La vicepresidenta filipina, Sara Duterte, anuncia su candidatura a las elecciones presidenciales de 2028

En un encendido pronunciamiento, la actual número dos del Poder Ejecutivo filipino pide perdón públicamente por su apoyo al gobierno de Ferdinand Marcos Jr, denuncia graves casos de corrupción y promete luchar por el futuro nacional

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A raíz del presupuesto propuesto para 2025, calificado por la vicepresidenta filipina Sara Duterte como “manchado de corrupción”, la dirigente declaró que decidió abandonar el Ministerio de Educación el año pasado. En este contexto, Duterte compareció públicamente para anunciar su candidatura a las elecciones presidenciales de 2028, y pidió perdón por su propio papel en la llegada al poder de Ferdinand Marcos Jr. Según informó el medio, la vicepresidenta expresó: "Soy Sara Duterte, me presentaré a las elecciones presidenciales de Filipinas", durante la lectura de un discurso de cinco páginas ante numerosos medios de comunicación.

De acuerdo con lo publicado, el acto de anuncio presentó particularidades simbólicas, como la orden de Duterte de quitar el logo de la oficina de la vicepresidencia del atril. Durante su intervención, además de formalizar su postulación, la vicepresidenta lanzó acusaciones de corrupción contra el actual Ejecutivo y solicitó perdón a la ciudadanía, manifestando su pesar por haber favorecido la elección de “BBM”, en referencia a Ferdinand Marcos Jr, apodado Bongbong. Desde los primeros meses de mandato de Marcos Jr, Duterte habría cuestionado la integridad del Gobierno, según detalló en su comparecencia citada por el medio. Afirmó no poder “arrodillarse ante cada filipino para implorar perdón”, y propuso en cambio: “Ofrezco mi vida, mi fuerza y mi futuro al servicio de nuestra nación”. Entre los temas criticados al actual Ejecutivo, Duterte incluyó el alza de precios en productos básicos, cuestiones de política exterior, la gestión del tráfico y el combate al consumo de estupefacientes.

Según consignó la fuente, la vicepresidenta afirmó ser blanco de ataques organizados por sectores con amplio poder, aunque manifestó no tener temor personal, sino preocupación “por la próxima generación”. Estas declaraciones se produjeron mientras enfrenta diversas demandas de destitución. El medio reportó que la primera de estas iniciativas, presentada en enero, fue declarada inconstitucional. Posteriormente, otras dos denuncias ingresaron el 2 de febrero y fueron aceptadas por el secretario general de la Cámara de Representantes, Cheloy Garafil. El 9 de febrero se sumó una cuarta demanda, impulsada por grupos religiosos, sacerdotes y abogados, que incluye acusaciones de traición a la confianza pública, corrupción y sobornos. Estas denuncias se relacionan, en parte, con el presunto uso indebido de al menos 612 millones de pesos filipinos (más de 8,9 millones de euros) de fondos confidenciales.

El medio puntualizó que el distanciamiento entre Sara Duterte y Ferdinand Marcos Jr, cuyas familias antes mantuvieron alianzas, se intensificó tras la remisión del expresidente Rodrigo Duterte, padre de la actual vicepresidenta, ante el Tribunal Penal Internacional (TPI). Rodrigo Duterte enfrenta acusaciones en La Haya por crímenes contra la humanidad cometidos durante su administración, periodo tras el cual la alcaldía de Davao pasó a manos de Sara Duterte, quien era vicealcaldesa hasta entonces.

En su declaración, Duterte indicó que cuestionó la integridad del gobierno desde el inicio de la actual administración, y justificó su salida de la Secretaría de Educación por motivos éticos y financieros, según lo consignado. Criticó la gestión del Ejecutivo en diversas áreas y subrayó que su determinación de buscar la presidencia responde a su voluntad de servicio. Además, el acto de presentación estuvo marcado por el distanciamiento institucional, reflejado en la estética deliberadamente despojada que eligió para la comparecencia.

Sara Duterte, quien durante el mandato de su padre en la presidencia administró la alcaldía de Davao, oficializó la ruptura pública con el actual gobierno de Marcos Jr, enfatizó la urgencia de enfrentar la corrupción y centró su mensaje en la batalla política por la transparencia y el futuro nacional. De acuerdo con lo señalado por la fuente original, reiteró una autocrítica respecto a sus decisiones previas y manifestó su disposición a asumir un papel opositor ante el actual Ejecutivo.