Ciudad de Panamá, 15 feb (EFE).- Los carnavales en Panamá no solo son una de las principales celebraciones culturales del país, sino también un motor clave para la economía nacional, con una derrama estimada este año en más de 300 millones de dólares, según destacó este domingo la presidenta de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), Giulia De Sanctis.
"Los carnavales no solo se viven, sino también se sienten en la economía. Este año la derrama económica a nivel nacional se estima en más de 300 millones de dólares”, precisó De Sanctis, al subrayar el impacto que generan estas festividades en sectores como hotelería, transporte, comercio, logística y servicios.
De acuerdo con las proyecciones del gremio de la empresa privada, solo en el carnaval de la capital se espera un impacto cercano a los 36 millones de dólares, superando los 30 millones registrados el año pasado.
En destinos emblemáticos del interior como Las Tablas, Chitré y Penonomé, la ocupación hotelera se sitúa entre el 90 % y el 100 %, mientras que en la ciudad de Panamá podría oscilar entre el 60 % y el 80 %, con reservas efectivas que ya rondan el 50 %.
“Panamá tiene el potencial de llevar sus carnavales a otro nivel, como lo han hecho países como Brasil o ciudades emblemáticas como Venecia, que transforman sus celebraciones en verdaderas marcas país, capaces de atraer visitantes del mundo entero y generar valor sostenido", destacó en un video difundido en sus redes sociales, la dirigente empresarial.
Las estimaciones de la Apede llegan en un momento en que Panamá trabaja por volver a ser una potencia económica en la región, lo que ha comenzado a lograr al tener una proyección de alrededor del 4 % del crecimiento de la economía en el 2025.
La presidenta de Apede consideró que convertir los carnavales en una marca país requiere coordinación público-privada, reglas claras, promoción internacional y una visión estratégica que permita consolidarlos como un activo para el desarrollo.
"Apostar por lo nuestro, con organización y visión, es también apostar por el crecimiento”, agregó De Sanctis.
Además del impacto económico, destacó el valor cultural de estas festividades, al afirmar que representan identidad, integración y memoria colectiva.
"No se trata de mercantilizar la cultura, sino de gestionarla con visión estratégica, de forma que la tradición se preserve y, al mismo tiempo, se convierta en una oportunidad real de crecimiento para las comunidades y para el país", destacó.
Desde el gremio empresarial reiteraron que "cultura y economía no son caminos paralelos", sino fuerzas que pueden avanzar juntas cuando existe planificación.
Los carnavales en Panamá son una de las celebraciones populares más importantes y antiguas del país. Se realizan los cuatro días previos al Miércoles de Ceniza, marcando el inicio de la Cuaresma en el calendario cristiano.
Entre los destinos más emblemáticos destacan Las Tablas, en la provincia de Los Santos, conocida por la rivalidad histórica entre Calle Arriba y Calle Abajo, con desfiles de reinas, carros alegóricos y espectáculos musicales; Chitré y Penonomé, que también atraen a miles de visitantes; y la ciudad de Panamá, donde en los últimos años se ha reforzado la organización de actividades oficiales para potenciar su atractivo turístico para los extranjeros. EFE