Trump cifra en 24 los barcos iraníes hundidos en tres días en el marco de la ofensiva conjunta con Israel

El mandatario estadounidense destacó que Irán habría perdido más de veinte embarcaciones tras el ataque iniciado el 28 de febrero, mientras aseguró que altos funcionarios iraníes buscan negociar un alto al fuego tras graves daños y cientos de víctimas

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Durante un acto celebrado en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relató que altos funcionarios iraníes buscan iniciar negociaciones para lograr un alto el fuego tras los daños sufridos por la República Islámica y el elevado número de víctimas en el marco de la ofensiva iniciada el 28 de febrero. Según detalló el medio que reportó la comparecencia, Trump afirmó que “dicen: ‘¿Cómo podemos llegar a un acuerdo?’ y yo les digo que llegan un poco tarde y que queremos luchar más que ellos”, en referencia a los contactos mantenidos desde el gobierno de Teherán tras los ataques.

De acuerdo con la información difundida, Trump expuso que la Armada iraní habría quedado prácticamente destruida, con la pérdida de 24 embarcaciones en tan solo tres días. El mandatario indicó que “su Armada ha desaparecido. 24 barcos en tres días. Son muchos barcos. Sus armas antiaéreas han desaparecido; todos sus aviones han desaparecido; sus comunicaciones han desaparecido; los misiles han desaparecido; los lanzadores han desaparecido: 60 por ciento y 64 por ciento, respectivamente”, expresó en su intervención.

La ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel ha provocado un alto número de muertos en Irán. Según las autoridades iraníes citadas en la cobertura, el ataque ha causado más de 1.000 fallecidos en territorio iraní. Entre las víctimas se encuentran el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, junto a varios ministros y altos cargos militares. En respuesta, fuerzas iraníes han lanzado misiles y drones contra posiciones israelíes y bases militares estadounidenses ubicadas en diferentes países de Oriente Próximo, dejando al menos diez muertos en Israel según los datos disponibles.

Trump, al referirse a la estructura de defensa iraní, sostuvo que los sistemas de armas clave del país, como las defensas antiaéreas, aviones, misiles y equipos de lanzamiento, han quedado prácticamente inutilizados. Añadió cifras porcentuales detallando que el 60 por ciento de los misiles y el 64 por ciento de los lanzadores habrían sido destruidos.

Durante el acto, el presidente estadounidense instó nuevamente a los integrantes de la Guardia Revolucionaria, el Ejército y la Policía de Irán a deponer las armas, argumentando que quienes se rindan recibirán “inmunidad total”. Trump añadió: “Si no, tendrán la muerte absolutamente garantizada. Ahora es el momento de ponerse de pie y ayudar a recuperar su país”. Según consignó el medio, el mandatario también se dirigió a los diplomáticos iraníes en el extranjero, invitándolos a solicitar asilo y colaborar para “dar forma a un Irán nuevo y mejor, con gran potencial”.

A lo largo de su intervención, el jefe del Ejecutivo norteamericano recalcó que Washington garantizará que el liderazgo futuro de Irán no amenace la seguridad de Estados Unidos ni de sus aliados, en particular Israel. Trump mencionó que la ofensiva, en coordinación con el gobierno israelí, representa una respuesta coordinada a las acciones de la República Islámica en el contexto regional.

Según publicó la fuente, la campaña militar conjunta iniciada el 28 de febrero ha tenido consecuencias en toda la región de Oriente Próximo, elevando la tensión diplomática y militar. Las autoridades estadounidenses afirman que el impacto de las operaciones ha dejado sin capacidad relevante a la armada iraní y ha desarticulado infraestructuras clave de defensa y comunicación en el país.

Tanto la cifra de embarcaciones hundidas como el número de víctimas reflejan un nivel elevado de violencia en los enfrentamientos entre los dos países y sus aliados. Trump utilizó expresiones irónicas al referirse a la situación interna de Irán, remarcando los daños sufridos en diferentes áreas de la defensa nacional iraní, pero asegurando que la prioridad de su administración es impedir futuras amenazas contra Estados Unidos y la región.

El medio que documentó los hechos reportó que la situación se desarrolla en un contexto de presión internacional sobre Irán, con la implicación directa de fuerzas israelíes y una respuesta militar que ha impactado también en el liderazgo político y militar iraní. Las bajas entre altos dirigentes y la pérdida de capacidad operativa en las fuerzas armadas conforman uno de los principales resultados de la ofensiva.

Los ataques han generado múltiples consecuencias, entre ellas el incremento de la incertidumbre y la inseguridad entre las poblaciones afectadas tanto en Irán como en Israel y los países cercanos. La respuesta iraní, mediante lanzamiento de misiles y drones hacia objetivos en Israel y bases estadounidenses, contribuye a la escalada del conflicto, mientras Estados Unidos y sus aliados recalcan la necesidad de que el gobierno iraní renuncie a cualquier amenaza futura contra sus intereses.

Trump reiteró durante su comparecencia que la política de Estados Unidos es clara respecto a Irán, subrayando el ofrecimiento de inmunidad a quienes decidan colaborar y la disposición a favorecer la conformación de un nuevo gobierno en la República Islámica, siempre que sus dirigentes no supongan una amenaza para la seguridad internacional.

Según la cobertura del medio, la operación conjunta y la reacción de Irán han modificado el escenario político y militar regional desde finales de febrero, dejando un balance de cientos de víctimas, daños en la infraestructura y una creciente presión diplomática sobre los responsables iraníes. Las implicaciones del conflicto se reflejan en el llamado de Trump a los responsables militares y diplomáticos iraníes a colaborar para establecer una nueva etapa en la política interna y externa del país.