciones comunicadas este lunes corresponden a una revisión periódica de amenazas vinculadas al terrorismo transnacional, donde las autoridades estadounidenses evalúan riesgos para la seguridad interna y la de socios estratégicos en Medio Oriente y el norte de África. Según publicó el Departamento de Estado, estos esfuerzos “buscan proteger al país y a los aliados regionales” frente a la expansión de grupos armados que emplean la violencia como método principal de actuación política.

El Departamento de Estado insistió en su comunicado en que continuará implementando sanciones y restricciones a organizaciones, individuos y entidades identificados como parte o apoyo de redes terroristas. El régimen iraní, en particular, permanece en el punto de mira de la diplomacia estadounidense, dada su conexión con múltiples actores violentos en distintos escenarios de conflicto. Todo ello se produce en un contexto de tensiones persistentes en el noreste de África, donde el conflicto en Sudán ha ocasionado desplazamientos, crisis humanitarias y una intensificación de la intervención de actores extranjeros, comprometidos tanto directa como indirectamente en el desarrollo del conflicto armado.