La sucesión de Lagarde está en el punto de mira ante la crisis de Francia

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Fráncfort (Alemania), 20 feb (EFECOM).- La sucesión de la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, está en el punto de mira ante la crisis política que atraviesa Francia y por el temor a que en ese país avance la derecha radical, que en el pasado ha sido escéptica con el euro y el BCE.

Esta misma semana, el diario económico británico "Financial Times" apuntaba a que Lagarde, que comenzó a presidir el BCE en noviembre de 2019 quiere dejar el cargo antes de las elecciones presidenciales francesas previstas para abril del próximo año.

Pero "la presidenta Lagarde está completamente centrada en su misión y no ha tomado ninguna decisión sobre el fin de su mandato", dijo a EFE una portavoz del BCE.

La salida anticipada de Lagarde permitiría al presidente de Francia, Emmanuel Macron, y al canciller alemán, Friedrich Merz, influir en la selección del nuevo presidente del BCE, una de las instituciones más importantes de la Unión Europea (UE), según ese medio.

Los países del euro eligen a los presidentes del BCE, nombramiento que debe tener el apoyo de Francia, que ya ha ocupado dos veces la presidencia con Lagarde y Jean-Claude Trichet (2003-2011), y Alemania, las mayores economías de la zona euro.

Macron no puede presentarse a un tercer mandato como presidente francés y quiere influir en la elección del sucesor de Lagarde, según el rotativo británico.

El diario británico "sugiere que Lagarde querría que su sucesor estuviera designado antes de las elecciones presidenciales francesas de 2027, un motivo plausible que pone de relieve los riesgos más amplios que ese proceso electoral podría generar para las instituciones europeas", comentó el economista jefe de Allianz Global Investors, Christian Schulz.

El gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, anunció hace poco que va a dejar su cargo en junio, algo más de un año antes del fin del mandato y también antes de las elecciones presidenciales en Francia.

El Consejo de Gobierno del BCE, que es el principal órgano rector del BCE y decide los tipos de interés, está integrado por los 6 miembros del comité ejecutivo y los 21 gobernadores de los bancos centrales nacionales de los países del euro.

Los miembros del comité ejecutivo del BCE, que son el presidente, vicepresidente y otros cuatro miembros, se encargan de la gestión diaria del BCE y también deciden sobre los tipos de interés.

Los miembros del comité ejecutivo tienen derecho a voto permanente en todas las reuniones sobre los tipos de interés, mientras que los gobernadores de los bancos centrales nacionales rotan.

Por ello es muy importante para un país tener un representante en el comité ejecutivo, aunque las decisiones se toman de forma consensuada.

El Eurogrupo, los ministros de Finanzas de los países del euro, acuerdan un candidato para el comité ejecutivo y lo recomienda al Consejo Europeo, que finalmente realiza el nombramiento.

Los principales candidatos a la presidencia del BCE procederían de dos países que nunca la han ocupado, España y Alemania, considera Schulz.

Entre los nombres que más "suenan", está el del español Pablo Hernández de Cos, que actualmente es director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI) y anteriormente fue gobernador del Banco de España.

Hernández de Cos tiene mucha credibilidad en el BCE, donde trabajó antes de ser gobernador del Banco de España y fue asesor de José Manuel González Páramo, quien fuera miembro del Comité Ejecutivo y del Consejo de Gobierno de la institución entre 2004 y 2012, en coincidencia con momentos muy difíciles como la crisis financiera global.

"Hernández de Cos probablemente pondría mayor énfasis en el equilibrio económico que en las expectativas de inflación. Esto podría traducirse en un BCE más intervencionista" y bajadas de los tipos de interés, opina Schulz.

El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, que es socialdemócrata, ha mostrado por su parte interés en presidir el BCE.

La economista alemana Isabel Schnabel, que es ahora miembro del comité ejecutivo, es poco probable que sea la presidenta porque el mandato de ocho años no es renovable.

También se baraja el nombre de Jörg Kukies, quien fue ministro de Finanzas alemán entre 2024 y 2025 y es socialdemócrata.

"Nagel y Kukies podrían representar una línea de continuidad con un sesgo más restrictivo", pronostica Schulz.

También concluyen próximamente los mandatos de otros miembros del comité ejecutivo.

A finales de mayo deja el BCE el vicepresidente, Luis de Guindos, que será sustituido por el croata Boris Vujcic, actual gobernador del banco central de Croacia.

España se queda sin representante en el comité ejecutivo del BCE durante al menos un año porque otros mandatos no expiran hasta mediados de 2027.

El del economista jefe, el irlandés Philip Lane, que termina en mayo de 2027, y el de Schnabel que acaba en diciembre de 2027. Dos vacantes que también generan expectativas entre los países que aspiran a ocupar un puesto en el BCE.

 Arantxa Iñiguez