Unión de Uniones advierte de que las salvaguardias agrícolas no bastan sin reciprocidad en acuerdo UE-Mercosur

La organización agraria reclama garantías equivalentes para productos foráneos, advierte sobre riesgos de competencia desleal y demanda medidas preventivas ante la posibilidad de que el acuerdo avance sin asegurar igualdad en las condiciones de producción y control

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La posibilidad de una entrada en vigor provisional del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur sin la culminación de todos los procesos de ratificación genera inquietud en el sector agrario europeo, que reclama cautela ante eventuales riesgos no contemplados en el texto principal del tratado. Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos subraya que la reciente medida adoptada por el Consejo de la Unión Europea, destinada a incluir una cláusula bilateral de salvaguardia para productos originarios de Mercosur, no aparece reflejada en el propio acuerdo y que esta omisión añade un elemento adicional de incertidumbre para los productores comunitarios. Según informó el propio colectivo a través de un comunicado, este escenario incrementa la preocupación por la posibilidad de afrontar desventajas competitivas si se avanza hacia la apertura comercial sin asegurar normas equivalentes para todos los actores.

De acuerdo con el comunicado difundido por Unión de Uniones, la organización sostiene que la introducción de cláusulas de salvaguardia específicas no resuelve el problema central, ya que se centran en reacciones posteriores a las perturbaciones del mercado y no en la prevención activa de situaciones de competencia desigual. El grupo agrario expuso ante medios como Europa Press que tanto la decisión reciente del Consejo de la UE como las declaraciones institucionales de las autoridades europeas dejan en evidencia que existe un reconocimiento de los impactos negativos que el acuerdo comercial con Mercosur puede tener sobre el sector agrícola del continente. Destacaron que los mecanismos previstos permitirían intervenir una vez que el daño ya se haya producido en los mercados internos, sin ofrecer garantías en materia de reciprocidad o igualdad de condiciones.

Según detalló Unión de Uniones, la Comisión Europea ha presentado de forma paralela a la discusión del reglamento una declaración política en la que manifiesta su voluntad de fortalecer los controles a las importaciones. Esta declaración incluye el objetivo de avanzar hacia una convergencia mayor de los estándares de producción exigidos a los productos agroalimentarios procedentes de países extraeuropeos, con énfasis en aspectos como el uso de fitosanitarios, el bienestar animal y las condiciones sanitarias y fitosanitarias. El medio Europa Press reportó que aunque la organización considera estas directrices como una señal positiva en el sentido de brindar más protección al sector, persisten dudas sobre la implementación concreta y la efectividad de los controles, subrayando que no basta con reforzar la supervisión de manera teórica si no se destinan los recursos necesarios para llevarla a cabo de forma efectiva.

Unión de Uniones incidió en que la salvaguarda aprobada por el Consejo de la Unión Europea constituye solo un instrumento correctivo, útil únicamente en situaciones graves una vez producidas, pero insuficiente para prevenir distorsiones o desigualdades que puedan derivarse de una apertura comercial sin condiciones de equilibrio. "Las salvaguardias pueden ayudar a corregir situaciones graves cuando ya se han producido, pero lo que el sector necesita es prevenir esas distorsiones. Y eso solo se consigue con reciprocidad en los estándares", declaró Unión de Uniones, citada por Europa Press. A juicio de la organización, resulta fundamental incorporar en el proceso de negociación garantías vinculantes para que los productos importados cumplan requisitos equivalentes a los que se imponen a la producción europea, asegurando así condiciones equitativas para todos los operadores.

Otra de las preocupaciones expresadas por Unión de Uniones gira en torno a las manifestaciones públicas efectuadas por representantes clave de países incluidos en el bloque Mercosur. Según consignó Europa Press, tanto el Presidente de Paraguay en su momento como la senadora Tereza Cristina, designada relatora del acuerdo en Brasil, han mostrado reservas sobre la aplicación de salvaguardias europeas. Desde su perspectiva, si la Unión Europea llegara a restringir el acceso de productos sudamericanos amparándose en estas medidas, los países del Mercosur podrían activar mecanismos de réplica que afectarían las exportaciones europeas. En este sentido, la organización agraria española considera fundamental que las autoridades europeas defiendan el interés de su sector agrícola con el mismo nivel de determinación exhibido por los representantes sudamericanos.

Dentro del análisis sobre las medidas orientadas a reforzar el control de importaciones y equiparación de estándares, Unión de Uniones precisó que la simple existencia de compromisos declarativos no ofrece garantías sólidas ni certeza para los productores. "No es lo mismo hablar de reforzar controles sobre el papel que garantizar verdaderamente que existen medios para realizarlos efectivamente y con eficacia", expresó la organización, de acuerdo con lo publicado por Europa Press. Además, advierten que la posible entrada en vigor provisional del acuerdo, sin que hayan concluido todos los trámites y procesos de ratificación, introduce nuevos elementos de inseguridad jurídica que podrían acarrear consecuencias no deseadas para el sector agrícola europeo.

Según publicó Europa Press, Unión de Uniones reclama que el acuerdo solo podrá alcanzar un carácter equilibrado si incorpora no solo mecanismos reactivos como las salvaguardias sino, sobre todo, garantías efectivas de reciprocidad. Solo bajo estas condiciones se lograría evitar distorsiones y competir bajo las mismas reglas, previniendo que la liberalización comercial se traduzca en una transferencia de costes y desventajas estructurales para el sector agrario de la Unión Europea que no se exijan por igual a todos los operadores presentes en el mercado comunitario.

La organización concluye que la actual configuración del marco normativo y del proceso negociador sigue dejando expuestos a los agricultores y ganaderos europeos ante posibles amenazas que derivarían de la desigualdad en las exigencias regulatorias entre los productores internos y los países socios del Mercosur. Según Europa Press, Unión de Uniones mantiene su exigencia de adoptar medidas preventivas que eviten que la apertura a productos foráneos se produzca sin el respaldo de garantías comprobables de igualdad en las condiciones de producción y control, reiterando que la defensa del interés sectorial europeo debe guiar las decisiones institucionales hasta la ratificación final del acuerdo.