Dimite la directora del Museo del Louvre

Laurence des Cars ha renunciado tras el escándalo por el robo de valiosas piezas en París, en medio de tensiones internas y tras recibir elogios del presidente Macron, quien anunció que le asignará nuevas responsabilidades internacionales relacionadas con la cultura

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Tras el robo de valiosas piezas que generó conmoción tanto en la dirección como entre los empleados del Museo del Louvre, Laurence des Cars optó por presentar su renuncia como presidenta y directora de la institución, en un contexto marcado por la tensión interna y la presión derivada del suceso. De acuerdo con la información difundida por el Palacio del Elíseo y citada por diversos medios, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, aceptó la dimisión y comunicó públicamente su reconocimiento a la gestión desempeñada por des Cars. La noticia, reportada por la oficina de Macron, también incluyó el anuncio de que la exdirectora asumirá nuevos retos internacionales vinculados a la cultura en nombre de Francia.

El mandatario francés subrayó, según reportó el Palacio del Elíseo, que la labor de des Cars siempre se apoyó en “su indiscutible experiencia científica”, expresión incluida en el comunicado, y agradeció su compromiso a lo largo de los años recientes. La presidencia destacó la importancia de la responsabilidad asumida voluntariamente por la exdirectora al presentar su renuncia tras uno de los incidentes más delicados para la imagen del museo parisino. Macron precisó que des Cars recibirá una nueva misión vinculada con la presidencia francesa del G7, centrada en fortalecer la cooperación entre los grandes museos pertenecientes a las naciones del grupo.

Según detalló el medio a partir del comunicado oficial, Laurence des Cars se encontraba en el centro del escrutinio público tras el robo de piezas de alto valor en la pinacoteca parisina. Tras el incidente, manifestó su “conmoción” y “inmenso dolor”, según consigna el propio documento, por lo ocurrido bajo su gestión y calificó el episodio como un “terrible fracaso", aseverando que asumiría la parte de responsabilidad que le correspondía como máxima autoridad del Louvre.

El mismo comunicado publicado por la oficina de Macron resaltó que, tras el robo, la ahora exdirectora presentó una primera carta de renuncia. En ese momento, el Gobierno francés optó por no aceptar su dimisión, pero las repercusiones internas y la necesidad de estabilizar el funcionamiento del museo llevaron a una nueva decisión. La carta más reciente presentada por des Cars ante Emmanuel Macron fue finalmente aceptada, abriendo el camino a una etapa de transición para la dirección del museo.

El contexto de esta renuncia se inscribe en una etapa particularmente delicada para el Louvre. Según consignó la comunicación oficial difundida por el Palacio del Elíseo, el presidente Macron subrayó que el museo requiere tranquilidad y un impulso renovado para avanzar en proyectos considerados prioritarios, especialmente aquellos relacionados con la modernización y la seguridad en la icónica institución parisina.

De esta manera, la salida de Laurence des Cars marca un punto de inflexión en los planes de reforma y en la reconfiguración de la estructura administrativa del Louvre, que afronta el desafío de reforzar las medidas de resguardo del patrimonio y responder a las críticas por la vulnerabilidad de su sistema de seguridad. La renuncia también coincide con un proceso de revisión de los protocolos internos y la búsqueda de soluciones para reforzar la protección frente a incidentes similares.

Des Cars, designada al frente del museo durante el actual mandato presidencial, había recibido previamente apoyo explícito de las autoridades por su trayectoria y conocimientos en el sector cultural. Con su nuevo encargo internacional en el marco de la presidencia del G7, el gobierno francés busca aprovechar su experiencia en políticas culturales globales y en la articulación de redes internacionales de museos.

La situación en el Louvre, según informó el Palacio del Elíseo, obliga ahora a acelerar el nombramiento de una nueva dirección que pueda liderar las acciones inmediatas requeridas para restaurar la confianza tanto entre el personal de la institución como entre el público, y avanzar en la implementación de las reformas pendientes.