Especialista indica que el paciente de patología autoinmune sistémica presenta "tasas más altas de ansiedad y depresión"

La salud mental es crucial en quienes sufren cuadros autoinmunes, según expertos del Hospital Meixoeiro y la Sociedad Española de Reumatología, ya que la enfermedad afecta emociones, relaciones sociales y productividad, requiriendo apoyo psicológico y tratamientos integrales para mejorar la calidad de vida

Guardar
Imagen HJHYY37B7ZB5VCPCKX5CCZBSXQ

El impacto de las enfermedades autoinmunes en el bienestar de quienes las sufren va mucho más allá de los síntomas físicos. Según datos presentados durante la II Jornada para pacientes con enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas, casi la totalidad de quienes buscan atención médica por estas patologías requieren algún tipo de apoyo psicológico, y una proporción relevante precisa terapia ocupacional y atención para reestructurar daños emocionales y cognitivos. Esta realidad evidencia que la afectación emocional constituye un componente clave en el abordaje de estas enfermedades, situación que, de acuerdo con lo reportado por Europa Press, fue ampliamente analizada en el simposio organizado por la Sociedad Española de Reumatología (SER) y realizado en el Hospital Meixoeiro de Vigo.

El doctor Rafael B. Melero, reumatólogo en el Complejo Hospitalario de Ourense, detalló durante el encuentro que las personas con enfermedades reumáticas autoinmunes sistémicas presentan índices de ansiedad y depresión superiores a los observados en la población general, realidad respaldada por diferentes investigaciones. Melero resaltó que, en patologías como el lupus, cerca de un tercio de quienes la padecen experimenta síntomas depresivos en algún momento, mientras que la ansiedad muestra una frecuencia todavía más alta. Además, mencionó que la relación entre inflamación y estado de ánimo resulta estrecha, ya que la inflamación sistémica puede afectar circuitos cerebrales que regulan la motivación y el ánimo.

PUBLICIDAD

Estas enfermedades, catalogadas como crónicas y caracterizadas por cursar en brotes, afectan no solo articulaciones u órganos específicos, sino también áreas esenciales como la vida psicológica, la convivencia social, la capacidad laboral y el estado físico. Según consignó Europa Press, estas limitaciones pueden mantenerse de manera continua, aparecer de forma oscilante o presentarse de manera inesperada, alterando la calidad de vida de quien las experimenta. El presidente del Comité Organizador Local, el doctor José María Pego, subrayó que la detección precoz y la aplicación de tratamientos integrales y multidisciplinarios pueden otorgar a estas personas la posibilidad de llevar una vida normal y activa. A su vez, Pego explicó que el dolor, la fatiga y las limitaciones funcionales de estos cuadros suelen ser persistentes e invisibles, generando consecuencias psíquicas importantes y afectando a diario la rutina.

El impacto de estas enfermedades se proyecta también en aspectos como la imagen corporal, especialmente cuando los tratamientos modifican la apariencia física. Estos cambios suelen provocar pérdida de confianza en los afectados, con mayor incidencia en etapas como la adolescencia. El ámbito laboral aparece igualmente marcado: se registra disminución de la productividad, ausencias laborales y, en algunos casos, incapacidad laboral definitiva, según se discutió durante el encuentro y recogió Europa Press. Ana Vázquez, presidenta de la Liga Reumatológica Española (LIRE) y de la Liga Reumatológica Gallega, afirmó durante la jornada que el dolor crónico, la pérdida de funcionalidad y la existencia de comorbilidades potencian la ansiedad y la depresión, lo que repercute negativamente no solo en el trabajo sino también en el rendimiento académico y la vida social activa.

PUBLICIDAD

La mayoría de los participantes en el evento coincidió en la importancia de reconocer y tratar la afectación mental asociada a los cuadros autoinmunes. Nuria Carballeda, presidenta de la Asociación Gallega de Lupus (AGAL) y miembro de la Junta Directiva de Felupus, remarcó que la aparición de una enfermedad autoinmune suele provocar un cambio drástico en la vida de las personas, motivo por el que muchos entran en dinámicas de ansiedad, depresión o miedo. Según destacó Europa Press, Carballeda abogó porque la atención psicológica forme parte estructural del tratamiento de estas patologías, argumentando que solo el reconocimiento explícito de la afectación emocional permitirá brindar la ayuda adecuada.

Melero apoyó la demanda de una atención psicológica sistemática para afectados de enfermedades autoinmunes, señalando que la salud emocional constituye un componente esencial del abordaje terapéutico y no un aspecto secundario. "Al reducir la inflamación, muchas veces se mejora el dolor, la energía y la función, repercutiendo positivamente en el estado de ánimo", expresó el especialista según publicó Europa Press. Entre las propuestas para optimizar el seguimiento de estos pacientes se mencionó la colaboración con profesionales de Enfermería especializados y la utilización de recursos digitales proporcionados por la SER, como la plataforma inforeuma.com, orientada a la obtención de información de calidad por parte de pacientes y familiares.

El objetivo último de estos esfuerzos, conforme indicó Melero en el simposio citado por Europa Press, no radica únicamente en reducir la actividad inflamatoria, sino en lograr que ese control médico se traduzca en una experiencia de vida lo más plena y autónoma posible para quienes enfrentan estas patologías. El especialista consideró que la medicina evoluciona hacia modelos cada vez más personalizados, con indicadores biológicos y terapias específicas, pero en los que el bienestar integral y la calidad de vida se consolidan como metas prioritarias del abordaje clínico.