Rutte defiende la misión 'Centinela del Ártico' frente a las acusaciones de ser un mero gesto ante Trump

Aliados occidentales destacan la relevancia de la reciente operación militar en el extremo norte, resaltando su papel estratégico ante posibles riesgos de actores externos como Rusia y China, además de reforzar la cooperación y modernización de capacidades defensivas coordenadas

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Entre los países involucrados en la misión 'Centinela del Ártico' figuran fuerzas militares de Estados Unidos, Reino Unido, Países Bajos, España, Francia y Alemania, que desarrollan operaciones conjuntas desde diferentes plataformas, incluyendo el Grupo Marítimo Permanente de la OTAN número uno y el Mando Conjunto Ártico danés desplegado en Groenlandia. Según informó Europa Press, estas acciones se articulan en ejercicios como 'Cold Response' en Noruega y 'Dynamic Mariner', en los que participan marines estadounidenses, la Royal Navy británica y marinas aliadas, ejecutando maniobras de defensa aérea y seguridad marítima adaptadas a las condiciones del extremo norte del Atlántico.

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, defendió públicamente la implementación de la misión 'Centinela del Ártico', conocida internacionalmente como 'Arctic Sentry', en respuesta a críticas sobre su verdadera motivación. Durante una rueda de prensa, Rutte abordó los señalamientos que relacionan el despliegue con una estrategia para responder a las aspiraciones del presidente estadounidense Donald Trump en relación a Groenlandia. De acuerdo con Europa Press, Rutte aseguró que la misión representa una iniciativa "sustancial" para la protección y reacción de la Alianza frente al incremento de la presencia rusa y china en la región, y negó que se trate de una simple maniobra geopolítica destinada a satisfacer intereses individuales en el seno de la organización.

El medio Europa Press detalló que Rutte subrayó que la misión no es solo una reorganización de operaciones preexistentes, sino que pretende cerrar vulnerabilidades de defensa identificadas en el Ártico. La coordinación de los diferentes ejercicios y despliegues, enfatizó Rutte, tiene como objetivo optimizar las inversiones en defensa, así como modernizar y fortalecer las capacidades colectivas de la OTAN ante amenazas potenciales en el extremo norte. Explicó que la integración operacional de distintas misiones preexistentes permite una respuesta más eficiente a los desafíos emergentes en la zona.

En esta línea, han continuado otras iniciativas paralelas. Según Europa Press, la OTAN implementa labores de policía aérea en Islandia y refuerza la colaboración multinacional a través de ejercicios coordinados que involucran fuerzas de varias nacionalidades, especialmente en el contexto ártico y subártico. Estas operaciones buscan asegurar no solo la proyección de fuerza, sino la vigilancia continuada de áreas consideradas estratégicas por su proximidad a rutas marítimas y recursos naturales de interés global.

Aunque miembros de la prensa solicitaron información sobre la magnitud actual del despliegue aliado en el Ártico, Rutte rehusó facilitar cifras específicas referentes a las fuerzas y equipos movilizados desde febrero, argumentando que divulgar tales datos comprometería la seguridad táctica de la Alianza. De acuerdo con Europa Press, el líder de la OTAN insistió en que el principio fundamental es la integración de capacidades ya presentes, mejorando la estructura colectiva sin revelar detalles que pudieran ser útiles para actores externos como Rusia.

Rutte también se refirió al papel jugado por el presidente estadounidense. Según reportó Europa Press, reconoció la presión ejercida por Donald Trump sobre los aliados europeos, señalando que este impulso ha conducido a un incremento en el gasto en defensa por parte de los socios del continente. El secretario general sostuvo que, fomentados por la postura estadounidense, los miembros europeos de la Alianza han incrementado su participación activa en tareas de modernización militar y cooperación multinacional para consolidar la seguridad común.

Tal como consignó Europa Press, la conceptualización y puesta en marcha de la misión 'Centinela del Ártico' responde a las crecientes inquietudes sobre la expansión de la influencia de actores como Rusia y China en una región caracterizada por su sensibilidad geopolítica y valor estratégico para las rutas comerciales y la defensa del territorio aliado. Las actividades actuales de la OTAN en el Ártico buscan tanto reforzar la disuasión como mejorar la interoperabilidad y la preparación de sus fuerzas en entornos complejos y cambiantes.

En el marco de una reunión en la que participaron el secretario general de la OTAN y la primera ministra de Lituania, Inga Ruginiene, se reiteró la relevancia de mantener y fortalecer las operaciones conjuntas. Contrario a las acusaciones de que el relanzamiento de la misión responde a consideraciones políticas específicas o reclamaciones territoriales, los responsables de la Alianza han argumentado que el incremento reciente en el nivel de actividad y coordinación responde a evaluaciones de riesgos fundamentadas, así como a la necesidad de adaptarse a la evolución de los desafíos en la región ártica.