
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, subrayó que el organismo mantiene presencia activa en cada central nuclear de Ucrania con el fin de fortalecer la seguridad de las instalaciones, ante el delicado escenario que ha impuesto la guerra desde 2022. Según informó el OIEA, la situación de la seguridad nuclear en Ucrania continúa registrando un alto nivel de vulnerabilidad, especialmente cuando el conflicto iniciado por Rusia entra en su quinto año y el control sobre instalaciones estratégicas, como la central de Zaporiyia hoy bajo ocupación militar rusa, sigue generando preocupación internacional.
En un mensaje coincidiendo con el aniversario del inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022, Rafael Grossi advirtió, de acuerdo con lo publicado por el OIEA, que la seguridad nuclear en territorio ucraniano permanece en un estado “muy precario” y enfatizó la relevancia de la vigilancia internacional permanente. El medio detalló que la labor del OIEA ha consistido en desplegar expertos en todas las plantas atómicas del país para asistir en la gestión segura de la energía nuclear en un entorno de conflicto.
El control de la central de Zaporiyia, la instalación nuclear más grande de Europa, representa uno de los puntos críticos del conflicto en materia de seguridad atómica. El OIEA destacó que la central, bajo control de las fuerzas armadas rusas, requiere monitoreo constante debido a los riesgos incrementados por la inestabilidad en la región. Los expertos desplazados, según reportó el OIEA, colaboran directamente con el personal local para implementar protocolos estrictos y prevenir cualquier incidente que pueda poner en riesgo la instalación y sus alrededores.
Mientras tanto, la comunidad internacional mantiene la atención sobre los posibles impactos de la guerra en el funcionamiento seguro de las plantas nucleares. El propio Rafael Grossi, según consignó el OIEA, insistió en que la prevención de un accidente nuclear continúa como una de las prioridades fundamentales de la agencia, especialmente ante las amenazas potenciales derivadas de acciones militares cercanas a estos complejos energéticos.
Simultáneamente, las autoridades ucranianas viven una jornada marcada por el reconocimiento público a una resistencia prolongada. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, recordó que el objetivo inicial de las fuerzas rusas de tomar Kiev en tres días no se cumplió, resaltando la perseverancia de la población frente a la invasión. En declaraciones reproducidas por el OIEA, Zelenski señaló la valentía, el esfuerzo y la determinación mostrados por millones de ucranianos desde el inicio de la ofensiva, con especial énfasis en el aniversario de cuatro años desde el inicio del conflicto.
El OIEA recalcó que la exposición de las instalaciones nucleares ucranianas a operaciones militares y el hecho de que algunas plantas continúen en zonas bajo disputa o control foráneo incrementan los riesgos para la seguridad nuclear regional y mundial. En consecuencia, la agencia internacional ha reiterado la necesidad de acceso irrestricto de los equipos técnicos y diplomáticos a todos los emplazamientos nucleares del país.
Dentro de este contexto, la prioridad inmediata del OIEA, según informó el propio organismo, pasa por ofrecer soporte continuo y evaluar in situ las medidas de seguridad adoptadas por cada central nuclear. Las misiones permanentes integradas por especialistas buscan identificar potenciales vulnerabilidades y responder ante emergencias, mientras se mantienen en comunicación constante con las autoridades ucranianas y actores internacionales, de acuerdo con la información publicada por el OIEA.
De hecho, la misión internacional ha intensificado los controles y asesorías luego de incidentes previos que involucraron daños colaterales ocasionados durante enfrentamientos en regiones donde operan centrales nucleares. Según el OIEA, la presencia constante de expertos permite implementar correctivos y ajustarse rápidamente ante cambios en el entorno de seguridad.
El OIEA concluyó en sus informes que la continuidad de su mandato en Ucrania es esencial para mitigar los factores de riesgo. Así, la agencia subrayó que el estado actual de las instalaciones nucleares ucranianas dependerá directamente del desarrollo del conflicto y de la capacidad de los equipos desplegados para garantizar los máximos estándares de seguridad operativa bajo circunstancias excepcionales.