Trump especula con una "adquisición amistosa" de Cuba con la colaboración de sus autoridades

Donald Trump ha planteado la posibilidad de una solución negociada con Cuba, afirmando que el Gobierno de la isla mantiene conversaciones con Washington y que existe disposición para avanzar hacia un escenario similar al implementado en Venezuela

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Trump expresó optimismo ante un posible acercamiento entre Washington y La Habana, al subrayar que en Estados Unidos residen personas con interés en regresar a Cuba y satisfechas con el rumbo de algunos acontecimientos recientes. En este contexto, abordó la posibilidad de que ambos gobiernos exploren una solución negociada, comparable al escenario experimentado en Venezuela. Según detalló el medio original, Trump manifestó que las autoridades cubanas entablan conversaciones con su administración y reconoció la apertura de un canal de diálogo.

Según consignó la fuente, el exmandatario se refirió públicamente a la crisis económica en la isla caribeña, describiendo la falta de recursos y subrayando que “no hay dinero y no hay nada” en Cuba, lo que incentiva a su Gobierno a entrar en conversaciones con Estados Unidos. La propuesta de Trump para una “adquisición amistosa” de la isla empleó un término financiero usado para describir procesos en los que los propios responsables de una entidad facilitan una posible compra por parte de otra organización. De acuerdo con el medio, esta expresión buscó sintetizar la cooperación que Trump insinúa entre ambas partes.

El medio que reportó estas declaraciones recogió las palabras exactas de Trump: “El Gobierno cubano está conversando con nosotros. Tienen muchos problemas. Allí no hay dinero y no hay nada. Pero están hablando con nosotros e igual hacemos una adquisición amistosa”, dijo el exmandatario. Trump agregó que desde su infancia ha escuchado relatos sobre Cuba y la aspiración, compartida en distintos espacios estadounidenses, de un cambio en la isla. “Llevo oyendo cosas de Cuba desde que era niño. Todos quieren que cambie y veo posible que ocurra”, apuntó, recordando los intentos históricos de Estados Unidos por incidir en la política cubana, que incluyen casi siete décadas de bloqueo a pesar de la oposición de la mayoría de los países miembros de Naciones Unidas.

De acuerdo con lo publicado, Trump añadió que existen varios desafíos para las autoridades cubanas y remarcó la existencia de residentes en territorio estadounidense que esperan con interés la posibilidad de retornar a la isla. Esta percepción la vinculó al desarrollo de los hechos recientes, aunque no abordó incidentes puntuales como el tiroteo en aguas cubanas donde fallecieron cuatro tripulantes de una embarcación con matrícula estadounidense. Según el relato recogido, el exmandatario centró su mensaje en el futuro de las relaciones bilaterales y no en el suceso ocurrido en el mar Caribe.

La propuesta de Trump representaría la continuidad de una política de presión combinada con la posibilidad de diálogo, similar al modelo aplicado en Venezuela, donde las negociaciones han formado parte de la estrategia dirigida a cambios políticos. El medio recordó que la perspectiva de una “adquisición amistosa” no implica una intervención directa, sino la facilitación por parte del gobierno cubano de una transición respaldada o acompañada por Estados Unidos.

Según el informe, los comentarios de Trump surgen en un momento marcado por la persistencia del embargo estadounidense sobre la isla, política que ha recibido críticas y rechazo en foros internacionales como la Asamblea General de la ONU. La mención de la disposición de las autoridades cubanas al diálogo, referida por Trump, se da en este contexto de sanciones mantenidas a lo largo de casi 70 años.

El medio también señaló que el discurso del expresidente evita aludir a hechos específicos de violencia ocurridos poco antes de su comparecencia ante los medios, centrando su discurso en la viabilidad de un proceso de diálogo con las autoridades cubanas y en las dificultades económicas de la isla, que servirían de incentivo para buscar una negociación con Estados Unidos.

Esta línea argumental presentada por Trump, según informó el medio, se apoya en la percepción de una Cuba abierta a modificar su situación política y económica, en parte debido a la crisis interna, y en la expectativa de sectores de la diáspora cubana en Estados Unidos de regresar a la isla bajo un escenario diferente. El enfoque de su mensaje sugiere la disposición de su administración a avanzar hacia una posible solución negociada, en caso de contar con la cooperación de las autoridades cubanas.