La amenaza de Trump sobre España es "imposible de ejecutar" y "contraproducente para EEUU", según analistas

Expertos sostienen que la advertencia del mandatario estadounidense carece de fundamento legal, perjudicaría intereses de Washington y no sería efectiva, aunque advierten que la dependencia energética española de Estados Unidos representa el único riesgo concreto en la relación bilateral

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Los flujos comerciales de servicios entre España y Estados Unidos arrojan una particularidad relevante: el saldo favorable para España se multiplicó por diez en la última década. Así lo detalla el analista de mercados Franco Macchiavelli, quien sostiene que la balanza comercial en términos de bienes físicos es deficitaria para España, pero en el intercambio de servicios —como turismo, finanzas y consultoría— el país europeo mantiene un superávit que superó los 10.500 millones de euros en 2024, frente a los 1.000 millones registrados en 2013. Según consignó el medio que recoge las declaraciones del experto, este crecimiento evidencia vínculos económicos robustos y recíprocos, en contraste con las amenazas de ruptura comercial lanzadas por Donald Trump.

De acuerdo con la información publicada, la advertencia del presidente estadounidense de cortar las relaciones comerciales con España, en respuesta a la negativa de Madrid a ceder sus bases militares para intervenir en Irán, resulta inviable desde una perspectiva legal, económica y política. Según explicó Macchiavelli, España carece de potestad para negociar o firmar acuerdos comerciales bilaterales, ya que, desde la firma del Tratado de Roma en 1957, estas competencias son exclusivas de la Unión Europea. Por tanto, una sanción unilateral de Estados Unidos afectaría automáticamente a los otros 26 Estados miembros del bloque comunitario, lo que complica cualquier intento de acción individualizada contra España.

Tal como detalló el especialista en análisis financiero, el régimen jurídico europeo y las regulaciones internacionales impiden la aplicación efectiva de la amenaza estadounidense. Además, el presidente de Estados Unidos tampoco podría recurrir legalmente a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), mecanismo que otorga facultades excepcionales en materia de comercio exterior en situaciones de emergencia. El Tribunal Supremo estadounidense concluyó previamente que la IEEPA no faculta al Ejecutivo para imponer aranceles generales, según la información recopilada.

El medio citado recogió además el análisis de Franco Macchiavelli sobre la composición de la balanza comercial entre los dos países. En 2024, España exportó bienes a Estados Unidos por valor de 16.700 millones de euros, mientras que importó productos estadounidenses por 30.100 millones de euros. Esta relación genera un déficit para España y significa que la economía estadounidense obtiene mayor beneficio en el intercambio de mercancías. De acuerdo con Macchiavelli, “venden casi el doble de lo que compran” y esta brecha aumentó aproximadamente un 34% en 2025. El experto concluyó que, desde una lógica económica, es Estados Unidos quien tiene incentivos más sólidos para no interrumpir la relación comercial.

El apartado energético sí presenta un flanco vulnerable para España. Según Macchiavelli, Estados Unidos representa la fuente principal tanto de gas natural licuado (GNL) como de crudo para el mercado español. Esta dependencia configura el único ámbito donde la amenaza estadounidense tendría un impacto tangible e inmediato: “Esta dependencia es sensible a nivel estructural”, afirmó, subrayando que, aunque España podría diversificar sus fuentes energéticas a medio plazo, en un contexto de crisis internacional, sobre todo en áreas como el Estrecho de Ormuz, la capacidad de presión de Estados Unidos se incrementa.

La exposición de España al mercado estadounidense no se limita a la energía. Sectores como el agroalimentario —con productos emblemáticos como el aceite de oliva y el vino—, la maquinaria, los materiales eléctricos y la industria de la moda mantienen una fuerte presencia en el comercio bilateral. Estados Unidos canaliza aproximadamente una cuarta parte de las exportaciones españolas que se dirigen fuera de la Unión Europea, subraya el medio referido.

En cuanto al trasfondo político y diplomático, la narrativa es considerada inconsistente y vacía en el actual marco del derecho internacional y las regulaciones europeas. Según Macchiavelli, no existen argumentos jurídicos ni económicos para respaldar una ruptura comercial unilateral fuera del terreno energético, y la posición geopolítica carece de respaldo suficiente para sostener tal escalada. El experto sintetizó su opinión sobre la advertencia estadounidense al calificarla de “ruidosa” y carente de fundamentos prácticos, salvo en lo que respecta a la dependencia energética.

La información recogida muestra que la interdependencia comercial y la integración de España en los mecanismos comunitarios europeos constituyen factores determinantes que dificultan la concreción de cualquier represalia unilateral desde Washington. Además, las características específicas de los intercambios en bienes y servicios, así como la importancia de la energía en la relación bilateral, perfilan un escenario en el que la amenaza carece de viabilidad real, según la apreciación reiterada en el análisis de Macchiavelli y consignada por el medio.