Al menos 22 muertos y centenares de afectados por las lluvias torrenciales en el sur de Brasil

Las autoridades han declarado la emergencia tras intensas precipitaciones que han provocado decenas de fallecimientos, desaparecidos y miles de damnificados, mientras equipos de socorro trabajan contra el tiempo y el Gobierno anuncia asistencia urgente a las comunidades más afectadas

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Las intensas precipitaciones que se han producido en las regiones del sur de Brasil durante las últimas horas han elevado el mes de febrero en Juiz de Fora, Minas Gerais, a un récord histórico de lluvias, con un acumulado de 584 milímetros, que duplica el pronóstico inicial para el periodo. Según detalló el portal G1, la magnitud del temporal ha llevado a las autoridades locales a declarar el estado de calamidad en Juiz de Fora, donde la mayoría de los residentes habita en zonas de ladera, áreas consideradas de alto riesgo ante eventos de esta magnitud. El fenómeno meteorológico ha dejado un saldo provisional de al menos 22 personas fallecidas y provocó la desaparición de 45 ciudadanos, en medio de daños materiales y desplazamientos forzados en varios municipios.

De acuerdo con G1, además de Juiz de Fora, los temporales han afectado a localidades de Río de Janeiro y São Paulo, impactando a centenares de personas y obligando a la evacuación de cientos de familias. En particular, se han confirmado víctimas fatales en Ubá, también en Minas Gerais, y en São João de Meriti, municipio del estado de Río de Janeiro, donde al menos 600 personas han debido abandonar sus hogares debido a las inundaciones y deslizamientos asociados a las precipitaciones. El Gobierno local ha reportado que los equipos de socorro mantienen las labores para encontrar a los desaparecidos y brindar asistencia urgente a los damnificados.

Según informó el portal G1, en el municipio de Peruíbe, estado de São Paulo, se declaró estado de emergencia luego de registrar, en tan solo tres días, una cantidad de lluvias superior a la prevista para todo el mes. Allí, aproximadamente 400 personas resultaron afectadas por la crecida de ríos y los daños en la infraestructura básica. En total, las autoridades estiman que más de mil personas han debido desplazarse o han sufrido daños significativos en sus viviendas, cifras que continúan en aumento dada la previsión de nuevas lluvias en las siguientes horas.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reaccionó a la situación expresando sus condolencias a las familias damnificadas y ordenó la movilización inmediata de recursos federales para apoyar a las zonas devastadas, según publicó el portal G1. Lula, en viaje oficial por Asia, se comunicó con las autoridades locales para coordinar las acciones de socorro y garantizar el restablecimiento de los servicios esenciales, así como el acompañamiento de las tareas de reconstrucción. En sus palabras difundidas por redes sociales, el mandatario afirmó: "El objetivo es garantizar la asistencia humanitaria, el restablecimiento de los servicios básicos, las ayudas a los desplazados y el apoyo a la reconstrucción". Además, expresó solidaridad con quienes han perdido sus hogares y familiares.

Las áreas afectadas en Minas Gerais son reconocidas por su geografía montañosa, lo que multiplica la vulnerabilidad ante lluvias intensas debido a la proliferación de viviendas en taludes y zonas de difícil acceso. Esta condición ha incrementado la severidad de los daños estructurales, el riesgo de deslizamientos de tierra y la complejidad de las tareas de rescate. De acuerdo con información proporcionada por G1, las autoridades locales informaron que el número de afectados en Juiz de Fora supera las 440 personas, entre desplazados y damnificados, mientras los operativos de búsqueda y rescate persisten sin interrupciones.

Por su parte, en Ubá y São João de Meriti, se han registrado desalojos preventivos tras reportes de colapso de viviendas y anegamientos. Las lluvias excepcionales han superado los promedios habituales, generando una presión adicional sobre los sistemas de emergencia municipales.

G1 comunicó que los equipos de rescate trabajan para cubrir la amplia demanda de ayuda y para llegar a zonas incomunicadas, apoyados por fuerzas de seguridad y voluntarios. La situación de emergencia llevó a la administración nacional a disponer la entrega de materiales de primera necesidad, alojamiento temporal y acompañamiento psicosocial a los afectados, además de iniciar tareas de evaluación de daños para planificar la recuperación infraestructural en las zonas más perjudicadas.

Las autoridades meteorológicas han alertado sobre la posible continuidad de las lluvias en las próximas horas, lo que podría agravar el estado de riesgo y dificultar el acceso a las áreas comprometidas. El monitoreo permanente y la difusión de alertas forman parte de las estrategias implementadas para reducir los efectos del desastre y evitar tragedias mayores, según detalló el portal G1.

Entre las declaraciones públicas recogidas por G1, Lula da Silva subrayó la voluntad de ofrecer todo el apoyo necesario para la recuperación de las familias y las comunidades impactadas. El presidente manifestó: "Quiero enviar mis profundos sentimientos a las familias que perdieron sus hogares y, lo que es peor, a sus seres queridos". Simultáneamente, las autoridades locales y federales mantienen la coordinación de los recursos de emergencia, con especial atención en las personas desaparecidas y la restauración de los servicios interrumpidos.

La emergencia por lluvias en el sur de Brasil representa uno de los episodios más severos en los últimos registros, destacándose por el número de víctimas y la magnitud de los desplazamientos. Según lo consignado por G1, la prioridad de los equipos de socorro se centra en la localización de personas desaparecidas y en la asistencia a quienes han debido abandonar sus viviendas, así como en la pronta reanudación de las actividades esenciales en los municipios afectados.