Los directores de inversiones son los "mejor remunerados" en el mercado laboral español, según Robert Walters

Percibir un salario que supera los 200.000 euros brutos anuales se ha convertido en una realidad para altos cargos ejecutivos en España, especialmente en banca y recursos humanos, según el último informe de la consultora Robert Walters

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Un director de recursos humanos en España puede llegar a obtener una remuneración de aproximadamente 250.000 euros brutos anuales, según el ‘Estudio de Remuneración Global 2026’, elaborado por la consultora Robert Walters. El informe revela que los altos cargos ejecutivos con experiencia en áreas clave, especialmente dentro de la banca y sectores estratégicos, se encuentran entre los perfiles con mayores salarios del país, alcanzando o incluso superando los 200.000 euros brutos cada año. De acuerdo con Robert Walters, los directores de inversiones sobresalen como los profesionales mejor pagados en el mercado laboral español, seguido de cerca por quienes lideran departamentos de fusiones y adquisiciones (M&A).

El medio Robert Walters detalló que, en su análisis de tendencias retributivas, estas cifras de salario corresponden principalmente a posiciones de alta dirección y liderazgo estratégico en empresas. Los datos presentados por la firma muestran que la experiencia consolidada en niveles directivos, así como en áreas asociadas a la gestión de inversiones y operaciones corporativas, incrementa sensiblemente la retribución de los responsables. Además, el estudio identifica que los directores de M&A superan incluso la cifra de referencia de los 200.000 euros, al percibir complementos variables que pueden alcanzar el 100% del salario fijo.

Según publicó Robert Walters, el sector bancario lidera con perfiles como los directores comerciales, cuyo sueldo bruto se sitúa entre los 100.000 y 150.000 euros anuales, junto con los directores de riesgos, quienes reciben entre 80.000 y 150.000 euros brutos al año. Estos profesionales figuran entre los prioritarios para las entidades, debido a su capacidad de aportar valor a la estrategia a largo plazo y a la seguridad financiera de las organizaciones.

La consultora también resalta que áreas de soporte tradicionalmente ajenas al centro de la actividad de las firmas bancarias han experimentado un aumento de sus paquetes retributivos. Un ejemplo señalado es el de recursos humanos, donde el papel estratégico y la escasez de perfiles cualificados ha elevado significativamente los sueldos para quienes lideran departamentos. Según informó Robert Walters, la retribución de los directores de recursos humanos puede aventajar incluso a los perfiles tradicionales de dirección dentro de la banca.

Ana Reboiro, directora asociada en la división de servicios financieros de Robert Walters, destacó que “el éxito futuro de las entidades bancarias dependerá de su capacidad para captar e integrar perfiles estratégicos que no solo gestionen el presente, sino que también impulsen la transformación necesaria para liderar el mercado en el largo plazo”. Esta declaración, consignada por Robert Walters, refuerza la tendencia observada en otras áreas críticas y apunta a la importancia de atraer talento en puestos de decisión clave.

Según consignó el medio, el informe enfatiza que el futuro del empleo en España está relacionado con la habilidad de las organizaciones para incorporar a su estructura directiva a profesionales que sean capaces de impulsar la innovación y liderar procesos de transformación. El documento identifica a los perfiles conocidos como ‘C-Level’ ‒como directores generales, financieros, de operaciones y otros altos ejecutivos‒ y a los responsables con amplia experiencia en fusiones y adquisiciones, como los referentes en los que el mercado pone su foco para el crecimiento sostenido de las empresas.

El análisis de Robert Walters concluye que los salarios elevados funcionan como principal atractivo en la competencia por el talento entre grandes compañías, especialmente en sectores donde la capacidad de gestión estratégica y la visión de crecimiento resultan factores diferenciadores. Estos elementos determinan los niveles salariales y las políticas retributivas orientadas a captar y retener a los profesionales mejor valorados por el mercado.