El presidente de Portugal se abstendrá de "comentar nada" hasta dejar el cargo: "Es hora de guardar silencio"

A ocho días de concluir su mandato, Marcelo Rebelo de Sousa anuncia que evitará pronunciarse públicamente sobre asuntos nacionales o internacionales, subrayando que “es momento de guardar silencio y dejar el papel decisivo a quien asuma el poder”

Guardar

Marcelo Rebelo de Sousa, al término de una visita a una feria de turismo en Lisboa, aclaró ante la prensa que su decisión de no pronunciarse públicamente sobre cuestiones nacionales o internacionales busca ceder el protagonismo al futuro presidente de Portugal, António José Seguro. De acuerdo con la agencia Lusa, Rebelo de Sousa se encuentra a solamente ocho días de finalizar su mandato y recalcó que considera necesario evitar declaraciones que puedan influir en el panorama político durante esta transición.

El mandatario actual de Portugal afirmó que "estoy a ocho días de salir y, por tanto, es en este momento cuando dejo el escenario y entra el presidente Seguro. Por el momento no comentaré nada sobre asuntos nacionales o internacionales". Según consignó el medio, la declaración se produjo después de que periodistas le pidieran su valoración sobre el recién designado ministro del Interior, Luís Neves, momento en el que Rebelo de Sousa respondió de manera tajante: "No tengo comentarios".

El medio Lusa informó que Rebelo de Sousa justificó su postura señalando que “es momento de guardar silencio y dejar el papel decisivo a quien realmente asuma el poder”. El presidente explicó que abstenerse de valoraciones, tanto sobre temas internos como externos, forma parte de la transición de autoridades y consideró que “sería de mala educación” hacia su sucesor continuar opinando tan cerca de su relevo en la jefatura del Estado.

Tal como publicó la agencia Lusa, Rebelo de Sousa transferirá la presidencia a António José Seguro el 9 de marzo. Seguro resultó victorioso en las recientes elecciones y, según reportó el medio, alcanzó el mayor número de votos para un cargo electivo en la historia de la democracia en Portugal. Este contexto marca una transición considerada como relevante en la política portuguesa, pues, de acuerdo con lo informado por la propia fuente, el país se prepara para una nueva etapa bajo el liderazgo de Seguro.

Por su parte, Rebelo de Sousa reiteró durante su intervención que su silencio constituye en sí mismo una forma de expresión, pues reconoció que “abstenerse de hacer valoraciones es una forma de comentar”. El presidente en funciones recalcó que el respeto institucional y la cortesía hacia quien asumirá la máxima responsabilidad del país motivan su actitud reservada en los días finales de su gestión.

Según publicó la agencia Lusa, el gesto de Rebelo de Sousa está diseñado para que el nuevo jefe de Estado disponga del espacio y el protagonismo necesarios para iniciar su mandato sin injerencias del gobierno saliente. El actual presidente, desde su llegada al cargo, ha sido una figura presente en el escenario político, pero considera que la transición requiere un acto explícito de retirada del foco público.

La ausencia de comentarios respecto a asuntos como el nombramiento del nuevo ministro del Interior, Luís Neves, fue uno de los primeros gestos concretos de esta nueva posición. Rebelo de Sousa reiteró ante los medios de comunicación su compromiso de mantener la neutralidad en los días previos al recambio presidencial, acordando con lo informado por la agencia Lusa que “no hay lugar para valoraciones en este periodo”.

Marcelo Rebelo de Sousa concluirá su mandato después de una etapa en la que ha ejercido la presidencia de Portugal, dando ahora paso a la administración que encabezará António José Seguro tras su victoria en las urnas. Según consignó el medio citado, el proceso de transición presidencial ha sido señalado por Rebelo de Sousa como una oportunidad para demostrar respeto institucional y dejar en manos de su sucesor toda decisión y comunicación sobre los asuntos del país en este periodo de traspaso de mando.