Orbán acusa a Zelenski de querer "arrastrarle" a la guerra y de arriesgar la seguridad energética de Hungría

En una carta abierta al líder ucraniano, el jefe de gobierno húngaro lo responsabilizó de tratar de involucrar a su país en el conflicto con Moscú y de actuar en perjuicio del abastecimiento energético a familias magyares

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El oleoducto Druzhba, principal ruta para el transporte de petróleo ruso hacia Europa, desempeña un papel central en la nueva confrontación diplomática entre Hungría y Ucrania. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, dirigió este jueves una carta abierta al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la que le atribuyó la responsabilidad de poner en peligro el abastecimiento energético de las familias húngaras debido al cierre de esta infraestructura, según publicó Europa Press. Orbán sostuvo que la interrupción del flujo de petróleo ruso por parte de Ucrania a través del Druzhba amenaza la seguridad energética de Hungría y pidió a Zelenski restablecer de inmediato el suministro, instando además a que se evite cualquier nueva “agresión” contra las necesidades energéticas de su país.

De acuerdo con Europa Press, el mandatario húngaro reiteró sus críticas a Zelenski por lo que denominó un intento persistente de “arrastrar” a Hungría al conflicto militar con Moscú. En su misiva, Orbán acusó al presidente ucraniano de no respetar la postura neutral y soberana tanto del gobierno como del pueblo húngaro en relación a la guerra en Ucrania. El jefe de gobierno húngaro afirmó: “Ha estado trabajando durante cuatro años para forzar a Hungría a entrar en la guerra”. Además, denunció que Ucrania cuenta con el respaldo de Bruselas y de la oposición húngara, en lo que considera una maniobra coordinada para instalar un gobierno favorable a Kiev en Budapest.

El medio Europa Press detalló que el primer ministro húngaro hizo hincapié en el impacto que el bloqueo del oleoducto tiene sobre el costo y la disponibilidad de energía para los hogares en Hungría. “No queremos financiar la guerra ni pagar más por la energía”, manifestó Orbán, quien rechazó cualquier participación de Hungría en el conflicto ucraniano. Solicitó abiertamente a Zelenski que “abra el oleoducto inmediatamente y se abstenga de cualquier nuevo ataque a la seguridad energética de Hungría”, insistiendo en la importancia de garantizar un suministro asequible para la población del país.

Orbán también arremetió contra la ayuda que, según su visión, otorga Zelenski a la oposición política húngara para favorecerla en las próximas elecciones. Acusó tanto a Ucrania como a las instituciones europeas de tomar medidas alineadas, destinadas a instaurar un gobierno afín a los intereses ucranianos en Hungría, según reportó Europa Press.

El contexto del conflicto señala que el oleoducto Druzhba, reconocido como el más extenso del mundo, ha sido objeto de múltiples ataques desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania. Estas acciones han provocado tensiones con países dependientes del crudo ruso, como Hungría y Eslovaquia, los cuales han manifestado públicamente su preocupación por la fragilidad de su abastecimiento energético, según explicó Europa Press. No obstante, los ataques más recientes que han afectado la red de oleoductos no provinieron de territorio ucraniano, sino que fueron ejecutados por drones rusos.

Europa Press consignó que la Comisión Europea descartó, en los últimos días, que existan riesgos inmediatos para la seguridad del suministro de petróleo en Hungría y Eslovaquia. A pesar de estas garantías, ambos países se vieron obligados a importar petróleo no ruso a través de Croacia, en vista de las interrupciones recientes. El Kremlin, por su parte, condenó la situación y expresó su apoyo a sus aliados europeos, defendiendo su derecho a proteger sus intereses económicos frente a lo que describen como “sabotajes” perpetrados por “el régimen de Kiev”.

A lo largo de esta disputa, el abastecimiento energético regional permanece bajo una presión constante, en medio de las tensiones entre Rusia, Ucrania y sus respectivos aliados y adversarios en la Unión Europea. Orbán afirmó que una de sus prioridades es mantener al país fuera del conflicto y preservar el acceso a fuentes energéticas accesibles y estables. Según enfatizó el primer ministro, Hungría no tiene intención de involucrarse ni política ni militarmente en la guerra, ni de contribuir con fondos o sacrificios adicionales para sostener el conflicto.