El cardenal Tagle: "Un regalo que España puede ofrecer al mundo, aparte del arte y la buena comida, es compartir la fe"

En una entrevista, el pro-prefecto vaticano Luis Antonio Tagle instó a la sociedad española a transmitir su legado espiritual, recordando la importancia de promover sus creencias más allá de las fronteras igual que tradiciones culturales como la gastronomía

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Las referencias a la exportación de productos como el perfume, la ropa, el calzado y la gastronomía española a distintas partes del mundo sirvieron como punto de comparación para el cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto de la Sección para la primera evangelización y las nuevas iglesias particulares del Dicasterio para la Evangelización del Vaticano, quien invitó a la sociedad española a compartir su legado de fe más allá de sus fronteras culturales. En declaraciones recogidas por Obras Misionales Pontificias (OMP), Tagle expresó que el “regalo que España puede ofrecer al mundo, aparte del arte y la buena comida, es compartir la fe". Estas palabras se produjeron durante su visita a Madrid para la inauguración de la nueva sede de la Dirección Nacional de OMP en España.

Según reportó Obras Misionales Pontificias, Tagle subrayó la relevancia de la historia de España en la tarea de compartir la fe “ad gentes”, expresando su esperanza en que dicho legado se mantenga vigente y sea promovido especialmente entre las generaciones más jóvenes. El cardenal animó a la Iglesia española a reconocer el valor de su tradición evangelizadora y a renovar el impulso para transmitir sus creencias fundamentalmente fuera de sus fronteras, equiparando esta labor con la proyección global de otras tradiciones culturales y comerciales del país.

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De acuerdo con la información publicada por Obras Misionales Pontificias, Tagle reflexionó sobre el papel de los católicos en el contexto global, mencionando que persisten regiones enteras donde la figura de Jesucristo sigue siendo desconocida. El cardenal señaló que, en su experiencia en el Dicasterio, existen países donde apenas se contabilizan unos 1.200 cristianos, y donde la mayoría de la población no ha tenido contacto con el cristianismo. “En muchas partes del mundo sigue habiendo muchas personas que no han oído hablar de Jesucristo”, destacó Tagle durante la entrevista citada por OMP.

Tagle consideró que compartir la fe constituye para los católicos una obligación que trasciende el mandato evangélico, definiéndola como un acto de caridad hacia quienes todavía no conocen el cristianismo. “La misión 'ad gentes' no es solo seguir el mandato del Señor, sino también compartir el don que tenemos. No lo imponemos, los regalos nunca se imponen, sino que lo compartimos”, puntualizó el cardenal, según consignó el medio citado.

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Además, el responsable vaticano recalcó que esta labor misionera requiere extender la mirada más allá del propio territorio, y tomar en cuenta las necesidades espirituales de quienes se encuentran fuera de los límites nacionales. Tagle insistió en que, si el amor cristiano es universal, se debe considerar prioritario pensar en la evangelización global: “Y si nuestro amor es global, entonces debemos pensar en la gente que está más allá de nuestros propios países y que necesitan el Evangelio”, declaró el cardenal, como detalló OMP.

En su entrevista, Tagle comparó el enfoque estratégico de las empresas para internacionalizar productos como el perfume o la comida con el modo en que los creyentes podrían transmitir su fe más allá de sus fronteras. Planteó que las compañías estudian cuidadosamente cómo hacer sus productos atractivos y valorados a nivel internacional, y que, en ese sentido, los cristianos podrían inspirarse en dichas estrategias para compartir lo que consideró “el regalo más preciado: Jesucristo y la salvación”, en palabras recogidas por Obras Misionales Pontificias. Tagle enfatizó que si estas capacidades se destinan a la venta de bienes materiales, no debería producirse reticencia al momento de llevar el mensaje evangélico a nivel internacional.

El cardenal también abordó la dinámica interna de la misión evangelizadora, aludiendo a los desafíos que se presentan dentro de las instituciones religiosas. Señaló la necesidad de evitar rivalidades entre grupos y congregaciones religiosas, ya que estas podrían desviar la atención del objetivo común de la misión. Tagle indicó que eventos como el Domingo Mundial de las Misiones (Domund) funcionan como recordatorio de que la misión debe servir para unir esfuerzos y no para fomentar divisiones internas: “Dejad que la misión nos una, en vez de que nos separe entre nosotros”, insistió durante la entrevista, de acuerdo con lo publicado por OMP.

Durante su intervención, el cardenal remarcó que los regalos, en particular el de la fe según su visión, no deben ser impuestos a otras personas, sino ofrecidos y compartidos de forma libre, resaltando así el enfoque de respeto y libertad en el acto evangelizador. Tagle instó a la sociedad española a identificar y valorar su propia herencia religiosa como una contribución significativa al mundo, equiparable a otras manifestaciones culturales reconocidas internacionalmente.

La visita del cardenal Luis Antonio Tagle a la nueva sede de OMP en Madrid coincidió con un renovado llamado a los fieles en España para que reactiven su proyección misionera en el exterior, inspirándose en la amplia tradición histórica del país en materia de evangelización global. En sus palabras a Obras Misionales Pontificias, el cardenal reiteró el deseo de que la Iglesia local no abandone ese legado y logre motivar a sus nuevas generaciones para mantener viva la capacidad de compartir la fe a escala internacional.