Carney denuncia tiroteos contra dos sinagogas canadienses en un acto que se investiga ya como ataque antisemita

El mandatario canadiense calificó de “ataques antisemitas criminales” los disparos contra dos recintos religiosos en Toronto ocurridos el sábado, y confirmó que Ottawa desplegará todos los recursos necesarios para capturar a los responsables y proteger a las comunidades

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El primer ministro de Canadá, Mark Carney, transmitió por redes sociales que la sinagoga Temple Emanu-El, ubicada en North York, también fue objeto de un ataque a tiros días antes, sumando tres agresiones a recintos religiosos judíos en menos de una semana en áreas de Toronto. A raíz de estos episodios recientes, Carney calificó estos hechos como “ataques antisemitas criminales” y destacó el compromiso del gobierno federal de emplear todos los recursos necesarios para encontrar y llevar ante la justicia a los responsables de estos hechos, según informó la prensa local.

De acuerdo con las declaraciones difundidas por el propio primer ministro y publicadas por medios como la prensa local canadiense, las sinagogas Beth Avraham Yoseph en Thornhill y Shaarei Shomayim en North York fueron atacadas a tiros durante la madrugada del sábado. Según reportó la policía, el primer tiroteo se registró pocos minutos después de la medianoche en la sinagoga ubicada en Clark Avenue, donde el impacto de varias balas quedó marcado en la puerta principal. Dos personas se encontraban dentro del edificio en ese momento, sin que se produjeran heridos. Las fuerzas de seguridad detallaron que los sospechosos utilizaban un sedán oscuro y dispararon contra la estructura antes de huir del lugar.

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Posteriormente, un tiroteo de características similares afectó a la sinagoga Shaarei Shomayim en el área de Bathurst Street y Glencairn Avenue, en North York. Las autoridades hallaron impactos de bala en las puertas y no se reportaron víctimas. La policía de la ciudad está llevando a cabo una investigación para establecer si existe una conexión entre ambos incidentes, aunque hasta el momento no se ha confirmado un vínculo directo entre ellos, informó la prensa canadiense.

El primer ministro Carney sostuvo que este tipo de hechos representa una violación del derecho de los canadienses judíos a practicar su fe y orar de forma segura, y expresó que estas acciones constituyen una transgresión fundamental al modo de vida en Canadá. El mandatario destacó que el gobierno federal está implementando medidas legislativas destinadas a fortalecer el Código Penal y mejorar la protección frente a delitos de odio, reforzando la seguridad de los lugares de culto. Asimismo, afirmó que agencias federales, como la Policía Montada de Canadá (RCMP), ya trabajan en conjunto con cuerpos policiales locales para identificar y detener a los responsables, según publicó la prensa local.

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La policía solicitó la colaboración de la ciudadanía y pidió que cualquier persona que disponga de información, grabaciones o imágenes de cámaras de vigilancia facilite esos datos a los investigadores para avanzar en el caso. Tras los sucesos, las fuerzas de seguridad aumentaron la presencia policial en zonas con alta concentración de población judía y en instituciones asociadas a la comunidad, según consignó la prensa canadiense.

El incidente más reciente se produjo después del tiroteo del lunes por la noche en Temple Emanu-El, lo que eleva a tres la cantidad de episodios similares en el área metropolitana de Toronto en menos de una semana. Estos hechos han despertado preocupación entre las autoridades y la sociedad local. El medio local también recogió la postura de la alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, quien condenó en duros términos los ataques al catalogarlos como actos de antisemitismo, odio e intimidación, y afirmó que la comunidad judía “tiene derecho a practicar su fe sin miedo, intimidación ni violencia”.

En sus declaraciones, Carney reiteró que el gobierno utilizará todas las herramientas disponibles para apoyar a las fuerzas policiales y garantizar que los responsables sean juzgados. Además, resaltó que estas medidas forman parte de un esfuerzo más amplio por enfrentar y revertir cualquier forma de violencia y discurso antisemita en el país.

La investigación policial está en curso y se centra ahora en analizar pruebas balísticas, grabaciones de video y testimonios recabados en las inmediaciones de los edificios atacados. Los agentes buscan determinar posibles vínculos entre los ataques y esclarecer la motivación detrás de ellos, además de identificar a los responsables.

La serie de ataques ha llevado a un refuerzo temporal de la seguridad en distintos puntos de Toronto vinculados con la comunidad judía, una acción coordinada entre las autoridades municipales y federales. Tal como publicó la prensa local, la inquietud por la seguridad se ha acentuado ante la recurrencia de episodios de antisemitismo en la ciudad y la rápida sucesión de ataques similares en diferentes recintos religiosos en un corto periodo.

Diversos líderes comunitarios y representantes sociales han manifestado su respaldo a las acciones del gobierno federal y a las fuerzas de seguridad, exigiendo una respuesta firme frente a hechos de odio y violencia motivados por intolerancia religiosa. Mientras la investigación avanza, las instituciones afectadas revisan y refuerzan sus protocolos de seguridad en colaboración con las autoridades policiales locales y federales.