Ot Ferrer: "Nuestro formato es un poco distinto a lo que estamos habituados"

Ot Ferrer anticipó que el esquema modificado de la prueba de esprint en los Juegos Olímpicos de Invierno puede generar escenarios inesperados, con menos participantes en su disciplina y el desafío de adaptarse a una estructura poco común para los españoles

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Ot Ferrer señaló que el proceso de clasificación, especialmente la competencia interna con su compañero Iñigo Martínez de Albornoz, representó un reto significativo antes de asegurar su puesto para los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo 2026. Ferrer resaltó que, mientras que otros miembros del equipo español, como Oriol Cardona y Ana Alonso, ya contaban con su plaza asegurada, para él y para Martínez de Albornoz, todo dependió de las actuaciones hasta diciembre. Esta etapa previa condicionó su periodo de preparación y determinó la planificación para el evento olímpico, según detalló el propio Ferrer durante una rueda de prensa desde Italia, donde compartió sus impresiones junto con María Costa, ambos clasificados para competir en la modalidad de esprint.

El medio Europa Press reportó las declaraciones de Ferrer, quien advirtió que el formato competitivo en Milán-Cortina d'Ampezzo diferirá notablemente del habitual. El esquiador explicó que el número de participantes será limitado a solo 18 deportistas en la prueba de esprint, a diferencia de otras citas donde suelen realizarse rondas de clasificación, cuartos de final, semifinales y final. En esta ocasión, la prueba se compondrá únicamente de cuartos de final, semifinales y final, lo que en sus palabras “puede generar sorpresas”. Ferrer destacó que este método supone tanto un desafío como una oportunidad, ya que obliga a los esquiadores a adaptarse a un contexto menos frecuente para los españoles y a gestionar la incertidumbre de un esquema menos previsible.

Tal como publicó Europa Press, Ferrer subrayó que, junto con María Costa, serán los únicos representantes españoles en el esprint y que este formato exclusivo demanda un enfoque especial en la preparación y en la estrategia de competencia. En relación con el reconocimiento de la pista olímpica, mencionó que tuvieron una primera toma de contacto durante la jornada, centrada en recuperar las piernas tras el viaje anterior. La sesión sirvió como ajuste inicial antes de iniciar entrenamientos de mayor intensidad orientados a evaluar la respuesta física de los deportistas, una etapa clave para afinar el estado de forma de cara a la cita del máximo nivel internacional.

En su intervención, Ferrer también aludió a la relevancia de las figuras que han marcado la historia del esquí español. Recordó que, cuando se incorporó al equipo nacional, Kilian Jornet —un referente indiscutible para este deporte en España— ya se encontraba en el final de su trayectoria competitiva. No obstante, el papel de referentes más próximos, como Oriol Cardona, resultó esencial, dado que mostró a las nuevas generaciones la viabilidad de alcanzar éxitos, incluso en escenarios tan exigentes como las Copas del Mundo en disciplinas olímpicas. Estas referencias han sido determinantes para comprender la evolución y el potencial de los esquiadores españoles en pruebas internacionales.

En cuanto a la evaluación de sus rivales, Ferrer identificó tanto a Cardona como a corredores franceses y suizos entre los principales candidatos a las medallas. Según recogió Europa Press, Ferrer enumeró entre siete y ocho corredores que aspiran a los puestos más destacados en la competencia de esprint. Esta perspectiva refuerza la visión de un evento sumamente competido, donde la calidad y el nivel de los contendientes exigen una máxima exigencia física y táctica desde las primeras rondas.

Durante la comparecencia pública facilitada por el Comité Olímpico Español, Ferrer aclaró que la intensa competencia por las plazas olímpicas dentro del propio equipo español condicionó la estructura de la preparación. Insistió en que, una vez asegurada su participación, dispuso de un margen aproximado de dos meses para optimizar su forma física, una vez finalizada la pugna por la clasificación. Este periodo resultó determinante para la puesta a punto y la planificación de los entrenamientos de cara al evento, un factor que diferencia su experiencia respecto a los compañeros que lograron la clasificación con mayor antelación.

Ferrer finalizó sus declaraciones destacando su optimismo respecto a la progresión de los entrenamientos y a la respuesta física ante el nuevo formato. El análisis colectivo del rendimiento, tras los trabajos de intensidad planeados para los próximos días en Italia, resultará clave para ajustar detalles técnicos y estratégicos antes de la cita olímpica del invierno de 2026.