Ascienden a cinco los muertos en el tiroteo entre fuerzas de seguridad cubanas y una embarcación de EEUU

El Ministerio del Interior confirmó otro deceso tras el intercambio armado con guardias fronterizos, con las pesquisas en marcha y cooperación bilateral, mientras la Fiscalía señala que los imputados portaban armas y pretendían violencia en territorio cubano

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Roberto Álvarez Ávila, quien se encontraba herido tras el tiroteo ocurrido entre fuerzas de seguridad cubanas y los tripulantes de una embarcación estadounidense, falleció el 4 de marzo debido a las lesiones sufridas en el suceso. Con esta muerte, el número de víctimas mortales se eleva a cinco, según informó el Ministerio del Interior de Cuba en una comunicación difundida por la cadena estatal Canal Caribe. La investigación sobre el caso se desarrolla con colaboración entre autoridades de La Habana y Washington, mientras los hechos continúan bajo seguimiento.

El enfrentamiento sucedió el 25 de febrero, cuando guardias fronterizos cubanos interceptaron una lancha con matrícula de Florida en aguas territoriales de la isla. De acuerdo con lo publicado por el medio Canal Caribe y confirmado por el Ministerio del Interior, había diez tripulantes a bordo, todos de nacionalidad cubana y residentes en Estados Unidos. Tras el intercambio armado, cinco de ellos resultaron muertos y los otros cinco permanecen detenidos.

La Fiscalía cubana comunicó esta semana que los sobrevivientes han sido imputados por delitos vinculados a “terrorismo”. Según la información oficial citada por Canal Caribe, la acusación se basa en el hallazgo de una serie de armas y aparatos explosivos en la lancha, entre ellos fusiles de asalto, pistolas, cócteles molotov de fabricación casera y otros instrumentos considerados aptos para el combate.

De acuerdo con los datos presentados por las autoridades en los informativos estatales, el grupo habría intentado ingresar al país con objetivos violentos. El Ministerio del Interior sostuvo que los diez implicados poseen antecedentes de actividades delictivas y violentas, así como un perfil ligado al respaldo o financiamiento de “actos de terrorismo”. La investigación, añadió la institución, continúa en curso con intercambio de información entre La Habana y Washington.

Según consignó el medio cubano, el gobierno de la isla atribuye la acción a un “intento de infiltración con fines terroristas”. Esta interpretación se encuentra respaldada, señalaron las autoridades, tanto en el material incautado durante la operación como en los historiales previos de los acusados. Las investigaciones buscan determinar la total dimensión de la operación, su posible conexión con otras estructuras y la eventual implicación de individuos u organizaciones radicadas en el exterior.

En cuanto al manejo de los detenidos, el Ministerio del Interior y la Fiscalía insisten en que se les procesa de acuerdo con la legislación vigente en materia de terrorismo y seguridad del Estado. Voceros oficiales reiteraron la importancia de la colaboración entre las autoridades estadounidenses y cubanas para identificar y desarticular acciones consideradas ilícitas que involucren a personas de origen cubano residentes en el extranjero.

Detalló Canal Caribe que los resultados de las primeras pesquisas han sido comunicados a Washington por cauces oficiales, como parte de un esfuerzo bilateral dirigido a frenar actos de violencia transfronterizos. Hasta el momento, la identidad de los otros cuatro fallecidos no fue revelada de manera pública, mientras los heridos continúan bajo custodia del Estado cubano, sujetos al proceso penal abierto por los hechos ocurridos.

La nota oficial de las autoridades subraya que el incidente refuerza la presión de La Habana sobre la vigilancia de sus fronteras marítimas y el seguimiento de eventuales actividades consideradas hostiles o conspirativas provenientes del exterior. Expusieron que la cooperación entre Cuba y Estados Unidos en casos de seguridad fronteriza ha permitido establecer canales de intercambio de información y acciones conjuntas, en función de evitar nuevas incursiones de naturaleza similar.

La Fiscalía señaló recientemente que los procesos judiciales a los detenidos avanzan con base en los elementos probatorios recogidos, tanto armas como explosivos, así como la documentación incautada. Los cargos contemplan sanciones severas bajo las leyes cubanas, relacionadas al terrorismo y al intento de ejecución de actos violentos en territorio nacional.

Hasta este momento, las autoridades no han emitido valoraciones sobre el posible desenlace del proceso judicial. Reportó Canal Caribe que las pesquisas seguirán abiertas para delimitar responsabilidades y esclarecer la logística detrás del fallido intento de ingreso a la isla. Según las autoridades, el suceso confirma la vigilancia estricta sobre actividades catalogadas como amenazas a la seguridad nacional.