Lagarde sostiene que reducir barreras internas en la UE neutralizaría el impacto de los aranceles de EEUU

Christine Lagarde afirma ante el Parlamento Europeo que eliminar obstáculos internos en el mercado único permitiría robustecer la actividad comercial del bloque y según cálculos del BCE y el FMI, podría contrarrestar las medidas proteccionistas aplicadas por Washington

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Durante su intervención ante la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, Christine Lagarde expuso que los trabajos internos del Banco Central Europeo (BCE) y las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) han identificado el peso de las barreras internas dentro de la Unión Europea como un factor determinante en el rendimiento económico del bloque. Lagarde planteó que si los Estados miembros reducen significativamente estos obstáculos al funcionamiento del mercado único, la actividad comercial intracomunitaria podría alcanzar un nivel capaz de neutralizar e incluso superar el impacto de las medidas proteccionistas y aranceles impuestos por Estados Unidos en los últimos años. Según publicó el medio, Lagarde advirtió que el potencial de crecimiento está limitado principalmente por decisiones internas, indicando que “nos estamos autoimponiendo un lastre enorme” y que “somos nuestros peores enemigos” en relación a la fragmentación persistente dentro del bloque.

La presidenta del BCE puntualizó, según reportó la fuente, que aunque ciertas restricciones vinculadas a diferencias culturales son difíciles de eliminar completamente, el margen económico para aumentar los intercambios y la competitividad sigue siendo considerable si se aborda la fragmentación regulatoria y administrativa entre los Estados miembros. Lagarde sugirió que una integración más profunda del mercado único ejercerá un efecto positivo sobre los flujos comerciales, permitiendo que la Unión Europea absorba los efectos negativos de disputas comerciales externas, como los aranceles estadounidenses.

Tal como consignó el medio, Lagarde, al ser consultada durante la sesión parlamentaria por los eurodiputados, apoyó sus declaraciones en el análisis realizado tanto por el BCE como por el FMI, entidades que han estimado el coste real que suponen las barreras internas para el mercado único europeo. En su intervención, la presidenta del BCE afirmó que “eso compensaría con creces los aranceles adicionales que nos ha impuesto Estados Unidos”, en directa alusión a las decisiones de política comercial de Washington que han afectado a la exportación europea hacia el mercado estadounidense.

El diagnóstico compartido por Lagarde ante los eurodiputados, de acuerdo con la información difundida, subrayó que la capacidad de acción frente a las restricciones proteccionistas externas reside, en buena parte, en una reforma interna dirigida a eliminar los obstáculos regulatorios, fiscales y administrativos que subsisten entre países miembros de la UE. Estos elementos, según han demostrado diferentes estudios internos, constituyen hoy en día uno de los principales factores limitantes para el crecimiento del comercio y la productividad en la región.

La presidenta del BCE también introdujo otros asuntos durante su comparecencia, entre ellos la situación de la inteligencia artificial y su impacto en la economía europea. Según detalló la fuente, Lagarde explicó que la inversión en inteligencia artificial está creciendo significativamente tanto en Europa como en Estados Unidos, enfocándose en su aplicación transversal en distintos sectores productivos. Relató que, conforme a los datos analizados, ya se está registrando un incremento de la productividad asociado a la difusión de estas tecnologías en el tejido económico continental, lo que ha comenzado a traducirse en ciertos beneficios económicos para la región.

A pesar de estos indicios, Lagarde precisó que se desconocen aún los efectos definitivos que la inteligencia artificial podría tener sobre el empleo y los salarios en Europa. Sostuvo que el BCE está monitoreando de cerca las proyecciones y posibles “olas de despidos” vinculadas a la adopción generalizada de la automatización y la inteligencia artificial, aunque, según expresó, por el momento no se identifican tendencias claras o conclusiones definitivas sobre el impacto en el mercado laboral.

Durante la sesión, la dirigente subrayó ante los eurodiputados la importancia de la inversión y la innovación tecnológica como factores que contribuyen al aumento de la productividad. Argumentó que, aunque Europa ya se beneficia de los avances asociados a la inteligencia artificial, se necesita mayor claridad sobre la evolución futura del empleo motivada por estos cambios tecnológicos, según lo informado por la fuente.

Al abordar el contexto de las tensiones comerciales internacionales y el entorno de incertidumbre global, Lagarde reiteró que la eliminación de barreras internas dentro del mercado único europeo sería, según las estimaciones manejadas por el BCE y el FMI, una herramienta efectiva para robustecer la economía frente a desafíos externos. Además, insistió en que el bloque cuenta con un margen de maniobra relevante en el ámbito de integración económica interna, lo que podría traducirse en un mayor dinamismo comercial y mayor competitividad internacional.

En su comparecencia, la presidenta del BCE argumentó que avanzar en la eliminación de las barreras internas no solo supone un beneficio potencial en términos de crecimiento, sino que también representa una estrategia clave frente a la aplicación de aranceles y otras restricciones comerciales adoptadas por socios como Estados Unidos. De acuerdo con la información publicada, Lagarde concluyó que el refuerzo del mercado único y una mejor integración de los sistemas regulatorios y normativos constituyen pasos necesarios para que la Unión Europea afronte con mayores garantías el actual escenario de incertidumbre y competencia internacional.